La campaña de melón y sandía ha comenzado oficialmente en Castilla-La Mancha con la celebración de la primera sesión de la Mesa de Precios de la Lonja Agropecuaria Hortofrutícola y C. de la región. Esta sesión marca el arranque de la décimo tercera temporada de cotizaciones, en un contexto que genera inquietud entre los profesionales del sector.
Precios iniciales por debajo de los costes de producción
Las primeras cotizaciones no han tardado en generar preocupación. El melón de primera categoría se ha situado entre 0,21 y 0,23 €/kg, y el de categoría extra entre 0,28 y 0,30 €/kg. Por su parte, la sandía, tanto negra sin pepitas como blanca, ha arrancado con precios de 0,11 a 0,13 €/kg.
Estos valores, aunque considerados orientativos, no alcanzan a cubrir los costes de producción actuales, lo que compromete la rentabilidad del cultivo desde la primera semana de campaña.
Una calidad excelente que no compensa los bajos ingresos
Pese a los precios, tanto productores como comercializadores coinciden en destacar la alta calidad del producto desde el inicio de la recolección. Sin embargo, esa calidad no se está viendo reflejada en el mercado, donde los precios resultan claramente insuficientes para sostener la actividad agrícola.
Antonio Atienza, presidente de la Mesa de Precios, ha sido tajante: “Los precios no son razonables desde el punto de vista del productor. No cubren ni de lejos los costes que implica cultivar estas frutas”.
Factores externos que presionan al sector hortofrutícola
El difícil arranque de la campaña no es casual. A la presión de unos precios bajos se suman varios factores externos que agravan la situación: el solapamiento con las campañas de Andalucía y Murcia, todavía en sus últimas fases, está generando una sobreoferta que afecta directamente a los mercados.
Además, las condiciones climatológicas inestables y las trabas en la exportación están provocando un desequilibrio que los agricultores no pueden soportar sin un reajuste en los precios.
Expectativas de mejora, pero con incertidumbre
El sector confía en que dentro de unas semanas, cuando se alcance el punto álgido de la campaña, las cotizaciones repunten y la situación mejore para los agricultores. No obstante, hay una preocupación real y compartida: comenzar la campaña con precios tan bajos puede condicionar negativamente toda la temporada.
Los productores saben que si no se ajustan los márgenes pronto, la sostenibilidad del cultivo quedará en entredicho, incluso con un producto de gran calidad y demanda potencial.

