En este número de marzo, para nuestra sección ‘A debate’ nos hemos centrado en los desafíos del sector de IV y V gama. Creo que ha sido uno de los más participativos de los celebrados hasta ahora, hemos tenido la oportunidad de contar en nuestra mesa redonda con las empresas más importantes de este sector, aportando mucha información de calidad, que en la mayoría de los casos es difícil obtener en entrevistas más corporativas o presentaciones.
Lo que más me llamó la atención de la charla, idea en la que todos coincidieron, es que la innovación en IV y V gama se dirige más hacia productos de mucha calidad y elaborados con productos frescos, que a nuevas categorías. El consumidor actual busca una garantía de comodidad en la calidad, cuando compran estos productos quieren que les solucionen y faciliten determinados momentos. Con el objetivo principal de hacer de la comida algo rápido y saludable, por lo que buscan opciones que fidelicen su compra. Las empresas trabajan para responder a estas demandas y cuanto más se acerquen a ellas, más aumentará el volumen de negocio. De hecho, la distribución ha lanzado su propia marca y tiene que ser competitiva, y prefiere perder dinero que bajar la calidad de sus productos.
Pero esto no es tan fácil, ya que los consumidores no son conscientes de que este sector pasa también por problemas como los de la I Gama. En esta categoría, el consumidor parece comprender las mermas o fallos que puede haber porque haya sequía o lluvia y, sin embargo, en IV y V gama, exigen que sea un producto perfecto y siempre sepa igual. Esto supone un gran reto para el sector y le hace competir en desventaja con otros alimentos.
Todo esto y mucho más, lo encontraréis en nuestro ‘A debate de IV y V gama’. Aconsejo su lectura porque, aunque no pertenezcáis a este sector, es muy interesante en todos los sentidos. Asimismo, animo a que enviéis vuestros comentarios en la página web.


