Crecimiento
Hace solo tres años que la compañía sevillana se embarcó en un proyecto de producción propia en Senegal con el que ha logrado alargar la campaña de melón y sandía y suministrar producto de febrero a octubre a sus clientes. Esta apuesta le ha llevado no solo a afianzar su cartera de clientes ya existentes, sino también a ampliar los programas de trabajo. De ahí que este año experimente un crecimiento en superficie de un 20%, solo en la provincia de Sevilla con respecto a la temporada pasada, especialmente en sandía, debido al incremento de la demanda que ha registrado.
Andpatfrut suma hoy día unas 250 ha de sandía y 60 ha de melón en Sevilla. Su objetivo a largo plazo es adelantar la campaña de sandía al máximo para facilitar el suministro a sus clientes en esos primeros meses de importación, ofreciéndoles así una garantía en el producto ya que son ellos mismos los que controlan la producción en origen y después aquí en los almacenes.
Nueva enseña
Pero su apuesta por seguir creciendo no queda ahí. Ángel Solís, su gerente, nos explica que también trabajan por crecer en valor. De esta forma, han decidido crear su propia marca en melón y sandía para dar protagonismo a su producto premium y para esta campaña lanzan Martinica. “No teníamos marca propia hasta ahora y nuestro objetivo es presentarla a los clientes y poco a poco darla a conocer”, comenta. Para ello, cuentan con un diseño nuevo y un nuevo formato de caja con el que esperan tener una buena acogida a nivel nacional, aunque no descartan hacerla también para exportación una vez consolidada.
Campaña actual
La campaña de sandía y melón de la provincia de Sevilla viene con dos o incluso tres semanas de retraso (a fecha de finales de mayo), según sostiene Ángel Solís. Las intensas lluvias registradas en primavera no permitieron el trasplante a tiempo. Desde Andpatfrut esperan que la campaña 2025 de melón y sandía se desarrolle con “menos dientes de sierra” que la anterior, en la que la climatología del mes de julio en Europa no propició una demanda suficiente para absorber la oferta.
De forma paralela, continúan trabajando en afianzar un buen manejo y alternativas ante la falta de herramientas fitosanitarias para tratar determinadas virus y plagas que están afectando a estos cultivos. Por ejemplo, para el pulgón y Nueva Delhi a final de campaña en melón o la araña en sandía. En este sentido, son conscientes de la importancia de apostar por variedades resistentes y ensayan nuevos materiales cada campaña, también con el fin de responder a las nuevas demandas de mercado.

