Bastaba con que el parlamento de uno de los países integrados en el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur lo ratificase para que el pacto se pudiera aplicar provisionalmente. Así ha ocurrido esta semana con Argentina y Uruguay, lo que ha motivado que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anuncie este viernes su entrada en vigor de forma provisional, pese a que el europarlamento pidió esperar a que fuera ratificado por los veintisiete y envió el pacto al Tribunal de Justicia de la UE para que evalúe si cumple los tratados comunitarios.
La aplicación provisional del acuerdo con Mercosur no será inmediata, pues habrá que esperar a la primavera para que la reducción arancelaria entre en vigor, al haber que esperar al primer día del segundo mes desde que se notifique la primera ratificación en un parlamento nacional. Von der Leyen ha defendido este viernes que será beneficioso para los países de la UE en un contexto marcado por la guerra comercial impulsada por las políticas proteccionistas de Trump. La entrada en vigor de este acuerdo será provisional hasta que el Parlamento Europeo no lo ratifique oficialmente.
Aunque la Comisión Europea intente incidir en las ventajas del acuerdo, el sector agrícola mantiene su rechazo al pacto. Asaja ha calificado la aplicación provisional de «traición institucional al campo europeo», mientras que Unión de Uniones va un paso más allá y reclama la dimisión de Von der Leyen. “Este acuerdo, tal y como está planteado, es claramente lesivo para nuestros agricultores y ganaderos, que deberán competir con producciones que no están sometidas a los mismos estándares sanitarios, medioambientales y sociales”, denuncian desde la organización.
Reacciones:
«El Mercosur encarna el espíritu con el que Europa actúa en el escenario global. Europa se está fortaleciendo y ganando en independencia. Nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestros ciudadanos cosecharán los beneficios, y deberían hacerlo cuanto antes», Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.
“No se entiende cómo, con estas conclusiones oficiales sobre la mesa, las instituciones europeas deciden acelerar un acuerdo que incrementa los contingentes de importación en sectores especialmente sensibles para España”, AVA-Asaja
“Acelerar la apertura comercial en este contexto es una irresponsabilidad. La seguridad alimentaria no puede sacrificarse en nombre de la geoestrategia”, Unión de Uniones


