El año pasado el thrips parvispinus fue el causante principal de la caída de producción del 11% de pimiento de Almería y en la actual campaña la situación es de “incertidumbre”, reconoce Antonio Sánchez, gerente de Murgiverde. La plaga ha elevado su incidencia en el cultivo debido a su facilidad de expansión, sumada a su rápida adaptación al clima, con temperaturas cálidas durante más tiempo. Esta situación se está extendiendo en toda la provincia y muestra de ello es que, desde cooperativas como UNICA, principal productora de pimiento, afirman que el 100% de sus agricultores se están viendo afectados por la plaga.
Amenaza
La expansión del trips en esta campaña está provocando una reducción de la superficie de cultivo, ya que se están teniendo que arrancar plantaciones afectadas -hasta 14 hectáreas en el caso de Murgiverde-, mermando la producción. En la cooperativa están cambiando las mallas de los invernaderos y hermetizando “todo lo que pueden” para evitar la expansión, con un consecuente aumento de costes.
El trips también está provocando un aumento de manchas en el pimiento y algunos supermercados ya no quieren esos productos, “e incluso los están rechazando desde la industria transformadora”.
Ante esta situación, los agricultores están apostando por variedades con una estructura de planta más abierta para dificultar el avance del insecto, y están retrasando las plantaciones, confiando en que el frío ralentice la puesta de huevos. “Esperamos poder controlarlo, si no, va a ser un desastre”. Los agricultores se encuentran desprotegidos y no encuentran solución ante una situación que puede llevar a pérdidas de hasta el 40% de superficie en la siguiente campaña.
La clave, el control biológico
Ante la falta de herramientas fitosanitarias, es importante llevar a cabo buenas prácticas agrícolas, con un trabajo de prevención en campo. Además, el control biológico se ha convertido en una herramienta clave. Así, nos lo confirma Paco Cervilla, agricultor de larga trayectoria y pionero en el manejo con fauna auxiliar: “El que llega tarde a la lucha, está perdido; si el trips entra y te pilla sin fauna instalada, no tienes nada que hacer”.
Cervilla también insiste en la importancia de otros factores de manejo como las placas cromáticas y en la importancia del estado de las plantas: “todo tiene que ir en cadena, la planta sana, los ácaros alimentados y las condiciones controladas”.
Además, el agricultor insiste en la necesidad de una mayor implicación por parte de la administración, con ayudas, medios y asesoramiento técnico.

