La actividad frenรฉtica del dรญa a dรญa de una mujer, casa, trabajo, familia, relaciones sociales, estudios,โฆ, es el resultado de una extraordinaria gestiรณn del tiempo; y es que el tiempo y su eficiente gestiรณn es oro, sobre todo para la mujer. Mi eterna pregunta ha sido, y es, ย a cuรกnto hemos tenido que renunciar cada una de nosotras para alcanzar nuestras metas, por insignificantes que sean o lo parezcan.
Para reivindicar la igualdad de gรฉnero no creo sea preciso ir a la huelga o iniciar una batalla ni legal, ni fรญsica entre hombres y mujeres; se trata de una cuestiรณn de conciencia que debemos enseรฑar en el hogar, en el seno de la familia, involucrando ademรกs a la comunidad docente, donde todos estemos convencidos en la igualdad y en el reparto de tareas.
Evidentemente no soy partidaria de una huelga de gรฉnero pero si considero que puede ser la รบnica forma con la que la mujer pueda llamar la atenciรณn de nuestros dirigentes; sobre todo las mujeres del mundo rural, donde esa actividad frenรฉtica a la que hacรญamos menciรณn al principio de este articulo, no les permite usar otro medio para reivindicar su derecho a disponer del tiempo que les roba el sexo masculino por su negaciรณn a compartir tareas en el hogar, a compartir el cuidado de sus familiares enfermos, al cuidado de los hijosโฆ; sin tener conciencia de que su postura trasciende al plano social, masculinizando el medio rural y el que no es rural, tal como seรฑale en otro artรญculo recientemente publicado en redes sociales sobre la importancia de la mujer en el agro social.
En ese artรญculo se atribuรญa la masculinizaciรณn del campo, como consecuencia de la mayor emigraciรณn femenina hacia las รกreas urbanas en busca de nuevas oportunidades, huyendo de la existencia de:
- Mayor desigualdad, relacionada con un contexto de mercados laborales restrictivos para las mujeres rurales.
- Ausencia de la visualizaciรณn del trabajo de la mujer en el campo.
- Menosprecio hacia todo lo rural con la consiguiente sombra sobre el relevo generacional.
- Desconsideraciรณn hacia las iniciativas empresariales de las mujeres cuestionando su profesionalidad, dejรกndolas sin voz รณ ignorando sus aportaciones para de seguido masculinizarlas y hacerlas propias.
- Ausencia de la mujer en la toma de decisiones.
Evidentemente esta situaciรณn discriminatoria de la mujer en el medio rural se traduce en una grave consecuencia para el campo como es la ausencia de relevo generacional en el sector agrario.
A nivel nacional, las mujeres representan mรกs de un tercio de las personas que trabajan en las explotaciones agrarias familiares, y sin embargo en la mayor parte de los casos, son hombres quienes aparecen como titulares de las explotaciones, mientras que ellas figuran en la categorรญa de โayuda familiarโ, muy a pesar de su involucraciรณn en la empresa agraria, quedando reflejada su aportaciรณn como una extensiรณn de sus tareas domรฉsticas y de cuidados รญntimamente ligados al rol reproductivo.
De forma silenciosa, la emigraciรณn de la mujer hacia las grandes urbes, ha situado al 60% de los pueblos espaรฑoles en circunstancias propicias al despoblamiento perdiendo poblaciรณn desde principios de siglo. Tal es la situaciรณn que la mitad de ese porcentaje de pueblos estรก directamente en riesgo de extinciรณn, segรบn un informe de la Federaciรณn Espaรฑola de Municipios y Provincias (FEMP).
Si bien, en la Regiรณn de Murcia, la tendencia es bien distinta, solo cinco de las 45 localidades de la comunidad se enfrentan a la despoblaciรณn, con una pรฉrdida de habitantes durante el periodo 1999-2015. Se trata de Aledo, Moratalla, Ojรณs, Ricote y Ulea. Los otros 40 municipios de la Regiรณn han visto incrementado el nรบmero de vecinos, y en 32 de ellos el aumento es superior al crecimiento demogrรกfico nacional; permitiendo afortunadamente afirmar que en la Regiรณn de Murcia cada vez son menores las diferencias de oportunidades para los habitantes de su entorno rural, aunque aรบn quedan nรบcleos donde la llegada de energรญa elรฉctrica, agua corriente, la presencia continua de un maestro que enseรฑe a sus niรฑos o la de un medico que cuide de la salud de ese nรบcleo rural sea aun un sueรฑo, sobre todo dependiente del nรบmero de habitantes con losย que cuente, hace viable o inviable el despoblamiento de las zonas rurales.
No obstante, la discriminaciรณn de la mujer sigue sombreando el sector agrario con una incidencia mayor que en el resto de sectores productivos. Por este motivo la mujer rural continua ambicionando salir de su entorno como medida, no solo de liberaciรณn ante la discriminaciรณn, sino ademรกs como medida de superaciรณn personal existiendo aรบn ciertos complejos a la hora de asumir la condiciรณn de pertenencia al medio rural que, segรบn mi humilde opiniรณn, te da la suerte de de haber nacido y crecido en ese entorno, tan peculiar y activo como es el de la Regiรณn de Murcia, en el que la calidad de vida es un aspecto muy positivo a considerar, tan solo sea por esos privilegios sensitivos que nos ofrece.
La mujer rural, para mรญ y de forma general, es primorosa, trabajadora nata, imaginativa, ingeniera, independiente, creativa, audaz, enรฉrgicaโฆ… Su entorno estimula su instinto en la bรบsqueda de alternativas que acerquen a los suyos privilegios del medio urbano. Sรณlo tenemos que ayudarlas a creer en ese mundo de oportunidades que les brinda su entorno, poniendo en valor su contribuciรณn al desarrollo de la comunidad ย agraria para que opten por quedarse.
Para paliar parte de esta situaciรณn y a efectos de hacer visible la actividad de la mujer en el campo aparece la Ley de titularidad compartida de 2011, la misma que ha resultado un FRACASO en 7 aรฑos de vigencia como consecuencia de todo lo anteriormente expuesto incluidas trabas burocrรกticas de efectos recaudatorios. Tanto es asรญ que en la Regiรณn de Murcia solo una mujer ha hecho uso de este derecho, mientras que la cifra se eleva a 200 en todo el territorio nacional.
Evidentemente estos datos son decepcionantes y empujan a exigir a nuestros polรญticos y dirigentes poner en valor el concepto del medio rural, la agricultura, la ย ganaderรญa, ย la pesca, la ย silvicultura y con ello el concepto RURAL de nuestra del sector agrario, con medidas que revaloricen la posiciรณn de la mujer como principal elemento del asentamiento poblacional de nuestros pueblos; a la vez que eviten la necesidad de manifestaciones y huelgas reivindicativas, que ademรกs de profundizar aรบn mรกs en la brecha salarial existente entre hombres y mujeres, permita algo a lo que ambos tenemos igual derecho, como es el uso de nuestro tiempo como mejor consideremos, sin la consideraciรณn de roles preestablecidos.


1 comentario en ยซReivindico el derecho al uso de nuestro tiempo en el mundo ruralยป
Que suerte encontrar a Irene en mi vida! Pero el gran afortunado es mi amigo Paco Seva, no puedo encontrar una compaรฑera de viaje mejor! Siempre con una sonrisa en su boca, siempre con una palabra amable y un gesto de VAMOS A COMERNOS EL MUNDO!
Admiro su fuerza, tenacidad, elegancia y humanidad, gracias Irene, tu camino nos ayuda a ir descalzas!