LA UNIÓ Llauradora ha recibido las primeras quejas de agricultores por robos en la cosecha de cítricos que causan, además, destrozos en los árboles y reclama ante esta situación más vigilancia durante la campaña de recolección en las zonas productoras de la Comunitat Valenciana. Estas primeras denuncias llegan desde la comarca castellonense de la Plana Baixa, aunque se producen también robos en otras zonas.
El descenso de cosecha de cítricos previsto en el territorio, con una producción estimada en alrededor de 2,5 millones de toneladas lo que supone un 8% menos que la pasada campaña y un 23% inferior a la media de las últimas, está propiciando un alza de los precios y mayor valor de la fruta en este inicio de la recolección.
Esta circunstancia, enfatiza, «hace aún más atractivo» el robo de las cosechas y «por ello se requiere de un mayor control y vigilancia por parte de las fuerzas de Seguridad del Estado, de las policías locales y de las guarderías rurales municipales».
Más control
LA UNIÓ solicita un refuerzo de los recursos personales y materiales, sobre todo del Grupo ROCA, para que las fuerzas y cuerpos de seguridad puedan hacer un trabajo más eficiente y un esfuerzo en desarrollar e incorporar métodos innovadores tanto en la prevención de estos delitos, como en su persecución y resolución como así demuestran los datos de bajo esclarecimiento de los sucesos. En este sentido, solo uno de cada cuatro robos que se producen en el campo valenciano se resuelve finalmente, ya que de los 1.333 robos conocidos en la Comunitat Valenciana durante 2024 únicamente se esclarecieron 327, el 24,5%.
También insta a perseguir el comercio de mercancía robada porque “está claro que si alguien roba es porque alguien se lo compra. Es importante la vigilancia para intimidar, pero también el cumplimiento de la justicia y la persecución de los canales de comercialización ilícitos”. La organización insta por tanto a inspeccionar comercios o almacenes sospechosos de comercializar productos robados.
Otra de las demandas de LA UNIÓ pasa por facilitar y agilizar la presentación de denuncias por parte de las personas afectadas, pues en muchas ocasiones desisten de interponerlas ante las dificultades que encuentran.
El secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris, lamenta que «en ocasiones, los propios agricultores y ganaderos no denuncian por la dificultad que les supone hacerlo, con sistemas administrativos poco ágiles, así como por el desaliento ante la sensación de impunidad con que opera esta delincuencia».
«nosotros desde LA UNIÓ recomendamos que se denuncie siempre porque si no tenemos los datos reales del problema, será más difícil que nos hagan caso para encontrar soluciones».

