CAMBIO E INCERTIDUMBRE
Son las dos palabras que mรกs resuenan entre las empresas de los distintos sectores econรณmicos a nivel global. La guerra en Ucrania y su impacto en el aumento de los costes de las materias primas, la inflaciรณn, las distintas legislaciones en marchaโฆ obligan al sector hortofrutรญcola a hacer gala de su resiliencia, esa capacidad de adaptaciรณn que siempre le ha caracterizado y que hoy, si cabe, resulta mรกs importante que nunca.
ยฟPero en quรฉ contexto nos movemos? Detallamos cuatro factores claves:
1. Incertidumbre econรณmica. La inflaciรณn, que al cierre de 2022 se situรณ en un 5,7%, pero que supera el 15% en el caso de los alimentos, augura un estancamiento del valor del gran consumo, asรญ como un descenso de su volumen de venta.
2. Nuevo marco legislativo. La Uniรณn Europea (UE) no parece dispuesta a renunciar a su gran objetivo en el horizonte 2050, alcanzar la neutralidad de emisiones; aunque para ello haya que reducir el uso de fertilizantes y fitosanitarios sin alternativas para los productores, o aumentar la superficie ecolรณgica.
A nivel nacional, el impuesto al plรกstico no reutilizable, en vigor desde el pasado 1 de enero -solo en Espaรฑa, el resto de paรญses europeos han postpuesto su aplicaciรณn-, supone nuevos sobrecostes para un sector donde los mรกrgenes comerciales se siguen reduciendo. La buena noticia es la eliminaciรณn o reducciรณn del IVA de los alimentos en marcha hasta el prรณximo mes de junio; sin embargo, esta medida, en combinaciรณn con el citado impuesto al plรกstico, deja los precios al consumidor, prรกcticamente, como estaban.
3. Contenciรณn y ahorro. Son, segรบn NielsenIQ, las dos palabras โmรกgicasโ para el consumidor, que ha vuelto a aupar el precio entre sus drivers de consumo, tensando aรบn mรกs su relaciรณn con la gran distribuciรณn. Esta, por su parte, pone la gestiรณn de la inflaciรณn en el centro de su estrategia y, cual satรฉlites, dos aspectos mรกs: la protecciรณn de su margen y la disponibilidad de producto en el lineal que debe seguir asegurando.
4. Cambio climรกtico. Solo en la รบltima campaรฑa, ha afectado a las distintas cosechas en Espaรฑa y Europa, provocando en algunos casos mermas productivas mรกs que considerables.
Teniendo en cuenta todo esto, el sector hortofrutรญcola debe trazar ahora una nueva hoja de ruta que garantice su supervivencia en el medio y largo plazo. El reto estรก en hacerlo en este entorno tan volรกtil, que, como reflexiona en esta misma ediciรณn Enrique de los Rรญos, director general de Unica, โcambia a cada momentoโ. Agilidad y adaptaciรณn son, por tanto, las claves para navegar en este mar revuelto.
CAMBIO CLIMรTICO
Un aรฑo de cosechas cortas
No es solo Putin quien ha encarecido la cesta de la compra. Si algo ha caracterizado a la agricultura en 2022 han sido los efectos del cambio climรกtico. La subida de las temperaturas medias, los episodios de heladas fuera de los periodos habituales, los golpes de calor, y toda serie de inclemencias meteorolรณgicas han mermado gran parte de las cosechas, reduciendo la oferta final de frutas y hortalizas en el mercado. La borrasca Ciril sufrida en abril se ha convertido en el peor fenรณmeno meteorolรณgico de carรกcter puntual sufrido por el campo espaรฑol desde hace mรกs de 40 aรฑos. En Cataluรฑa y Aragรณn perdieron el 60% de la producciรณn prevista en fruta de hueso y un 20% en fruta de pepita, en la Comunidad Valenciana el kaki registrรณ pรฉrdidas de hasta un 50% del volumen, en melรณn y sandรญa otro tantoโฆ y asรญ sucesivamente en toda Espaรฑa y en prรกcticamente todos los cultivos.
Por otra parte, la sequรญa derivada de esta situaciรณn climรกtica tambiรฉn ha contribuido gravemente a reducir las cosechas en volumen y calibre de los frutos.
Una renta insuficiente
Segรบn la ley de la oferta y la demanda, esta situaciรณn de menor oferta y mayor coste, unida a la subida generalizada de los costes de producciรณn derivados de la guerra en Ucrania, ha supuesto un aumento del precio del producto. De hecho, en el conjunto de la Uniรณn Europea, en 2022 los precios de la mayorรญa de los productos agrรญcolas se incrementaron un 24% durante el aรฑo pasado, en comparaciรณn con el anterior, de acuerdo con la estimaciรณn preliminar realizada por Eurostat. Sin embargo, el balance de las campaรฑas no ha sido bueno. ยฟPor quรฉ? En primer lugar, las cotizaciones percibidas no han compensado las pรฉrdidas registradas en producciรณn, que han sido demasiado elevadas. En segundo lugar, el incremento del coste de los insumos ha disminuido el margen del agricultor. Y, por รบltimo, estos costes no se han podido repercutir en el producto al 100% por parte del productor.
En sostenibilidad, ni un paso atrรกs
Los requerimientos del Pacto Verde marcados por la UE responden a esta difรญcil situaciรณn medioambiental a la que nos enfrentamos. De hecho, el Comisario europeo, Janusz Wojciechowski, reclama en la entrevista que publicamos en esta ediciรณn, urgencia en el รกmbito sostenible para poder seguir proporcionando alimentos a una poblaciรณn mundial en aumento. Es el momento de acelerar las inversiones que garanticen la transiciรณn verde. Como seรฑala Eduardo Baamonde, presidente de Cajamar, โel reto de la sostenibilidad debemos contemplarlo no desde la รณptica del imperativo legal, sino como una necesidad para mejorar nuestra eficiencia, que se extiende tambiรฉn al uso de los fertilizantes y a la lucha contra las plagas y enfermedades, al manejo del suelo y al desarrollo de bioproductosโ.
En esta lรญnea, ante la falta de materias activas y la necesidad de producir mรกs, el sector debe apostar por el control biolรณgico y otros mรฉtodos sostenibles como alternativas con garantรญa de rendimiento. Asimismo, el sector tiene que cerrar sus circuitos de energรญa y materiales y aplicar estrategias de economรญa circular y bioeconomรญa para aprovechar hasta el รบltimo gramo de nuestras producciones, convirtiendo los subproductos en oportunidades de negocio. Y todo elevรกndolo a la fรณrmula de la mรกxima transparencia hacia el consumidor, cada dรญa mรกs responsable y comprometido, y que exige cada vez mรกs informaciรณn sobre el origen y proceso que siguen los alimentos. No hay marcha atrรกs.
SOBREVIVIR EN ARENAS MOVEDIZAS
Ese es el objetivo del sector hortofrutรญcola, que debe trabajar en 5 lรญneas estratรฉgicas si quiere garantizar su supervivencia.
1. Afrontar retos globales desde la unidad. Y es que, parafraseando de nuevo a Enrique de los Rรญos, โla unidad de acciรณn se perfila como la รบltima frontera del sector agroalimentario espaรฑolโ. El diรกlogo y la solidaridad empresarial serรกn claves.
2. Mejora de la eficiencia. El contexto inflacionario actual requiere de soluciones que permitan a las empresas minimizar costes maximizando resultados. Las nuevas tecnologรญas, automatizaciรณn, robotizaciรณnโฆ en definitiva, la digitalizaciรณn en el mayor sentido de la palabra debe llegar para quedarse. Pero no solo el sector debe hacer los deberes; las polรญticas verdes europeas y espaรฑolas tambiรฉn exigen mayor agilidad a la Administraciรณn, por ejemplo, en la autorizaciรณn de materias activas y soluciones biotecnolรณgicas para unos cultivos mรกs sostenibles.
3. Reorganizaciรณn del mercado. La demanda de productos de proximidad, entre ellos frutas y hortalizas, continรบa al alza y desde el sector productor se afanan en apuntar a la UE como el mercado local del producto espaรฑol -que lo es-. Ahora bien, es fundamental dirigir la mirada tambiรฉn al mercado domรฉstico, a nuestro paรญs, cuyas importaciones crecen a un ritmo frenรฉtico (el 21% solo hasta el pasado mes de octubre).
4. Relevo generacional. Seis de cada 10 profesionales del campo se jubilarรกn en la prรณxima dรฉcada, de modo que, segรบn el informe โAgro-millennials. Perfil de los nuevos agricultores y ganaderos del siglo XXIโ, de COAG, el sector necesitarรก 200.000 nuevos agricultores en los prรณximos aรฑos. En este sentido, y como afirma Javier Melรฉndez, CEO de Patatas Melรฉndez, โla tecnologรญa tiene un papel crucial y es una vรญa para acercar a los jรณvenes al campo y luchar contra la despoblaciรณn ruralโ.
5. Comunicaciรณn con el consumidor. La actual situaciรณn econรณmica ha agudizado su โinfidelidadโ y, de hecho, la mayorรญa de los consumidores visita hoy un mรญnimo de tres establecimientos a la hora de hacer la compra, que ahora basa en la MDD. Sin embargo, no renuncia a la calidad y exige una mayor transparencia a la cadena. Quiere saber la procedencia de aquello que compra, y es que, aunque el precio vuelve a ser determinante, salud y sostenibilidad siguen en su top de prioridades.

