“La revolución de la biotecnología está por llegar a Europa, pero es inminente, y España, con centros como el CBGP, tiene un inmenso potencial para convertir la investigación básica en patentes, nuevas obtenciones y licencias explotadas por un sector llamado a hacer más competitivo al agro y que ya es una realidad emergente”. Así se expresó José Pellicer, presidente de Biovegen, la plataforma dedicada a materializar la biotecnología en desarrollos agrarios, durante la inauguración de la jornada ‘Ciencia e Innovación de vanguardia para una agricultura sostenible’, con la que recientemente se logró llenar de investigadores y empresarios —más de 120 asistentes— el salón de actos de este centro ubicado en el Parque Científico y Tecnológico de la U. Politécnica de Madrid.
Como describió su directora, Isabel Allona, con una inversión anual de 14 millones, casi 300 trabajadores y 40 grupos de investigación, el CBGP ha renovado por dos veces una de las distinciones más prestigiosas del sistema científico español —el ‘Severo Ochoa’— que se otorga a los centros que acreditan un impacto excepcional en su área, la biotecnología de plantas, lo que, además, garantiza una financiación específica a medio plazo. El centro mixto, creado en 2010 por la UPM y vinculado al centro nacional INIA/CSIC, presentó, a lo largo de esta jornada, su programa de transferencia tecnológica –‘CBGP-Solutions’– que colabora con empresas agrobiotecnológicas, bien a través de servicios específicos, como el ofrecido por Rocinante Lab, dedicado a desarrollar métodos genómicos para acelerar la mejora (de los 13-15 años actuales a 7 años), bien a través de spin-offs como Nawter Discovery o mediante unidades permanentes de investigación de la mano de compañías líderes mundiales en biosoluciones como Rovensa.
Y esta eclosión de nuevas sustancias, microorganismos y métodos ‘bio’ —y su uso como fertilizantes, estimulantes o para mejorar la sanidad vegetal— así como las nuevas técnicas de edición genética (NGT’s) está llamada a consolidarse, además, con los cambios regulatorios que la UE prepara. Por ello, Biovegen trabaja en una campaña de encuentros, jornadas y congresos para acercar estas novedades e innovaciones a sus más de 185 socios y al sector primario en general. La plataforma biotecnológica, cuya actividad está avalada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, quiere divulgar e interconectar los avances y desarrollos de sus asociados, que son centros de investigación, empresas de agrobio, fondos de inversión y entidades bancarias. También incluye la actividad de las dedicadas a la financiación de proyectos, como el CDTI-Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación o la AEI-Agencia Estatal de Investigación, que, de hecho, también participaron en esta jornada.
Efectivamente, en el horizonte inmediato se vislumbra la aprobación de una nueva regulación europea más abierta y flexible para las plantas obtenidas mediante edición genética y el CRISPR (NGT’s). También está avanzada la reforma del reglamento de fertilizantes —que deberá facilitar el reconocimiento y acceso a nuevos biofertilizantes y bionutrición—; el paquete Omnibus de simplificación de la legislación alimentaria, que ampliará la definición de bioestimulante para diferenciarlos de los fitosanitarios y acelerará el registro de biopesticidas (biocontrol en sanidad vegetal), así como la legislación sobre material reproductivo vegetal (de los viveros). Incluso, según ha podido saber Biovegen, que participa en las consultas en marcha, la UE ya trabaja en una nueva Directiva de Microorganismos Modificados Genéticamente.
Así se entienden iniciativas, también presentadas durante el acto, como la de Ivoro Ventures, dedicada “a colaborar y asesorar a centros de investigación para transformar sus avances en negocios, en spin-offs o start-ups”, según señaló su CEO, Pedro Álvarez; o, una vez lanzadas, a transformar estas pequeñas compañías biotecnológicas emergentes “en empresas sólidas, escalables y exitosas”, participando en su capital social o ayudando en su internacionalización, como después detalló Claudia Jiménez, socia de Swanlaab Venture Factory.
Las ‘CBGP Solutions’
Divididos en tres bloques —biofertilización/bionutrición; bioestimulación/bioprotección y edición genética— y a través de 14 presentaciones breves, los científicos de referencia de este centro madrileño presentaron el ‘portfolio’ de CBGP Solutions. Hongos endófitos (que viven dentro de tejidos de plantas sin causar enfermedad) permiten obtener extractos para bioestimulantes y bioplaguicidas con eficacia demostrada en tomates o maíz; análisis del microbioma, capaces de detectar 10 veces más especies en el suelo, tanto patógenos latentes como especies beneficiosas, que, mediante secuenciación y bioinformática, permiten descubrir nuevas funciones moleculares o enzimas; ingeniería de raíces para mejorar el crecimiento y la resiliencia de plantas, con un novedoso dispositivo llamado D-Root para cultivo in vitro, o un mecanismo “reloj radicular” que regula la formación de raíces laterales.
Avances de este tipo, en investigación básica y generación de patentes, han permitido atraer a una de las filiales —Rovensa Next— de Rovensa, que para 2025 ya esperaba facturar más de 1.000 millones de euros y mantiene una unidad de investigación permanente en este centro.
En bioestimulación, se detallaron avances en el análisis de infecciones bacterianas, priorizando compuestos naturales frente a patógenos, superando resistencias a pocos bactericidas existentes; se propusieron alternativas biotecnológicas para tolerancia al estrés abiótico, y para convertir defensas naturales de las plantas en herramientas de protección. También se abordó el uso de mycovirus que reducen la virulencia de enfermedades fúngicas, con resultados en tomate o ajo, y el uso de estimulantes para compensar la falta de frío en albaricoqueros o mitigar efectos de sequía.
En tercera instancia, Rocinante Lab, especializado en mejora de cultivos, desarrolla modelos y herramientas basados en genómica, estadística e IA para acelerar la creación de variedades. Se expusieron avances sobre mecanismos moleculares de adaptación, procesos epigenéticos y regulación del desarrollo y floración. También se presentó la spin-off Semicom Biosolutions, que ofrece soluciones para reciclar plásticos alimentarios usando microbios diseñados para degradarlos y obtener productos de alto valor, incluyendo etanol y químicos.
Ajena al CBGP, Madeinplant, especializada en CRISPR, participa en la mayoría de ensayos de campo de cultivos editados en España. Además, Ramiro Arnedo, firma riojana líder en semillas, destina más del 30% de su facturación a I+D y trabaja con lechugas editadas para generar genes de resistencia.


