Esta no es una noticia. En efecto, cada año, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) comunica a la Comisión Europea las necesidades de fondos para la financiación de los programas operativos de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas (OPFH) y sus asociaciones.
La noticia es que, una vez más este año, la solicitud española para la anualidad 2026, es un 5,8 % mayor que la del año pasado, por un total de 413 millones de euros.
¿Y por qué es una noticia algo que acontece todos los años, sí cada año, la cantidad solicitada e invertida por las organizaciones de productores para sus fondos operativos aumenta? Porque, si la propuesta de la Comisión actualmente sobre la mesa es aprobada, este año será uno de los últimos en el que el aumento será posible.
Esta propuesta, si no se remedia, incluye a la financiación de los fondos operativos entre las medidas que se han de financiar con lo que Ignacio Atance ha llamado con acierto, el “fondo país”, una cantidad reducida con respecto a la financiación actual para financiar la política agraria y rural, la política de cohesión, la política pesquera y la política social.
Además, la propuesta incluye la financiación de las frutas y hortalizas en la segunda división, la que requiere cofinanciación estatal (y, seguramente en nuestro país también regional) para hacerse efectiva.
Como también afirma Ignacio Atance, el sector de las frutas y hortalizas es, sin duda, el sector más damnificado por la propuesta, el que sufre el ataque más frontal y brutal.
Si los ministros y los eurodiputados no lo enmiendan, durante la negociación y mis noticias es que por ahora vamos por mal camino, solo cabe aconsejar a los gestores de las organizaciones de productores que presenten antes de la entrada en vigor de la nueva PAC, el año que viene para ser prudente, nuevos programas operativos plurianuales con la mayor duración posible.

