Supermercados masymas ha convertido el kilómetro cero en uno de los ejes de su estrategia comercial. La cadena cuenta ya con más de 870 referencias de proximidad en sus lineales -productos elaborados a menos de 100 kilómetros de sus tiendas- y prevé superar las 1.000 en el corto plazo.
El modelo se apoya en acuerdos directos con agricultores, ganaderos y pequeños productores, eliminando intermediarios. De esta forma, se garantiza un precio justo para el productor, mayor frescura y calidad para el cliente, y un menor impacto ambiental al reducir transporte y embalajes.
“El kilómetro cero es más que una tendencia: es un compromiso con la sostenibilidad, la economía local y la salud del consumidor”, señalan desde la cadena asturiana masymas.
El auge de este tipo de consumo responde a la creciente demanda social de opciones saludables y sostenibles, y está respaldado por la Comisión Europea como vía para reforzar las cadenas cortas de suministro. Entre los beneficios de este modelo destacan: el fortalecimiento del tejido productivo local, la reducción de la huella de carbono, el apoyo a la tradición gastronómica y la biodiversidad, y la promoción de alimentos frescos y de temporada.
En un mercado globalizado, masymas se posiciona como referente en distribución sostenible, ofreciendo un modelo alternativo: productos más frescos, con menor huella ecológica y con impacto directo en la economía de los territorios donde opera.


