En esta semana en la que se ha aprobado (por fin y con retraso) la ley de la cadena, vuelven a difundirse โnoticiasโ como que la naranja cuesta 14 veces mรกs al consumidor que al productor. La deducciรณn es clara: โAlguien estรก robando al agricultor, al consumidor o a los dos al mismo tiempo. Busquemos a estos malvados y habremos arreglado tanto el problema de la renta de los agricultores como el del poder adquisitivo de los consumidores. Y si no se ha hecho hasta ahora, es porque nuestros polรญticos son todos unos inรบtiles y/o unos corruptos.โ Otros me dicen que โlos agricultores son tontos y/o vagos. ยฟSi hay tanto dinero en juego al alcance de la mano, por quรฉ no se ponen ellos a vendernos directamente los productos?โ
Mi formulaciรณn puede parecer exagerada a primera vista, pero es lo que me transmiten cuando hablo con ellos muchos ciudadanos de a pie que saben mucho de lo suyo y estรกn irritados tras casi dos aรฑos ya de pandemia.
Fuente: https://www.efeagro.com/noticia/el-precio-de-la-naranja-se-multiplica-por-14-del-campo-a-la-mesa/
Desde el punto de vista comercial, no es el mismo producto una naranja en รกrbol que una bolsa de naranja, calibrada y encerrada, presentada en el supermercado de una zona urbana. Se le han realizado manipulaciones (colecta, selecciรณn, encerrado, embolsado) y agregados servicios (almacenamiento y distribuciรณn) que tienen su valor. Por esto, los estudios de costes de la cadena son, aunque difรญciles, importantes. Yo recuerdo los que hacรญa cuando yo era estudiante el IRESCO, que me ayudaron mucho a entender cรณmo funciona la cadena alimentaria.
ยฟQuiรฉn podrรญa ser el ladrรณn que nos roba? Dos candidatos enseguida vienen a la mente de muchos: el malvado distribuidor y el pecaminoso intermediario.
En nuestro paรญs, si algo caracteriza a nuestra distribuciรณn es una feroz competencia. En mi barrio, por ejemplo, tengo a menos de 5 minutos andando las tiendas Dรญa, Aldi, Ahorramas, Alcampo, Mercadona, El Corte Inglรฉs, Carrefour y varios pequeรฑos franquiciados.ย Si uno de ellos, intentando engaรฑar al consumidor, se fuera de precio, enseguida cae su cuota de mercado. El problema es mรกs bien el contrario, la presiรณn a la baja de los precios que se ejerce sobre los anteriores actores de la cadena.
Estos actores intentan, tambiรฉn y lรณgicamente, cobrar el precio de sus servicios hasta llegar al agricultor, que debe apaรฑarse con lo que le queda. El problema de la cadena alimentaria, el reto de la nueva ley que se acaba de aprobar, es construir una cadena creadora de valor y su reparto entre todos sus actores.
La ley es bienvenida, la vigilancia de las autoridades pรบblicas es necesaria, las multas tambiรฉn lo son, pero todo ello no basta para arreglar el problema.ย Hace falta una cadena tensionada en bรบsqueda de la mรกxima eficiencia posible y una producciรณn suficientemente organizada, capaz de crear valor, de aรฑadir servicios al producto primario y de negociar con fuerza suficiente con los restantes agentes.
Los agricultores (en general) ni son tontos no son vagos. Haberlos los habrรก como en cualquier grupo humano pero globalmente han demostrado una capacidad de adaptaciรณn ingente a un mundo y una legislaciรณn cambiante. La รบltima prueba que nos dieron ha sido su capacidad de respuesta a la crisis del COVID para asegurar, junto con todos los demรกs actores de la cadena alimentaria, el suministro de nuestras ciudades.
Lo que pasa es que cambiar las cosas no es sencillo, sobre todo cuando pasa por cambios de mentalidad. Todo empieza por un diagnรณstico correcto del problema, y a esto quiere contribuir esta entradilla. Luego la formaciรณn, la investigaciรณn y extensiรณn, las ayudas pรบblicas, son necesarias para promover y acompaรฑar un cambio en el que los actores principales, los รบnicos realmente indispensables, son los actores de la cadena en general, y los agricultores en particular.


