Producción en mínimos
Según explica desde Asprocan su gerente y director de Marketing y Comunicación, Sergio Cáceres, la campaña de 2024 arrancó con niveles de producción dentro de la media de los últimos años. Sin embargo, la situación cambió en el segundo trimestre con una caída de producción provocada por las condiciones meteorológicas. Afortunadamente, durante el verano y hasta diciembre, la actividad se recuperó.
La situación actual, no obstante, es mucho más crítica. “En 2025 atravesamos una situación de mínimos históricos en producción”, explica Cáceres, debido a los daños por viento sufridos a finales de 2024 — con más de 20 millones de kilos perdidos — y un invierno especialmente frío que ha dificultado la recuperación de las plantas.
En términos concretos, la exportación a la Península se ha reducido en 20 millones de kilos y la producción total ha caído un 18% respecto a 2024 hasta el mes de mayo.
La banana gana terreno
La reducción de oferta del Plátano de Canarias ha supuesto una menor presencia en los lineales, mientras que la banana, con precios bajos, gana protagonismo. No obstante, desde Asprocan aseguran que el consumidor sigue valorando las cualidades del producto local: “Plátano de Canarias y banana son productos parecidos, pero claramente diferenciados. Nuestro origen aporta propiedades organolépticas más atractivas y una producción con exigencias sociales y medioambientales mucho mayores”, señala Cáceres.
A pesar de la presión de precios, el plátano de Canarias continúa siendo competitivo frente a otras frutas europeas. “La clave está en equilibrar oferta y demanda lo antes posible”, apunta.
Incertidumbre y adaptación
La asociación reconoce que es difícil prever cuánto durará esta situación, aunque confían en una recuperación hacia finales del verano. “Dependemos en gran medida de la climatología, y cualquier fenómeno extremo puede cambiar las previsiones rápidamente”, advierte.
Por su parte, los agricultores viven una época especialmente dura, marcada por episodios recientes como la erupción del volcán en La Palma, el récord histórico de producción en 2022 o el último temporal de viento. A ello se suma el aumento constante de los costes laborales y de insumos, que crecen a doble dígito. “No son estas las mejores condiciones para desarrollar nuestra actividad”, lamentan desde Asprocan.
Una apuesta firme
En cuanto a las prácticas de sostenibilidad, la organización defiende que las acciones en biodiversidad y control biológico van más allá de la producción ecológica. Aunque la demanda de plátano ecológico está estable, Asprocan trabaja para implantar técnicas sostenibles en toda la producción, “lamentablemente, afrontamos este camino en solitario, ya que no se exigen requisitos similares a las importaciones de terceros países”.
Nueva normativa POSEI y prioridades a futuro
Respecto al decreto que regula la asignación de cantidades de referencia en el marco del POSEI, desde Asprocan señalan que su aprobación ya es un hecho. Ahora, la atención se centra en evaluar sus efectos reales. “Tenemos prioridades más importantes: debemos mejorar nuestra competitividad en el mercado, que es nuestra principal fuente de ingresos, y prepararnos para el nuevo marco financiero de la UE en 2028”, concluyen.
Desde la asociación insisten en que su objetivo prioritario es garantizar la viabilidad del sector a largo plazo y proteger los más de 15.000 empleos que dependen del Plátano de Canarias.

