500 viticultores francesesย de los departamentos de Aude y los Pirineos Orientales bloquearon el jueves 19 de octubre pasado el paso fronterizo con Espaรฑa de Le Perthus para exigir el fin de las importaciones de vino espaรฑol. Nuestra revista lo recogรญa en titulares al dรญa siguiente:
Este Paranoico siente mucho a veces haber tenido razรณn. Hace pocos dรญas, el 29 de septiembre pasado, en la clausura de la asamblea de COEXPHAL terminaba mi intervenciรณn con las siguientes palabras:
ยซAlmerรญa es la gran huerta europea de invierno. Necesitamos un mercado รบnico que funcione; carreteras en las que los nacionalistas de nuestros mercados de destino no nos quemen los camiones, vacรญen las estanterรญas de los supermercados cuando tienen nuestros productos o envรญen cartas amenazantes a estos mismos supermercados; una Europa donde el esfuerzo que realizรกis diariamente con la lucha integrada y la agricultura ecolรณgica sea reconocidoยป
Hay un refrรกn chino que dice: โSe equivocan los que levantan alto la piedra para dejarla caer sobre sus piesโ. Necesitamos mรกs Europa, una Europa mรกs fuerte y mรกs polรญtica, nos urge menos nacionalismo y mรกs europeรญsmo.โ
El texto completo estรก disponible, una vez mรกs tengo que darle las gracias a CAJAMAR, en la plataforma tierra[1]. Aquรญ donde dije โAlmerรญaโ, por estar en donde estaba, puede leerse Murcia, Huelva, Sevilla y cualquier provincia nuestra que estรฉ hoy exportando sus frutas y hortalizas a Europa.
Un fantasma recorre el mundo
Un fantasma recorre Europa, y no solo Europa, el mundo. Ya no es โel del comunismoโ como clamaba Carlos Marx en el inicio del Manifiesto Comunista, es el del nacionalismo de la extrema derecha, o la derecha extrema, que aviva las tensiones (y el odio). Los viticultores que nos han agredido estรกn movilizados por la desesperaciรณn, porque no entienden el mundo en el que viven, porque aรฑoran un pasado que no volverรก, porque en vez de adaptarse quieren que, como decรญan los porretas en mi รฉpoca de estudiante, โse pare el mundo porque se quieren apearโ. El alcalde de Bรฉziers es del Rassemblement Nacional, el equivalente galo de Vox; en Narbonne, juegan un papel importante en la gobernabilidad de la ciudad; las organizaciones que movilizan a los viticultores estรกn fuertemente influenciados por los mismos. Ya lo declaraba el Sindicato de Viticultores del Gard, โnuestro objetivo es que ningรบn vino extranjero estรฉ presente en los lineales de la gran distribuciรณn[2]โ.
Yo como andaluz, me siento muy orgulloso de lo mรญo. De hecho, aprendรญ a bailar sevillanas en Bruselas, en una afirmaciรณn patriรณtica de mi identidad cuando estaba lejos de mi tierra. Pero nunca me afirmรฉ en contra de, o denigrando lo que es de los demรกs o, lo que es peor, despreciando los valores, los productos y las culturas diferentes.
Son tiempos difรญciles. No hay respuestas simples a problemas complejos y, en la era de las redes sociales, son demasiados los que actรบan en base a los, totalmente legรญtimos, sentimientos y no las razones, los que โlevantan alto la piedraโ, por recoger la expresiรณn que utilice en Roquetas, โpara dejarla caer sobre sus piesโ.
Disfrazados de โMake America Great Againโ en los Estados Unidos, de partidarios del Brexit porque โEuropa nos robaโ en el Reino Unido, de nacionalismo en los Balcanes, de odio a los judรญos para unos y a los palestinos para otros, de nacionalismo antiespaรฑol en el Sur de Francia, de radicalismo en los Paรญses Bajos y Alemania, de โMadrid nos robaโ en Cataluรฑa (e incluso en Andalucรญa si hablamos del Plan estratรฉgico de la PAC), hablan las tripas mucho mรกs que la razรณn.
Una confesiรณn final
Para terminar, comparto con ustedes una confesiรณn final. Despuรฉs de toda una vida luchando, en la medida de mis (escasas) posibilidades, por un mundo mรกs justo, mรกs humano, estoy asustado por la sociedad en la que van a vivir mis nietos. La guerra ha vuelto a estar al orden del dรญa, pero la gran diferencia hoy es que existen armas capaces de hacernos desaparecer de la faz de la tierra y, me temo, desgraciados dispuestos a utilizarlas si lo consideran menester. Y si no lo consiguen estos locos cegados por el nacionalismo, lo pueden conseguir otros locos, los negacionistas que ponen tambiรฉn en peligro nuestra supervivencia.
Nuestra รบnica arma a la gente normal es no caer en la tentaciรณn, en escucharnos los unos a los otros en bรบsqueda de las partes de razรณn que tenemos todos, en respetarnos, en no considerar a la gente (o los productos) diferente(s) como รบnicamente un peligro sino tambiรฉn una oportunidad.
Puede esto parece โbuenismoโ, pero con estos planteamientos pude contribuir, con otros por supuesto, al final de las guerras de las fresas en las carreteras francesas, porque la โsoluciรณnโ policial, por necesaria que sea la presencia de las fuerzas del orden (que lo es), no es una โsoluciรณnโ, como no lo es el paracetamol cuando hay una infecciรณn.
[1] https://www.plataformatierra.es/comunidad/las-pildoras-de-la-pac/tsunami-normativo-esta-perdiendo-el-norte-europa
[2] https://www.larvf.com/vins-viticulteurs-gard-detruisent-vin-espagnol-supermarches,4520626.asp

