Maestros tiene la ciencia polรญtica para desarrollar las consecuencias econรณmicas, estratรฉgicas y polรญticas del Brexit. Yo, como mucho de ustedes, tengo mis opiniones al respecto pero no creo que sea un tema en el cual estas puedan ser de gran valor aรฑadido.
En cambio, me gustarรญa compartir con Ustedes algunos puntos que podrรญan ser de interรฉs para el sector de las frutas y hortalizas.
- A corto plazo, no van a ocurrir ningรบn cambio esencial. El mercado รบnico va a seguir funcionando; las cadenas britรกnicas van a seguir comprรกndonos; los britรกnicos van a seguir comiendo frutas y hortalizas.
- A medio plazo, seguirรก habiendo mercado รบnico. Se puede razonablemente anticipar que el mercado รบnico va a seguir incluyendo al Reino Unido, en el marco de la zona de libre cambio que ya existe con Noruega, entre otros.
- Las exigencias de los supermercados britรกnicos seguirรกn siendo lo que son. Ya estรกbamos con niveles de exigencias muy superiores a las normas de comercializaciรณn europeas a a las de la CEE/ONU
- Poco a poco, las legislaciones pueden empezar a divergir. Me estoy refiriendo por ejemplo a la lista de pesticidas autorizados; los lรญmites mรกximos de residuos.
- Esperemos que el Reino Unido no se vaya del sistema rรกpido de alerta, que tanto nos ha costado construir y que tan bueno resultado ha dado para proteger a los consumidores y mantener su confianza en los productos que encuentra en el mercado.
- La libra britรกnica seguirรก yendo a su aire, tal y como ya ocurre hoy al no estar en el Euro. Quizรกs se pueda esperar mรกs volatilidad, con lo que cabe pensar en un incremento del coste de cobertura del riesgo monetario.
- EL Brexit va a costar puntos de PIB, tanto a Europa como al Reino Unido. Un divorcio siempre redunda en detrimento del nivel de vida de los dos. Esto no va a ser la excepciรณn.
- Menos PIB es tambiรฉn menos demanda de frutas y hortalizas, y por lo tanto mรกs presiรณn sobre los precios en el mercado.
- Deberรญa acentuar las ya existentes presiones para producir y consumir British. El fenรณmeno no es nuevo, como lo demuestra la reciente campaรฑa de Lidl en el mercado britรกnico, pero es lรณgico esperar que su ritmo se acelere.
