Para algunos mayoristas de frutas y hortalizas del mercado, la situación en Mercamadrid se percibe como desorganizada. Así lo manifiesta José Miguel López, gerente de Frutínter en Mercamadrid: “Cada uno actúa a su antojo y el resultado es un entorno bastante caótico”. Por ello, reclama que la dirección de Mercamadrid aplique las sanciones pertinentes ante el incumplimiento de la normativa en vigor.
Este principio también debería aplicarse al necesario cambio de horario, según López: “Es una modificación urgente que debe ser puesta en marcha”. Un nuevo modelo de horario impulsaría la actividad exportadora; pues a pesar de que Madrid cuenta con excelentes conexiones logísticas, no se realizan compras durante el mismo día como ocurre en Mercabarna gracias a su horario diurno, explica.
“El horario actual representa un verdadero lastre que frena nuestro desarrollo, y está provocando que nos limitemos a un mercado provincial en retroceso, arrastrando con él nuestro modelo de negocio”, denuncia el responsable de la delegación.
El avance implacable de las cadenas de supermercados, que concentran el porcentaje más elevado de venta de productos frescos (compras realizadas directamente desde el origen), ha desplazado el papel del mayorista. Por este motivo, urge tomar medidas que reactiven las exportaciones, una de las pocas vías actuales con potencial para sostener el sector. “Además, la reforma horaria es clave para atraer a profesionales cualificados”, añade.
Proyectos
Entre las propuestas de mejora para Mercamadrid, Frutínter plantea la creación de un sistema común de prevención de morosidad. Este sistema permitiría notificar automáticamente a todos los operadores en caso de impago, ayudando así a combatir uno de los principales problemas del sector. Además, el cambio de la jornada laboral a un horario de lunes a viernes contribuiría a una mejor conciliación de la vida familiar.


