El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha publicado una carta abierta dirigida a los agricultores de su país en la que ha anunciado medidas frente a Mercosur o la PAC. «Desde hace demasiado tiempo, un sentimiento domina en su profesión: el de una profunda injusticia, el de una iniquidad estructural, el de una acumulación de normas que provienen de lejos y que, a veces, han perdido su sentido común».
Lecornu ha anunciado que el Gobierno tomará medidas para suspender la importación de productos procedentes de países de Sudamérica, como aguacates o manzanas que contengan residuos de cinco sustancias ya prohibidas en Europa. «Ya no es aceptable que se tolere la presencia de sustancias prohibidas en Francia en los productos importados que entran en nuestro mercado: se trata de una competencia desleal, una injusticia económica y un problema para la salud de nuestros consumidores». En este sentido, ha señalado que «ahora le corresponde a la Unión Europea ampliar rápidamente estas medidas a toda la escala del mercado europeo. Mientras esperamos, asumimos la responsabilidad de actuar desde ya e iniciar este movimiento».
Anuncia que se trata de una primera decisión y que continuarán utilizando plenamente los instrumentos jurídicos a su disposición, tanto para frutas y hortalizas como para la carne importada que no respete las normas sanitarias y fitosanitarias de la Unión Europea y para ello «los controles a las importaciones se reforzarán de manera masiva, tanto en las fronteras como en el territorio.
“El principio será simple: los mismos estándares para todos, los mismos controles para todos” afirma Lecornu.
Respecto a la PAC, resalta que su presupuesto «no se reducirá, ni hoy ni mañana: por lo tanto, no habrá ni un céntimo menos para los ingresos agrícolas. En cuanto a los acuerdos comerciales, se combatirán cada vez que sean desequilibrados».
En su carta también apunta que seguirán exigiendo normas europeas simplificadas. «En los últimos meses se han logrado avances en este sentido, pero hay que ir más allá y más rápido. En los últimos meses se han logrado avances en este sentido, pero hay que ir más allá y más rápido. Sé que ustedes están comprometidos con las normas comunes, especialmente en el ámbito sanitario y medioambiental, sin las cuales el mercado europeo estaría sumido en el caos, pero estas normas comunes deben ser justas y proporcionadas. En resumen, deben ser sensatas».
En la misma línea, también avanza que rechazarán «cualquier renacionalización de la PAC. Y simplificar las normas europeas también significa saber adaptarlas cuando las circunstancias lo exigen. A este
respecto, el aumento del precio de los fertilizantes relacionado con la aplicación del mecanismo de ajuste del carbono en las fronteras puede suponer costes adicionales negativos para nuestros agricultores. Por ello, he pedido a la presidenta de la Comisión Europea que encuentre rápidamente una solución que permita neutralizar temporalmente los efectos de este nuevo mecanismo sobre el precio de los fertilizantes».
Lecornu recalca en su carta que no son solo palabras «les pido que se centren en los hechos. Se publicarán órdenes y decretos. Se desbloquearán proyectos. Se revisarán las regulaciones. Se dialogará con sus organizaciones profesionales».
«El Estado asumirá sus responsabilidades. Porque no hay soberanía sin un sector agrícola fuerte. Porque no hay nación sin agricultores orgullosos de alimentarla. Porque sin agricultura, no hay protección de nuestros paisajes, nuestro patrimonio natural, ni vitalidad en nuestro campo», resalta en su misiva.


