La propuesta no me parece ni buena ni aceptable en general. Me parece aún peor en el caso de las frutas y hortalizas. Me explico.
La propuesta integra los fondos operativos en lo que Ignacio Atance ha llamado el “Plan, País (*2)”. Esto tiene varias consecuencias graves.
No sorprende que la propuesta no mencione el porcentaje de financiación comunitaria de los fondos operativos. Este dependerá en cada Estado miembro de la cuantía reservada para estos fondos y de la demanda anual de las organizaciones de productores. Por lo tanto, no se sabrá cual es la financiación comunitaria más que a posteriori.
Ya tuvimos un sistema parecido en el primer año de la reforma de 1996, fue un desastre y se eliminó en la primera oportunidad que se puso. Más inseguridad por lo tanto.
El fin de las OPs transnacionales
Contribuir en lo posible a construir la Europa de los ciudadanos fue siempre una de mis obsesiones. Por ejemplo, aunque una OP tiene la obligación de que al menos 50 de su producción comercializada sea producida por sus miembros, las compras de una OP a otra OP no entran en el cálculo. Se trata de promover la colaboración entre productores organizados para que, cuando haya que completar la oferta, una OP se dirija con prioridad a otras OPs antes que al comercio privado.
Con unos clientes cada vez más concentrados y potentes, la Europa de las OPs y de sus Asociaciones es otro intento de construir una cadena comercial más equilibrada, condición indispensable para una distribución también más equilibrada del valor creado entre todos los actores.
¿Qué país va ahora aceptar de financiar en su sobre nacional inversiones y actividades realizadas en otro Estado miembro? Esta propuesta significa la muerte de las OPs y las AOPs transnacionales.
Es verdad que su desarrollo es escaso. En el año 2022, último dato disponible en la página web de la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, había 26 organizaciones de productores transnacionales y 6 Asociaciones transnacionales de OPs.
El desarrollo es escaso pero siempre me ha parecido importante, e incluso estratégico. Se trata aquí también de construir sobre el terreno la Europa de los agricultores, un paso más en el camino de construir la Europa de los ciudadanos. Estoy pensando, entre otras, en la región de Flandes, en la que coinciden agricultores vecinos de Francia, Países Bajos y Bélgica; en la Cataluña y el País Vasco francés y español; en regiones españolas y portuguesas…

