La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (AEDAS) critica que la Dirección General de Tráfico haya prohibido a los vehículos o conjuntos de vehículos mercancías (cargados o no) de más de 7.500 kilogramos de masa máxima autorizada (MMA) o masa máxima de conjunto (MMC) circular por una treintena de autovías y carreteras del Noroeste de España por el riesgo de nevadas en el marco de la borrasca Íngrid.
AEDAS pide a la DGT reconsiderar su decisión “desproporcionada y precipitada”, y de duración indeterminada, ante la perdida de horas clave para el abastecimiento de locales de alimentación y productos esenciales, al trasladarse el 90% de mercancías por carretera. Una medida preventiva que el sector considera que ha llegado demasiado pronto, al haberse iniciado los cortes horas antes de que empiecen las nevadas y cuando las condiciones aún son óptimas para circular.
En una publicación, la patronal que engloba a importantes cadenas como Mercadona o Día reclama a la DGT que “se dé prioridad a la circulación segura de camiones con productos de primera necesidad con el objetivo de garantizar el abastecimiento a los supermercados y autoservicios durante el fin de semana”, aunque ruega a los ciudadanos no realizar un acopio excesivo de productos en sus casas.
Una decisión “precipitada y sin previo aviso”
Las principales federaciones de transportistas, FENADISMER, FETRANSA y FEINTRA, han denunciado en un comunicado conjunto que la medida se ha tomado de una forma “precipitada y sin previo aviso”, asegurando que los conductores desconocen cuándo podrán llegar a destino y pasar el fin de semana con sus familias.
Para los transportistas, esta regulación supone “la falta de reconocimiento por parte de la Dirección General de Tráfico y otras Administraciones públicas a la labor tan fundamental que el sector del transporte de mercancías por carretera desarrolla”.
La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) recuerda que “detrás de cada camión hay una planificación compleja, compromisos contractuales y, sobre todo, una persona”, recordando que hay conductores “tirados en la carretera” y sin la posibilidad de acceder a áreas de servicio. “Esta situación no solo genera un enorme perjuicio económico y operativo, sino que supone un riesgo añadido para la seguridad vial y para la dignidad de los trabajadores del sector”, explican.
Las federaciones de transportistas van un paso más allá y prometen “solicitar que se asuman responsabilidades” si la medida preventiva supone tener carreteras vacías pero sin impedimentos al tráfico rodado.
Semanas de problemas por las protestas agrícolas
Esta decisión tomada por la DGT llega tras semanas de problemas para el transporte de mercancías por carretera por las protestas del sector agrícola por el acuerdo entre la Unión Europeo y los países del Mercosur, con tractoradas que han obligado a cortar la circulación por algunos de los principales nodos de comunicación en España.
Un problema que ha afectado a los transportistas al circular por las carreteras nacionales, pero también al intentar a cruzar a Francia por pasos fronterizos como el de Irún, donde las movilizaciones de los productores franceses han sido continuas desde antes de las vacaciones navideñas.


