En el sector agroalimentario hay dos elementos que considero fundamentales en las empresas familiares con cierto recorrido, la capacidad de adaptaciรณn y la visiรณn a largo plazo. En mi caso, la clave del รฉxito en Cultivar reside en un factor aparentemente sencillo pero decisivo, aplicar a estos elementos los valores heredados de mi familia.
Profesionalizaciรณn
Uno de los grandes retos de cualquier empresa familiar es encontrar el equilibrio entre la tradiciรณn y la profesionalizaciรณn. En Cultivar, esa transiciรณn estuvo clara desde el inicio gracias al impulso de mi padre y, posteriormente, con el relevo de la segunda generaciรณn. Para mรญ, la honestidad, la transparencia, la coherencia y la visiรณn a largo plazo han sido siempre guรญas que nos han permitido tomar decisiones que en su momento parecรญan utรณpicas, pero que el tiempo demostrรณ que eran acertadas.
En los รบltimos aรฑos hemos vivido un proceso de tecnificaciรณn y digitalizaciรณn que nos ha permitido dejar atrรกs estructuras mรกs tradicionales y consolidar una gestiรณn que combina el legado familiar con la eficiencia empresarial.
Mi padre siempre tuvo muy presente la importancia de establecer normas claras dentro de la empresa. Todo miembro de la familia es bienvenido, pero debe estar bien formado y ocupar un puesto que realmente necesite la compaรฑรญa. Esa exigencia, lejos de ser una barrera, ha sido un motor para conservar nuestra identidad familiar sin frenar la modernizaciรณn.
Decisiones รกgiles, lejos de la burocracia
Otro de los grandes valores diferenciales de Cultivar es nuestra agilidad en la toma de decisiones. Al estar concentrada en un nรบcleo familiar, evitamos procesos burocrรกticos innecesarios. Para mรญ, esta capacidad de respuesta rรกpida es una ventaja competitiva enorme y una de las razones por las que hemos sabido adaptarnos en momentos crรญticos.
Talento
Mรกs allรก de la estructura familiar, sรฉ que el futuro de la empresa se apoya en el talento humano. Por eso trabajamos en dos direcciones: atraer profesionales que aporten valor a la organizaciรณn y, al mismo tiempo, formar a nuestro propio equipo para que tenga recorrido dentro de la empresa.
Me enorgullece decir que Cultivar es reconocida como cantera. No queremos que nadie se sienta estancado, y por ello ofrecemos oportunidades reales de crecimiento. Esta filosofรญa nos ayuda no solo a desarrollar talento interno, sino tambiรฉn a retenerlo.
Futuro
La tercera generaciรณn de mi familia todavรญa es joven, pero ya empieza a asomarse a la realidad de la empresa. El desafรญo estรก en transmitirles la pasiรณn por este proyecto sin imponerles un camino. Yo lo vivรญ, viendo cรณmo mi padre disfrutaba con su trabajo, y fue esa ilusiรณn la que nos contagiรณ y nos llevรณ a seguirle. Ahora nos toca a nosotros trasladar esa misma visiรณn a los mรกs jรณvenes.
De cara al futuro lo tengo claro: el reto es seguir profesionalizando el sector, apostando por la innovaciรณn y la formaciรณn. Nuestra gran capacidad de adaptaciรณn es lo que nos ha mantenido competitivos y en crecimiento. Solo en los รบltimos cinco aรฑos hemos vivido transformaciones que antes hubieran necesitado dรฉcadas. Esa agilidad nos fortalece y nos da confianza para mirar hacia adelante, con el objetivo de reforzar tambiรฉn el liderazgo de Espaรฑa a nivel mundial.


