La campaña de limón fino en Murcia arranca y según los primeros datos recopilados por los técnicos de ASAJA Murcia, se estima que la producción sufrirá una reducción de entre el 35% y el 45% en comparación con la anterior temporada.
Desde la organización advierten que esta estimación podría aumentar, ya que varios factores afecta a la situación: restricciones hídricas, plagas como trips y araña roja, y otras adversidades que afectan directamente a los árboles y al rendimiento de los cultivos.
Menor cantidad, pero con una calidad superior
Pese a la notable caída en la producción, los productores murcianos han redoblado esfuerzos para mantener altos estándares de calidad. Según Juan de Dios Hernández, presidente de ASAJA Murcia, esta campaña destacará por un limón de excelente calidad, gracias a la intensificación de los tratamientos fitosanitarios y una mayor atención a cada fase del cultivo.
“Se ha logrado añadir valor al producto, algo esencial para el agricultor en estos tiempos difíciles”, ha afirmado Hernández, subrayando el compromiso del sector con la excelencia del producto nacional.
Murcia, referente internacional en calidad citrícola
Desde ASAJA también ponen en valor el reconocimiento internacional del limón murciano. Alfonso Gálvez Caravaca, secretario general de la organización, ha remarcado que la calidad sigue siendo nuestra mejor carta de presentación y lo que nos distingue frente a la competencia.
“Tenemos los mejores limones del mundo, y debemos seguir apostando por esa calidad que nos ha hecho líderes en los mercados globales”, ha recalcado Gálvez Caravaca.
Buscar equilibrio
Más allá de los retos productivos, desde la organización agraria insisten en la necesidad de lograr un equilibrio entre agricultores y operadores económicos. Invertir en calidad y producción sostenible requiere una cadena de valor justa, en la que todos los eslabones puedan beneficiarse.
“Debemos recuperar esa hegemonía que en décadas pasadas nos diferenciaba de otros países competidores, muchos de ellos con prácticas desleales”, ha señalado Hernández, quien también ha avanzado la intención de fomentar nuevas plantaciones de limón Verna, una variedad que permitirá ampliar la producción nacional a lo largo de todo el año.
Plagas, tormentas y amenazas externas
A los problemas estructurales se suma una nueva preocupación: el impacto creciente de fenómenos meteorológicos extremos. “Nos enfrentamos a tormentas de nueva generación que aparecen sin previo aviso y descargan con violencia, incluso con granizo, dañando gravemente nuestras cosechas”, alerta Hernández.
Esta situación, sumada a las importaciones y la entrada de nuevas plagas, pone en riesgo no solo la producción actual, sino también la estabilidad futura del sector citrícola murciano.


