La sandía no para de crecer
Si en algo coinciden los productores de La Mancha es en corroborar este fenómeno, el crecimiento de la superficie de esta cucurbitácea, que reúne las características para el éxito: uniformidad, alta calidad y demanda, “además de profesionales que saben manejarla en campo y cuándo cortar”. Si todo va bien, la tónica apunta a que continúe creciendo y en ello quiere participar también la empresa castellanomanchega Núñez García Filoso, que ha preparado sus instalaciones para dar respuesta al incremento que tiene planificado de este cultivo: “Ahora mismo el melón representa el 70% y la sandía el 30% de mi volumen y mi idea es aumentar esta última hasta representar la mitad de mi producción”, detalla el gerente, Francisco Núñez, cuando lo visitamos en sus oficinas antes de dar inicio a la temporada.
Pero esto no implica una bajada por la apuesta de melón (90% Piel de Sapo, 10% Amarillo), cultivo del que espera seguir manteniendo e incluso aumentar su volumen, “aunque la calidad en los últimos años está costando garantizarla”. A este respecto, Núñez apunta a que hay que estar muy encima de los recolectores para que no corten en verde.
La sanidad vegetal, un reto
Calidad y cantidad están reñidas. “Las variedades, si tienen sabor, no pueden ser tan resistentes a virus y por tanto ser productivas”, y ahora mismo con la proliferación de virus y la escasa disponibilidad de herramientas fitosanitarias para aplicar al cultivo, las casas de semillas tienen el foco en lograr una buena sanidad vegetal, pero también que la calidad sea buena; “buscando un punto intermedio”, apunta Núñez.

