Me avisó Celsa Pieteado, e hizo muy bien. Su organización, WWF, promovía en Fruit Attraction 2025 la presentación del Proyecto Zitrus. Quienes me conocen —o quienes tienen la paciencia de leerme de vez en cuando— saben que defiendo con insistencia el trabajo conjunto entre los actores de la cadena agroalimentaria.
Ver cómo una gran cadena de supermercados alemana, en este caso Edeka, colabora con agricultores, científicos y una organización ecologista como WWF, es una excelente noticia. Y llevan ya diez años haciéndolo.
Comprobar los resultados de esa colaboración, y que se presenten en una feria de referencia, resulta aún más gratificante.
La mujer del César: sostenibilidad con transparencia
La mujer del César no solo tiene que ser honrada, también debe parecerlo.
El pliego de condiciones del proyecto es, en algunos aspectos, menos exigente que el de la agricultura ecológica, pero añade criterios innovadores como la gestión y el ahorro del agua.
Los resultados están avalados por un equipo técnico de expertos: Jesús Quintano, en biodiversidad agrícola; Paco Valdera, en buenas prácticas agrícolas en cítricos; Lars Neimeister, especialista en pesticidas y carga tóxica; y Álex Fernández, experto en gestión del agua (water stewardship).
A ello se suma el equipo técnico de WWF, encargado de supervisar sobre el terreno el cumplimiento de los objetivos y garantizar la trazabilidad de la producción.
El proyecto está coordinado por el equipo de Edeka, Hanse Lutra, junto con WWF Alemania y WWF España, y cuenta además con la colaboración de Grefa, organización que asesora e implanta buenas prácticas de biodiversidad en fincas agrícolas. Estas son auditadas, en cuanto al uso legal del agua, por una certificación externa (CAAE).
Resultados tangibles para el campo
Los datos son elocuentes:
- Prohibición de los pesticidas más agresivos.
- Reducción del 67 % en el uso de fitosanitarios restantes.
- Regeneración del suelo y aumento de la materia orgánica.
- Creación de zonas de protección ecológica.
- Retorno de especies vertebradas —algunas en peligro de extinción—.
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Disminución del consumo de agua entre un 50 % y un 66 %.
Agricultores satisfechos y rentables
Durante la presentación, varios agricultores participantes demostraron que una agricultura verde también puede tener cuentas en verde.
Edeka garantiza la compra de la producción y paga un precio superior al de la agricultura convencional. Los representantes del supermercado explicaron que sus clientes aceptan el pequeño incremento del precio final, al entender que está justificado.
Además, los costes de producción se han reducido, aunque los productores admiten que el cambio de modelo implica asumir cierta incertidumbre y un proceso de aprendizaje. Cada campaña presenta nuevos retos y exige una atención constante.
Aun así, los agricultores expresaron su satisfacción por mejorar profesionalmente, alinear su actividad con sus valores y ver cómo sus suelos vuelven a vivir. Eso, además, incrementa el valor de sus explotaciones.
El reto de la replicabilidad
El proyecto involucra a 27 empresarios agrícolas con 1.550 hectáreas de cítricos repartidas entre Cataluña, la Comunidad Valenciana y Andalucía. Son, por tanto, productores de mediana o gran escala.
La pregunta es hasta qué punto este tipo de iniciativa puede replicarse en explotaciones más pequeñas o con agricultores menos formados o motivados.
Algunos datos son alentadores: hay fincas de apenas seis hectáreas, y las parcelas varían en tamaño. Sin embargo, el desafío está en la formación y el acompañamiento, en los círculos de productores que comparten soluciones y aprendizajes, y en la colaboración entre los distintos eslabones de la cadena.
Una lección desde Fruit Attraction
Esta presentación fue una de las gratas sorpresas —no la única— que me llevé durante los tres días que pasé deambulando por los pasillos de Fruit Attraction 2025. El Proyecto Zitrus demuestra que la sostenibilidad, cuando se basa en cooperación, ciencia y compromiso, no solo es posible, sino rentable.


