Ha vuelto a ocurrir. Las imรกgenes de camiones con fruta espaรฑola volcados en las autopistas francesas, felizmente desaparecidas desde hace aรฑos, han vuelto a los telediarios.
ยฟQuรฉ estรก pasando con la fruta dulce? Como siempre, no hay una causa sino varias, ninguna de ellas, juntas o por separado, pudiendo justificar lo injustificable.
La cosecha es abundante, en los 3 principales Estados miembros productores: Espaรฑa, Italia y Francia. En Francia, por ejemplo, se estima una cosecha en aumento del 10% con respecto al aรฑo pasado. La dulce primavera ha adelantado la cosecha en las zonas tradicionalmente mรกs tardรญas pero el tiempo, muy variable (es decir, bastante malo para el periodo en el que estamos), no estรก dinamizando la demanda. Es un gran clรกsico. Todos los aรฑos en los que se produce un aumento de producciรณn y una ralentizaciรณn de la demanda, hay problemas de precios, hagamos lo que hagamos los espaรฑoles.
Los argumentos justificativos presentados son curiosos. El gobierno francรฉs ha impuesto a sus productores unas obligaciones adicionales al derecho europeo, la contractualizaciรณn obligatoria, que no puede lรณgicamente imponer a los de otros Estados miembros. Por otro lado, ha prohibido determinados tratamientos que si estรกn autorizados a nivel europeo. Es, de nuevo, una decisiรณn perfectamente acorde con la legalidad, tomada democrรกticamente por el gobierno de una naciรณn, pero no extensible a otros productores.
El gran problema en Francia es el de las relaciones entre la producciรณn y la gran distribuciรณn. Hay que conseguir que, cuando estรก la producciรณn francesa, los distribuidores franceses den un empujรณn a la referencia ยซFranciaยป. Es verdad que los Ministros Montebourg y Le Foll ya les han dado un toque pero hay que marcar el territorio. ยฟQuรฉ mejor manera de anunciar a los consumidores y distribuidores franceses que ya estรกn aquรญ los productos nacionales, sin coste publicitario alguno, a golpe de telediarios? ยกPues vamos a asaltar a unos cuantos camiones! ยกUna relaciรณn calidad/precio; coste/eficacia sin competencia!
No solo es inaceptable que se utilicen los camiones extranjeros para atacar a la gran distribuciรณn gala. No he leรญdo en toda la blogosfera agraria francesa, que sigo con cierta asiduidad, una sola declaraciรณn condenatoria. Se me puede haber escapado algo, por supuesto, pero no hay ningรบn clamor en este sentido.
Los productores espaรฑoles venden, sabiamente, sobre todo (pero no รบnicamente) en los mercados no productores como el Reino Unido y Alemania, junto con el Benelux y los paรญses del Este. Todo va por camiรณn y por carreteras francesas.
Dicho esto, y sin que sirva de justificaciรณn para lo injustificable, Amalia del Rรญo en otro de los blogs de Mercados, ha dado en el clavo. Pregunta Amalia: ยฟPor quรฉ el sector europeo no se une para protestar ante un problema que es el mismo para todos?
La pregunta merece una o varias respuestas.
La primera pregunta, antes de que se unan los europeos, es: ยฟPor quรฉ no se unen los espaรฑoles? En Francia, aprovechando la รบltima reforma de la reglamentaciรณn hortofrutรญcola, han creado una Asociaciรณn de Organizaciones de Productores nacional. ยฟHabรฉis oรญdo hablar de algo parecido en nuestro paรญs? Ya tenemos parte de la respuesta.
Cuando algunos de los principales productores europeos de hortalizas han venido a Espaรฑa para buscar socios para una Asociaciรณn Transnacional de Organizaciones de Productores, les fue difรญcil encontrar un interlocutor e imposible encontrar un socio. Ya tenemos otra parte de la respuesta.
Aรฑos de buena producciรณn, los habrรก. Aรฑos de demanda poco activa, tambiรฉn. No son situaciones excepcionales. Deberรญan poder ser gestionadas por los propios productores, con un nivel mรญnimo de organizaciรณn no solo deseable sino posible con el actual marco legislativo.
Cierto, es mucho mรกs fรกcil pedir a los gobiernos que intervengan, disparando con pรณlvora ajena, pidiendo a la Comisiรณn Europea que tome medidas no ya para asegurar el libre trรกnsito de mercancรญa (responsabilidad nacional y no comunitaria) sino para sanear el mercado. En otras palabras, y para hablar claro, se pide que la Uniรณn Europea financie retiradas de productos que irรญan a la destrucciรณn.
A estas alturas de la jugada, nadie sabe cuรกl serรก la respuesta de las Instituciones comunitarias. Sea la que sea, y suponiendo que la demanda tenga una acogida positiva, tardarรญa (ยฟdรญas? ยฟsemanas?) en ponerse en marcha cuando estamos hablando de un producto eminentemente perecedero.
La administraciรณn ni puede, ni debe, ni estรก armada para, sacar las castaรฑas del fuego con medidas excepcionales a un sector enfrentado a una crisis de mercado previsible, nada inhabitual. ยฟPor quรฉ todos los contribuyentes europeos, una tercera parte alemanes, deben pagar la factura de la desorganizaciรณn del sector productor?

