Este productor calcula que ha perdido el 25% de la campaña de fresa por el impacto de la borrasca Kristin, que ha provocado la caída de estructuras en invernaderos e inundaciones en los cultivos de Huelva, la principal zona productora de Europa.
Kristin ha llegado cuando se estaban recolectando las primeras fresas, momento en el que los productores recuperan en el mercado las inversiones realizadas durante toda la campaña. “Con una semana de buen tiempo hubiéramos arrancado el fruto, pero vino el vendaval y fue imposible”, explica en conversación telefónica a Revista Mercados.
La preocupación no ha pasado, pues la predicción meteorológica anticipa más lluvias para los próximos días. Francisco teme perder el cultivo que ahora ha aguantado a la borrasca Kristin. “Las perspectivas no son halagüeñas”, resume.
Retrasos en la producción
La producción de fresa se va a retrasar. Los agricultores deben recomponer lo dañado en los cultivos y, a partir de ese momento, volver a plantar para suplir los frutos perdidos por el temporal. El pico de la campaña, que debería comenzar en marzo, se dilatará, reduciendo la oferta e incrementando las cotizaciones. Francisco calcula que le llevará un mes volver al estado previo al aguacero. “Podría ser menos tiempo, pero es que viene más lluvia y viento”, asegura.
Desde octubre, los cultivos de frutos rojos están siendo afectados por una concatenación de borrascas que han reducido el stock disponible. Las bajas temperaturas y la falta de luz solar registradas durante el mes de enero han impulsado los precios en origen de la fresa hasta los 5,23 euros por kilo en la cuarta semana del 2026, un crecimiento del 36,6% respecto al mismo período del 2025, según los datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía.
Países como Grecia o Egipto son quienes aprovechan la falta de oferta de fruta producida en Huelva. Las frutas griegas y egipcias llegarán al mismo mercado, el centroeuropeo, que las onubenses, por lo que el temor de los agricultores es que la competencia se endurezca en los próximos cursos. “Todo lo que no vendamos nosotros, lo cubrirán ellos”, recuerda Francisco.
Incidencia de las plagas
La humedad que ha provocado el temporal propicia un mayor desarrollo de plagas en los cultivos. El mal estado en el que se encuentra la infraestructura agrícola impide a los agricultores acceder a las plantas y tratar las enfermedades vegetales, lo que reduce la capacidad de combatirlas y crea el germen para mayores daños a medio plazo. “No podemos pasar ni a sulfatar”, afirma Francisco. La aparición del mildiu o la botritis, que ya manifiesta síntomas en tres de cada cuatro parcelas, es inevitable.
La Red de Alerta Fitosanitaria de Andalucía pone ya en la mira al oídio, que presenta una incidencia elevada por la reiteración de temporales en las últimas semanas. Una de cada diez plantas tiene presencia de esta patología fúngica, siendo el nivel de ataque moderado. Reducir la humedad y ventilar es clave para proteger los cultivos.
La importancia de los seguros agrarios
Las pérdidas económicas son imposibles de cuantificar aún en los cultivos de fresa. Agroseguro será el encargado de determinar las ayudas a los productores afectados, aunque los agricultores temen que no dé para cubrir al completo los costes de los daños por la borrasca. “La merma en la producción que vamos a tener en los próximos meses ya sabemos que no nos la van a pagar, nunca ha estado cubierto”, resume Francisco.
Este fruticultor recalca que los seguros son el mejor ‘escudo’ que tiene el campo contra los fenómenos devenidos del cambio climático. “Es lo único que podemos hacer para protegernos, aunque, si no nos pagan lo que realmente nos cuestan los temporales, nuestro futuro es negro”, cierra.
El ambiente es triste en el campo. “Hay impotencia, tu cultivo se echa a perder y tú no puedes hacer nada”, sintetiza.


