Impacto del cierre del Estrecho de Ormuz en fertilizantes
El cierre del Estrecho de Ormuz amenaza con provocar una fuerte subida en el precio de fertilizantes, con incrementos que podrían alcanzar hasta el 200%, según un informe de la consultora Roland Berger.
El análisis advierte de que este escenario, derivado del conflicto con Irán, podría desencadenar una crisis agroalimentaria más grave que la vivida entre 2021 y 2022.
Riesgo de una nueva crisis agroalimentaria en Europa
El estudio, basado en datos de CRU y Kpler, alerta de una interrupción crítica del suministro global. Esta situación afectaría a toda la cadena agroalimentaria, desde la producción agrícola hasta el precio final en supermercados.
El encarecimiento impactaría directamente en alimentos básicos como frutas y verduras, elevando el coste para el consumidor.
El papel clave del Estrecho de Ormuz en el mercado global
El Estrecho de Ormuz es una vía estratégica para el comercio mundial de fertilizantes. Por este corredor marítimo transita:
- Un tercio de las exportaciones globales de urea
- El 45% del azufre mundial
En las últimas semanas, las exportaciones han pasado de entre 100 y 200 envíos diarios a niveles prácticamente nulos, agravando la tensión en el mercado.
Previsiones de subida del precio de fertilizantes
El informe plantea varios escenarios según la duración de la crisis:
Escenario corto (1-3 meses)
- Subida del 30% al 50%
Escenario prolongado (más de 6 meses)
- Incremento del 150% al 200%
- Niveles superiores a la crisis anterior
Otros productos como fitosanitarios y biológicos registrarían aumentos más moderados, posicionándose como alternativas más estables.
Cómo afectará al precio de los alimentos
El aumento del precio de fertilizantes se trasladará de forma progresiva al consumidor. El impacto variará según el tipo de cultivo:
- Cultivos de invernadero (tomate, pimiento, pepino): subida del 15% al 25%
- Hortalizas de hoja: incremento del 12% al 20%
- Cereales: traslado casi total del coste al precio final
Productos como aceite de oliva y frutas también se verán afectados, aunque en menor medida.
Consecuencias para agricultores y distribución
El impacto será especialmente duro para los agricultores individuales, que operan con márgenes ajustados. Como ya ocurrió en crisis anteriores, podrían reducir el uso de insumos, con el riesgo de caída de producción o abandono de explotaciones.
En paralelo, el mercado de agroinsumos en España, valorado en 5.600 millones de euros en 2025, podría acelerar su consolidación:
- Más de 700 distribuidores compiten en un mercado fragmentado
- Grandes empresas podrán anticiparse mediante acopio
- Pequeños operadores sufrirán presión en márgenes y riesgo de impago


