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Debemos innovar constantemente para mantener el liderazgo. AM FRESH Group

Álvaro Muñoz, CEO de AM FRESH Group.

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El mercado ha cambiado drásticamente debido al COVID-19. El confinamiento y el cierre de bares y restaurantes han generado un cambio en los hábitos de consumo y en la manera de comprar.

En general, los consumidores han optado por ir a una sola tienda donde puedan encontrar todos los artículos de primera necesidad sin tener que desplazarse a diferentes establecimientos. Durante las primeras semanas del confinamiento, se percibió un aumento significativo en las ventas de productos frescos, de hasta un 40%, dependiendo de la cadena de suministro o producto.

El consumidor cambió su cesta de la compra, centrándose en la adquisición de cítricos (que aumentaron sus ventas en los primeros meses de la pandemia un 30% en varios mercados de la UE y Reino Unido) en detrimento de otras frutas, y disminuyendo la compra de fruta cortada y formatos pequeños o de conveniencia en favor de otros más grandes.

Los productos frescos, que hasta ahora habían estado infrarrepresentados en la cesta online, han ido ganando terreno en la compra por Internet, aunque hay ciertos países, como España, donde se ha mantenido en mayor medida la actividad de los supermercados.

En general, este aumento de la demanda ha supuesto un incremento de los costes y de la complejidad de la gestión. Hemos tenido que reaccionar de forma rápida para poder satisfacer la demanda de los consumidores y adaptarnos a sus nuevas preferencias de consumo.

La planificación del trabajo ha sido diferente en cada país. Así, el año pasado se notó un aumento brusco de la demanda durante las primeras semanas de diciembre, y en el caso de algunos mercados de la UE y Reino Unido, esta es ahora más uniforme a lo largo de la semana, en lugar de concentrarse de jueves a sábado.

Rapidez y contundencia
Las empresas hortofrutícolas hemos tenido que adaptarnos a este nuevo escenario y en AM FRESH reaccionamos con rapidez. Hemos modificado nuestra forma de trabajar en las fincas y en nuestras plantas de confección de producto: en la cadena de frescos, la actividad de las pack houses es crítica y supone una gran cantidad de trabajo manual. No obstante, el COVID-19 implica la necesidad de reducir la cantidad de personas que trabajan juntas para minimizar el riesgo de contagio. Por tanto, ha sido preciso establecer más turnos de trabajo para evitar que las actividades de confección se ralenticen. Esto es especialmente crítico durante los cambios de estación, ya que la llegada del frío implica un cambio a proveedores del otro hemisferio y suele ser necesario recurrir a excedentes de producto durante un periodo de transición que puede durar algunos días. Ahora, sin embargo, resulta más difícil disponer de estos excedentes, debido a la mayor demanda generada por el COVID-19.

Los productos frescos, que hasta ahora estaban infrarrepresentados en la cesta online, han ganado terreno

Un aspecto clave ha sido el teletrabajo, que en puestos administrativos ha llegado al 70%. Países dentro de la UE y Reino Unido han sido especialmente dinámicos en esta área. Asimismo, nos parece importante reforzar los vínculos con nuestros clientes y socios invitándoles a visitar los campos, mostrándoles las inversiones en maquinaria que hemos realizado para optimizar procesos y haciéndoles partícipes de nuestra innovación continua.

Durante los primeros meses de la pandemia nos hemos visto obligados a reaccionar de manera rápida y contundente a lo largo de toda la cadena de suministro, desde las fincas productoras hasta el packaging, incluso con interrupciones logísticas. Para poder responder con eficacia al drástico aumento de la demanda y al nuevo modelo de previsiones para el invierno, hemos implementado sistemas de rotación, equipos burbuja para evitar contagios e incurrido en mayores costes para adaptarnos a los nuevos reglamentos de sanidad y mantener la seguridad alimentaria.

El nuevo escenario post-COVID
La “nueva normalidad” está generando constantes cambios y oportunidades. Por un lado, la gente tiene miedo al contagio; pero por otro, busca pasar buenos momentos y mantener en lo posible algunas de las costumbres anteriores a la pandemia. El miedo al contagio puede mitigarse con el consumo de productos locales que sean percibidos como fiables y mediante certificaciones que ofrezcan trazabilidad sobre el proceso productivo, el packaging y la distribución.

La comida preparada en casa se ha vuelto cada vez más importante para evitar contagios en restaurantes y como consecuencia del teletrabajo. En un escenario post-COVID también conservará su importancia, no solo porque se mantenga el teletrabajo, sino por la posibilidad de pasar un rato agradable comiendo en el hogar con amigos en lugar de ir a un restaurante. Además, la tendencia hacia una alimentación más saludable que se ha observado durante la pandemia permanecerá en el futuro. Todo ello tendrá un impacto positivo en el consumo de frutas y verduras frescas, cuya demanda se espera que se mantenga.

El consumidor sofisticado

Las frutas y las verduras se suministrarán en mayor medida mediante un modelo de venta minorista y de retail, pero continuará el auge en la compra online en todos los grupos demográficos, un mayor acceso a la información sobre productos y variedades y, en definitiva, una sofisticación del consumidor. Las empresas tendrán un mejor conocimiento de este, gracias al big data y, por tanto, ampliarán su oferta e introducirán no solo nuevos productos con una mayor propuesta de valor (por ejemplo, nivel vitamínico y atributos saludables), sino métodos innovadores de producción. Además, con la compra online desaparecen las limitaciones de espacio de las tiendas físicas y se facilita el suministro directo del productor al consumidor.

La agenda de sostenibilidad será aún más importante después de la pandemia y habrá una mayor presencia de productos innovadores, bio y orgánicos en los mercados.

En resumen, el interés del consumidor por productos que mejoren su salud y bienestar, los superalimentos, vitamina C, alimentos de origen vegetal, etc. se acelerarán en este 2021; así como el interés por la sostenibilidad, productos orgánicos y la reducción del desperdicio de alimentos. El momento del desayuno ganará importancia, ofreciendo nuevas oportunidades a las empresas del sector. Todas estas tendencias auguran un futuro positivo, pero requerirá que las empresas se adapten a lo que demanda el consumidor y sigan educándole en nuevos usos, ocasiones de consumo, innovación varietal, etc.

Más unidos, más innovadores
En este contexto, nos parece fundamental establecer partnerships, reforzar el vínculo retailer-proveedor y mejorar la visibilidad del retailer para lograr una planificación óptima y garantizar la viabilidad del suministro.
Creemos que hay que automatizar y mecanizar donde sea posible, y revisar constantemente los procesos productivos. De este modo, la operativa será más ágil, habrá menos fallos y se optimizará el número de personas que trabajan juntas en cada momento, reduciéndose así los contagios.

La agenda de sostenibilidad será aún más importante después de la pandemia y habrá una mayor presencia de productos innovadores, bio y orgánicos en los mercados

Una empresa como AM FRESH debe innovar constantemente para mantener su liderazgo. En este sentido, apostamos firmemente por un continuo desarrollo varietal que nos permita obtener variedades únicas, saludables y deliciosas. Adicionalmente la transformación digital que facilite el flujo de información, promueva la agilidad tanto entre nuestros departamentos como con nuestros clientes y socios, utilice el big data para analizar los hábitos de los consumidores y facilite una máxima transparencia es fundamental. También queremos potenciar el uso de la robótica y la agricultura regenerativa para aumentar la productividad y salvaguardar el gran patrimonio que constituye el sector primario: lo fresco no falla, siempre es imprescindible, y es necesario invertir en protegerlo y fomentar unos medios de producción más sostenibles.

La sostenibilidad es una cuestión fundamental. Podría parecer que esto no ha sido así durante las primeras etapas de la pandemia, en las que el consumidor se centró en cuestiones más inmediatas como el almacenamiento y el grado de protección del packaging. Sin embargo, la gestión de residuos, la importancia del consumo de productos orgánicos, la contaminación, el reciclaje y el cuidado del medio ambiente volverán a ser temas especialmente relevantes en el nuevo escenario. Además, desde Bruselas se están definiendo nuevos incentivos dentro de la política agrícola común para los que no va a haber marcha atrás. En AM FRESH creemos en la importancia de una firme agenda de sostenibilidad y en el continuo desarrollo de innovación varietal para seguir sorprendiendo a los consumidores a nivel mundial.

 

5 CLAVES DE FUTURO

1. Continuará el auge de la venta on line.
2. Suministro directo productor-consumidor.
3. Aceleración del interés del consumidor por productos que mejoren su salud
y bienestar.
4. Mayor preocupación por la sostenibilidad (bio, reducción del desperdicio…).
5. Nuevos momentos de consumo: el snacking saludable seguirá creciendo y el desayuno cobra importancia y abre un mundo de posibilidades.

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