La evoluciรณn de los costes es algo que inquieta al sector. Por si la variabilidad de los ingresos fuera poco, ahora sumamos otra preocupaciรณn mรกs. En el balance de la campaรฑa pasada, Coexphal expuso que los costes, hasta agosto, habรญan subido entre un 5-7% interanual. Sin embargo, la situaciรณn no parece que tenga lรญmite y ahora mismo esos datos quedan desactualizados. El coste de los insumos no para de crecer y, si la situaciรณn no se estabiliza, le pasarรก factura al resultado del sector en la campaรฑa en curso. La producciรณn y la comercializaciรณn son dependientes de inputs y otros componentes que requieren, en mayor o menor medida, elaboraciรณn y un transporte de materias primas desde zonas que quedan fuera de nuestras fronteras.
En este contexto, serรญa deseable que los clientes intermedios asumieran que no deben repercutir sobre la fase productiva en campo todo el aumento de costes, evitando que el precio al consumidor final sufra modificaciones. De hacerlo, esta estrategia serรญa equivocada porque pondrรญa en serio peligro el suministro futuro de alimentos en Europa, al desincentivar la cosecha. Aรบn incluso cuando intenten buscar aprovisionamiento en otras zonas fuera del continente que puedan parecer mรกs baratas.
Es inevitable que el consumidor asuma que va a tener que pagar algo mรกs por alimentos perecederos, que implican un gran esfuerzo en las fases de cultivo y comercializaciรณn, pero que tienen grandes beneficios para su salud. De hecho, la calidad y la salud son los elementos fundamentales sobre los que pivota la producciรณn y venta de frutas y hortalizas. Por supuesto, el consumidor estรก en su derecho de buscar productos alternativos, sin embargo, ninguno de ellos, muchos altamente procesados, podrรก igualar las ventajas del producto fresco.
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Por otro lado, son pocos los mecanismos que tienen los agricultores y empresas para poder hacer frente al incremento de los gastos en el medio y corto plazo. Sin duda, a mรกs largo plazo, las inversiones y las mejoras estructurales que se hagan en fincas y empresas van a contemplar acciones correctoras que incluyan el ahorro y la autogeneraciรณn energรฉtica. La oportunidad mรกs destacada es el uso potencial de la energรญa fotovoltaica.
Por otro lado, hay costes, como los relacionados con el personal, que son difรญciles de reducir. En esta vรญa, promover una gestiรณn adecuada que haga aumentar la productividad, complementando con la progresiva automatizaciรณn de las actividades mรกs monรณtonas, ayudarรก a controlar los costes unitarios, que son los que nos deben preocupar. Tambiรฉn la implementaciรณn de tecnologรญas de la informaciรณn y las telecomunicaciones serรกn un impulsor de la productividad, lo que favorecerรก el afinamiento de toda la cadena de suministro, la simplificaciรณn de todas las actividades y el ahorro de costes.

