La pasada semana estuvimos visitando los cรญtricos Valencianos, que estรก iniciando la campaรฑa, y cuyas empresas lo hacen con miedo a que รฉsta sea parecida a la anterior. Muchos comentan que las pequeรฑas estructuras tienen los dรญas contados, no pueden soportar los precios que marcan los mercados, ya que para obtener rentabilidad en este cultivo, la producciรณn debe ser mucho mayor. Y a todo esto, debemos aรฑadir la fuerte apuesta que los agricultores estรกn haciendo hacia el kaki, pues no ven futuro al cรญtrico. Lo tienen difรญcil en Valencia.
Las variedades tambiรฉn estรกn en el ojo del huracรกn. En este aรฑo han entrado con fuerza las clementinas precoces, que parecen que estรกn teniendo una buena acogida. Se trabaja tambiรฉn por encontrar buenas tardรญas que permitirรญan completar el ciclo, y sobre todo demandan en naranjas, variedades con mejores resultados.
Al inicio de la actual campaรฑa, parece que la fruta presenta un mayor calibre, y eso siempre es positivo, ademรกs de mejor calidad, pero el temor por la situaciรณn generalizada de bajo consumo y presiรณn por los precios de la distribuciรณn, no hace pensar que serรก diferente al aรฑo pasado.
El veto ruso les hace mirar hacia otros mercados, pero se encuentran con muchas trabas que la UE no sabe solucionar o no quiere, mientras en Europa estรกn entrando productos de esos terceros paรญses casi sin burocracia, la misma que frena nuestras exportaciones. La realidad es que jugamos con desventajas.
Seรฑores no den ayudas, den soluciones

