De 2004 a 2019 los precios de la fruta de hueso dejaban aƱo tras aƱo resultados pĆ©simos debido a una superproducciĆ³n, salvo contados ejercicios donde el adverso clima favorecĆa la campaƱa. A partir de ahĆ, la reestructuraciĆ³n y renovaciĆ³n varietal acometida, sobre todo en el valle del Ebro, ha logrado equilibrar la oferta y la demanda en EspaƱa y especialmente en las campaƱas con menos volumen. El problema ahora estĆ” en que el sector debe asumir unos costes disparados, falta de mano de obra, una fuerte sequĆa que estĆ” ya haciendo grandes estragos en algunas zonas y una Ley de la Cadena que parece asfixiar mĆ”s que ayudar a los productores, segĆŗn las asociaciones.
La producciĆ³n en EspaƱa no superĆ³ el millĆ³n de toneladas de fruta de hueso en 2022 (el registro mĆ”s bajo de los Ćŗltimos 10 aƱos) segĆŗn el Ministerio, siendo el segundo productor europeo por detrĆ”s de Italia. Tras tres campaƱas de caĆda de volumen consecutivas debido a incidencias climĆ”ticas, este aƱo parece recuperar su volumen productivo en un 50%. El temor estĆ” en si los precios seguirĆ”n cubriendo costes con una cosecha mĆ”s abundante y si la disponibilidad hĆdrica serĆ” suficiente.
Amalia del RĆo, directora de la revista Mercados, se sienta en la mesa de āA Debateā con representantes de las diferentes zonas productoras de fruta de hueso en EspaƱa en la sede de Fepex en Madrid para abordar todos estos asuntos.
PARTICIPANTES
- Miguel Ćngel GĆ³mez, gerente de Afruex (Extremadura)
- Atanasio Naranjo, presidente de Tany Nature
- JoaquĆn GĆ³mez, presidente de Apoexpa (RegiĆ³n de Murcia)
- Javier LĆ³pez Esparza, presidente de Asociafruit (AndalucĆa)
- Manel SimĆ³n, director general de Afrucat (CataluƱa)
EL FUTURO DEL SECTOR
Cambio climĆ”tico, sequĆa, incremento de costes, falta de mano de obraā¦ son muchos los desafĆos del sector agrĆcola en general y del de fruta de hueso en particular, pero, ĀæcuĆ”l es el principal reto del sector?
M. A. GĆ³mez: El sector de fruta de hueso de EspaƱa goza de buena salud en general. Desde luego, hay muchos aspectos a mejorar, pero desde Afruex lo que nos preocupa fundamentalmente es toda la legislaciĆ³n que se estĆ” sacando desde las administraciones en muy corto plazo de tiempo. Tenemos encima de la mesa un goteo legislativo constante, difĆcil de gestionar, con normativas respecto al plĆ”stico, las crecientes limitaciones de acceso a herramientas de control de plagas y enfermedades, etc., al que es imposible seguir el ritmo. Muchas empresas no saben cĆ³mo se hace, cuĆ”ndo empieza, cĆ³mo aplicarlo, procesar los datosā¦ Muchos problemas vienen por ese tema. Hay mucha legislaciĆ³n y todo ha llegado a la vez.
A. Naranjo: Es normal que no se de a basto con tanta legislaciĆ³n, hecha en caliente y, desde luego, a veces, con mucha insensatez. Pero, para nosotros, los productores, lo importante actualmente es la incertidumbre tan grande que hay. Si a todos los costes aƱadidos le sumamos la incertidumbre del agua, el tener o no mano de obraā¦ ĀæcuĆ”l es mi visiĆ³n? Antes Ć©ramos capaces de planificar a un plazo de 10 aƱos, ahora ya no somos capaces.
J. LĆ³pez: En nuestra regiĆ³n, zona extratemprana de fruta de hueso (Huelva, Sevilla y CĆ³rdoba), el gran reto eran las puntas de producciĆ³n, pero en los Ćŗltimos aƱos se ha llevado a cabo una fuerte reestructuraciĆ³n varietal y se ha reducido hasta un 60% de la superficie, aunque no el mismo porcentaje en volumen ya que las variedades actuales son mĆ”s productivas. Creo que todas las decisiones que se han ido tomando han sido porque no quedaba otra alternativa, a base de reveses por las diferentes circunstancias que nos han ido afectando. Ahora parece que hemos llegado a un punto de estabilidad, aunque cualquier factor puede dar al traste con la campaƱa. Hay que tener cuidado para no repetir errores del pasado.
M. SimĆ³n: La climatologĆa adversa, su aleatoriedad, y la imposibilidad de previsiĆ³n de los Ćŗltimos aƱos, evidentemente hace muy difĆcil este negocio. El aƱo pasado se perdiĆ³ en CataluƱa el 75% de la fruta de hueso debido a las heladas del mes de abril de 2022, y este verano 2023 nos enfrentamos a uno de los peores retos de la historia: la falta de agua de riego por la sequĆa. Pero no debemos olvidar que CataluƱa, con Lleida a la cabeza, es una regiĆ³n lĆder de producciĆ³n en Europa, con unas caracterĆsticas edafoclimĆ”ticas idĆ³neas que aportan una elevada calidad gustativa a nuestros productos. Estos efectos climĆ”ticos que hoy padecemos no se han vivido en 40 aƱos, pero tambiĆ©n han afectado a otras zonas del mundo que han vuelto a recuperar su normalidad. Esperamos que la misma aleatoriedad climĆ”tica nos devuelva la normalidad. Seguiremos produciendo aquello que se nos da bien, y en paralelo debemos invertir mĆ”s en hacer eficientes los recursos necesarios y tan preciados como es el agua.
Atanasio Naranjo,Tany Nature:Ā
āAntes yo tenĆa las metas claras, ahora no soy capaz de ver el horizonte, solo hay niebla e incertidumbreā
āEstamos usando el agua para producir alimentos y me da vĆ©rtigo ver que la sociedad nos demonice por elloā
āHay que crear valor aƱadido para el consumidor, pero Ć©l debe renunciar a algo porque si no, no llegamosā
CAMBIO CLIMĆTICO
La sequĆa estĆ” perjudicando gravemente el Ć”rbol frutal, ĀæcĆ³mo os estĆ” afectando a cada zona?
J. LĆ³pez: Creo que mi zona es de las mĆ”s perjudicadas. En Huelva la situaciĆ³n es mala y en Sevilla, catastrĆ³fica. Tenemos autorizada una dotaciĆ³n de agua de solo 700 mĀ³ por hectĆ”rea, y la sequĆa y la proliferaciĆ³n de plagas resultante del estrĆ©s hĆdrico de los Ć”rboles nos deja en una situaciĆ³n crĆtica. En Huelva hay un 25% de restricciĆ³n de agua de riego que pronto se convertirĆ” en un 50%. Esta situaciĆ³n ha llevado a que hayamos tenido alrededor de un 35% menos de producciĆ³n, aunque es de muy buena calidad, le falta mucho calibre. El precio por calibre ha sido mĆ”s alto, pero estamos vendiendo sobre todo producto de menor categorĆa. Este aƱo con la producciĆ³n reducida, salvamos el ejercicio, pero el aƱo que viene el volumen serĆ” ridĆculo. Si no se corrige la falta de agua, la producciĆ³n puede reducirse hasta un 75% en Sevilla. Y en Huelva estaremos como en Sevilla este aƱo.
A. Naranjo: En Extremadura hemos vivido una situaciĆ³n de sequĆa muchas veces, en el 83, en el 95, se han realizado pantanos, pero nos hemos consumido el reservorio y no se ha hecho nada mĆ”s. De hecho, tenemos recortes de riego en todos los cultivos. En AlmerĆa y Murcia tienen menos problemas porque han llevado a cabo infraestructuras al haber tenido siempre escasez de agua. Y para mĆ”s Inri, me da vĆ©rtigo ver que, para la sociedad, los agricultores somos ābichos malosā, no ven que estamos usando el agua para producir alimentos. En mi caso, por ejemplo, esta situaciĆ³n de sequĆa no me permite saber quĆ© cantidad de planta pedir para hacer plantaciones el aƱo que viene porque no sĆ© si tendrĆ© agua para regarla. Y lo triste es que en la PenĆnsula sobra agua.
M. SimĆ³n: Todas las zonas de producciĆ³n de CataluƱa estĆ”n amenazadas por la sequĆa, pero la zona regable en situaciĆ³n mĆ”s grave es la del Canal de Urgell. La falta de inversiĆ³n pĆŗblico-privada en su modernizaciĆ³n nos lleva hacia una muerte anunciada. En esta zona producimos el 50% de nuestras manzanas y peras y el 7% de nuestros melocotones y nectarinas. AĆŗn es pronto para saber la repercusiĆ³n directa, pero la limitaciĆ³n extrema de dotaciĆ³n de agua pondrĆ” en riesgo no solamente muchas producciones, sino tambiĆ©n la supervivencia de muchos Ć”rboles. Por supuesto hay, y puede haber sequĆas, pero podrĆamos tambiĆ©n ser mĆ”s eficientes en la gestiĆ³n del agua y de esa forma poder alargar mĆ”s los recursos hĆdricos en los periodos de limitaciĆ³n. Pagar por volumen nos obliga a ser mĆ”s eficientes y, siendo mĆ”s eficientes, podremos estirar el chicle y hacer mĆ”s llevaderas las Ć©pocas de escasez y agonĆa.
J. GĆ³mez: Es preciso llevar a cabo una polĆtica nacional del agua. Murcia recicla el 97% de su agua residual para regar y nos da suficiente agua, con millĆ³n y medio de habitantes. Esto quiere decir que solo con el agua residual de Madrid se podrĆan solucionar muchos de los problemas de los agricultores en la PenĆnsula. Se pueden tomar muchas medidas para aprovechar el agua en general, tanto con grandes como pequeƱas obras.
M.A. GĆ³mez: El Gobierno debe buscar una soluciĆ³n a este problema, ya que considero que hay que poner en marcha una legislaciĆ³n, con unas prioridades, donde los agricultores y su acceso al riego deben estar entre ellas.
Manel SimĆ³n, Afrucat:Ā
āLa limitaciĆ³n extrema de dotaciĆ³n de agua pondrĆ” en riesgo la supervivencia de muchos Ć”rbolesā
āSeguiremos produciendo aquello que se nos da bien, y en paralelo debemos invertir mĆ”s en hacer eficientes los recursosā
āSi no nos mata la falta de agua, nos ahogarĆ”n los costes y la burocraciaā
ĀæY el cambio climĆ”tico en general?
A. Naranjo: El cambio climĆ”tico se estĆ” uniendo necesariamente al desarrollo varietal. Cada dĆa las variedades tienen menos necesidades de horas frĆo y deben ser mĆ”s rĆŗsticas, para que se adapten al comportamiento errĆ”tico de las estaciones. Hoy tenemos variedades en Extremadura produciendo con cierta anterioridad a Sevilla o Murcia, algo insĆ³lito, pero cumplimos las horas frĆo antes y teniendo un ciclo mĆ”s largo, nos permite tener muy buen calibre y sabor. TambiĆ©n sucede despuĆ©s en Extremadura con el Valle del Ebro y otras Ć”reas europeas en variedades que hace aƱos eran impensables. Esta campaƱa no hemos tenido otoƱo, ni frĆo de invierno. El frĆo vino tarde, lo que ha provocado que nos falte un 25% de piezas en los Ć”rboles, pero tenemos muy buenos calibres.
J. GĆ³mez: Estoy de acuerdo, en Murcia, la recolecciĆ³n de albaricoque esta campaƱa se ha adelantado 16 dĆas de media y con la misma variedad, algo fruto del cambio climĆ”tico.
A. Naranjo: Ā«La tecnificaciĆ³n en campo no la veo viable porque nuestro CULTIVO requiere de un trabajo artesanalĀ»
M. SimĆ³n: AdemĆ”s de la sequĆa, sufrimos otras inclemencias como heladas y granizo, donde la inversiĆ³n en sistemas de protecciĆ³n es y serĆ” una herramienta bĆ”sica para salvar nuestras plantaciones, lo que, junto a nuestro robusto sistema de Agroseguro, representan una garantĆa bĆ”sica para nuestros agricultores.
ĀæEstĆ”n las producciones eficientemente preparadas para lograr el mĆ”ximo ahorro de agua?
A. Naranjo: SĆ, primero por una razĆ³n de optimizar costes, despuĆ©s, en la bĆŗsqueda de mayor calidad de producto, responder a los requisitos medioambientales de tus clientes y, por supuesto, debido a la escasez existente. Sin duda, el sector estĆ” mĆ”s optimizado en cuanto a sistemas de riego eficiente.
M. SimĆ³n: En cuanto al agua, va por barrios. Tenemos zonas muy pero que muy modernizadas con hidrantes y contadores de suministro de agua, y en cambio otras que aĆŗn riegan a manta. Como antes comentĆ©, nos salvarĆ”n: la nieve, las lluvias o la eficiencia. Para los primeros dos factores aĆŗn no tenemos la llave de su gestiĆ³n, para el tercero sĆ, pero muchos no la utilizan. En periodos de escasez debemos alargar los recursos con gestiĆ³n y eficiencia, y esto implica inversiĆ³n. Por supuesto, las polĆticas de inversiĆ³n pĆŗblicas deben encaminarse tambiĆ©n a asegurar este recurso. Las inversiones pendientes en modernizaciĆ³n de los sistemas de distribuciĆ³n de agua son urgentes y los incentivos a las inversiones en eficiencia en el riego son necesarios. No nos debemos olvidar que estĆ” en juego nuestra soberanĆa alimentaria.
J. GĆ³mez: Creo que se podrĆan hacer mĆ”s acciones para ahorrar agua a nivel general, no solo el sector. Por ejemplo, se turbina agua para crear energĆa y en momentos de escasez podrĆa limitarse este sistema. TambiĆ©n conozco el caso de presas que se vacĆan cada aƱo y se tira el agua al mar para que no corra el riesgo de no soportar las riadas del invierno, pero nadie proyecta hacer un trasvase con ese agua. No hay voluntad polĆtica y la realidad es que la agenda 2030 se ha olvidado de que vamos a tener problemas para alimentar a la poblaciĆ³n si no buscamos soluciones.
M. A. GĆ³mez: Creo que el agua sobra, pero no hay proyectos que solucionen su administraciĆ³n, y se han de desarrollar soluciones de trasvases entre las presas y los pantanos. Esta falta de iniciativa se traducirĆ” en que la creaciĆ³n de puestos de trabajo se vaya a otros paĆses.
ĀæQuĆ© otros factores se escapan a vuestro control y determinan el futuro de la fruta de hueso?
J. GĆ³mez: Un hĆ”ndicap que tenemos hoy dĆa es que hemos perdido nuestro carĆ”cter de fruta de temporada porque ya hay una gran variedad de frutas que estĆ”n muchos meses, e incluso todo el aƱo, en el lineal, y el consumidor no sabe cuĆ”ndo es temporada y cuĆ”ndo no. Por ejemplo, las mandarinas llegan hasta mayo, hay uva de mesa casi todo el aƱo, piƱa, sandĆaā¦, etc. AdemĆ”s, esta gran diversidad de producto nos resta cuota de mercado, ya que la oferta, a la hora de elegir, es mucho mayor. La fruta de hueso tambiĆ©n ha ampliado su campaƱa, con variedades cada vez mejores de sabor, sin embargo, ese adelanto viene acompaƱado de malas condiciones climĆ”ticas, lo que afecta directamente a la calidad de la fruta en algunos momentos. Un albaricoque un lunes es diferente al siguiente lunes (no es la misma variedad, climatologĆaā¦). Es uno de los problemas que tenemos con el hueso, que no ofrecemos una calidad estĆ”ndar.
M. A. GĆ³mez: Efectivamente, estamos teniendo en los lineales productos que no son de temporada, con una calidad estĆ”ndar, con un precio estable y eso confunde al consumidor final, que no sabe quĆ© es la fruta de temporada. AdemĆ”s, no es lo mismo la calidad de un melocotĆ³n en temporada que fuera de ella, mientras que el sabor de una piƱa es mĆ”s estĆ”ndar. Hay que educar al consumidor para que sepa distinguir la temporada de cada producto.
A. Naranjo: Son muchos los retos que afrontamos. De esta forma, el sector ve el futuro con un horizonte lleno de niebla. Para la fruta de hueso esta situaciĆ³n es muy difĆcil ya que es uno de los sectores que mĆ”s mano de obra requiere y de cualificaciĆ³n, restĆ”ndole competitividad frente a otros. La renovaciĆ³n generacional es otro reto. En cuanto a la innovaciĆ³n, es tan bestial, que parece que siempre llegues tarde. Y la canibalizaciĆ³n entre productos va a continuar ĀæQuiĆ©n va a tener dinamismo para hacer una transformaciĆ³n de fruta de hueso si la situaciĆ³n no es favorable?
ĀæCĆ³mo logrĆ”is gestionar la escasez de producto con la fuerte demanda de la distribuciĆ³n?
J. LĆ³pez: La distribuciĆ³n quiere suministro y si no se lo damos, se busca otros orĆgenes. En nuestro caso, vamos a tener una tragedia comercial brutal, especialmente en cĆtricos, donde Egipto se estĆ” quedando con una parte importante de nuestra cuota de mercado. En fruta de hueso, sin embargo, no hay otra alternativa. SĆ experimentamos una resistencia a subir los precios, sobre todo, con los calibres mĆ”s pequeƱos.
J. GĆ³mez: Los precios no suben, siempre pueden bajar, pero es difĆcil que suban y las cadenas tienen un sistema de formaciĆ³n de precio muy rĆgida, pese a que haya menos producciĆ³n. En Murcia estamos en el ecuador de la campaƱa y va a faltar un 15% de fruta con unos precios moderadamente buenos. El paraguayo le ha quitado el puesto al melocotĆ³n. Las nuevas variedades con sabor han aumentado la exportaciĆ³n hasta alcanzar este aƱo las 80.000 Tn, mientras el melocotĆ³n estĆ” desapareciendo.
M. SimĆ³n: Hablando de fruta de hueso, a corto plazo serĆ” muy difĆcil que perdamos nuestra hegemonĆa en el mercado. Somos un paĆs lĆder, en capacidad-volumen, y en calidad-sabor. Ante los Ćŗltimos aƱos de escasez por las heladas hemos estado priorizando mercados y clientes, disminuyendo los riesgos en la larga exportaciĆ³n, y fidelizando las lĆneas y cadenas continuistas. Este aƱo, Ćbamos a recuperar nuestro potencial productivo viendo la carga y las ganas de nuestros frutales. Pero la sequĆa estĆ” aquĆ y vamos a ver cĆ³mo gestionamos una situaciĆ³n tan desconocida.
Miguel Ćngel GĆ³mez, Afruex:
āHay un goteo legislativo constante difĆcil de gestionar en un corto espacio de tiempoā
āEl problema de la Ley de la Cadena es que solo es para los espaƱoles y tenemos que competir a nivel internacionalā
āHay que educar al consumidor para que sepa distinguir la temporada de cada productoā
COSTES
En uno de los sectores con mĆ”s coste de mano de obra, ĀæcĆ³mo afrontan el incremento de costes de producciĆ³n a nivel generalizado?
J. GĆ³mez: En la RegiĆ³n de Murcia el incremento de costes ha sido de un 40% y, con un volumen de cosecha normal, la subida de precio debe ser muy elevada para compensar ese aumento. Aunque los precios sean altos, no creo que compense tal subida ya que el incremento de costes ha sido tremendo.
A. Naranjo: Todo juega en nuestra contra. La Ley de la Cadena saca del mercado a los que dice favorecer, se demoniza el uso del riego, el plĆ”stico, al distribuidor, sube la logĆsticaā¦ tengo un margen real del 2% y una presiĆ³n del Gobierno para que baje precios. Asimismo, se imponen medidas sostenibles que suponen mĆ”s y mĆ”s costes. AquĆ la Ćŗnica soluciĆ³n es que tengamos a los supermercados de la mano. AdemĆ”s, al consumidor le hemos dado todo y, hay que crear valor aƱadido para Ć©l, pero este debe renunciar a algo porque si no, no llegamos. Tiene que darse cuenta de que, si esto sigue asĆ, tendremos productos menos sostenibles, mĆ”s caros y con menos garantĆas de seguridad alimentaria. Hay que decirle al Gobierno que esto hay que cuidarlo. Antes yo tenĆa las metas claras, ahora no soy capaz de ver el horizonte, solo hay incertidumbre. Demonizar al empresario no es el camino para tener soberanĆa alimentaria porque el alimento no cae del cielo.
M. A. GĆ³mez: Los mayores defensores de la Ley de la Cadena hemos sido nosotros. Pero el problema es que es solo para los espaƱoles y tenemos que competir a nivel internacional, no estamos en igualdad de condiciones.
J. LĆ³pez: La Ley va en contra de lo que se pretende defender, de ahĆ que se hundiera el cĆtrico el aƱo pasado. En cualquier caso, tenemos que mejorar en la formaciĆ³n del precio, no podemos depender de lo que imponga la gran distribuciĆ³n y no puede ser que el precio lo marquen otros y, cuatro dĆas despuĆ©s de entregar la mercancĆa. Necesitamos un sector mĆ”s fuerte.
Javier LĆ³pez Esparza, Asociafruit:Ā
āLa sequĆa ha provocado que en Huelva la situaciĆ³n sea difĆcil y, en Sevilla, catastrĆ³ficaā
āNecesitamos un sector mĆ”s fuerte en la formaciĆ³n de precio, no puede ser que lo marquen otrosā
āA corto plazo no vemos otra soluciĆ³n que traer personal de otros orĆgenesā
Hay cosechas que se han dejado sin recoger por falta de mano de obra. ĀæCĆ³mo trabajan para combatir esta situaciĆ³n?
J. GĆ³mez: Cada vez menos gente quiere trabajar en el campo. Como ejemplo, el 33% de la poblaciĆ³n de Torrepacheco son inmigrantes, ya consolidada desde hace aƱos y cuyos descendientes no quieren trabajar en el campo. No creo que trayendo mĆ”s gente se solucione el problema. O la robĆ³tica entra en el campo reduciendo nĆŗmero de trabajadores y subiendo su sueldo, o llegarĆ” un momento que desaparecerĆ” el sector. AdemĆ”s, tienen que especializarse porque una cosecha mal recolectada es mucho dinero perdido y falta formaciĆ³n.
A. Naranjo: No es que no haya gente que no quiera trabajar en el campo, sino que cada aƱo hay menos gente que quiera trabajar, en general. En cuanto a la tecnificaciĆ³n, no la veo viable y lo digo por propia experiencia. Hicimos una importante inversiĆ³n en robotizar lĆneas de trabajo para clasificar con visiĆ³n artificial la fruta, automatizando procesos porque no tenĆamos suficiente personal, con un programa pionero en I+D. Sin embargo, la calidad no era la que esperaban nuestros clientes, que nos elegĆan por nuestro trabajo artesanal, por lo que tuvimos que quitarla. Avanzamos en muchas cosas, estamos 100% digitalizados, pero, al final, nosotros vendemos primor y un punto de madurez adecuado. Seguiremos con un problema de mano de obra.
M. SimĆ³n: Efectivamente la mano de obra es otro de los grandes problemas, especialista y no especialista. Falta personal y, a su vez, se nos encarece. Los incrementos continuados del SMI han obligado a subir todos los salarios y sus inter-distancias entre categorĆas profesionales. Un incremento de costes que debe repercutirse en el precio final del producto, simplemente por supervivencia de nuestros productores y centrales. Por otro lado, las exigencias normativas y la presiĆ³n legislativa en nuestro gestor apuntan a un incremento de burocracia por carga administrativa que repercutirĆ” de forma negativa en el sector. En definitiva, si no nos mata la falta de agua, nos ahogarĆ”n los costes y la burocracia. Esperemos disponer de la imaginaciĆ³n y la creatividad necesarias para seguir en esto que se nos da bien: la fruta de hueso.
J. LĆ³pez: No hay gente formada, ni siquiera carretilleros. AdemĆ”s, el sistema, concediendo subsidios, a veces desincentiva a los trabajadores. Estamos en un sector muy atractivo para trabajar, solo que habrĆa que lanzar mĆ”s cursos de formaciĆ³n, programas, etc. A corto plazo no vemos otra soluciĆ³n que traer personal de otros orĆgenes. Somos un sector al que deben cuidar porque, ademĆ”s de dar empleo, damos autonomĆa alimentaria a Europa y somos fundamentales en el cuidado del medio ambiente.
JoaquĆn GĆ³mez, Apoexpa:
āCada vez que sale una nueva normativa por parte de la AdministraciĆ³n supone un incremento de costosā
āSolo reciclando el agua residual de Madrid se podrĆan solucionar muchos de los problemas de los agricultoresā
āNo hay gente para trabajar en el campo, o entra la robĆ³tica o desaparecerĆ” el sectorā
HĆ”ndicaps de la Ley de la Cadena para la fruta de hueso, segĆŗn el sector:
- La ley de la oferta y la demanda hace que a veces se tenga que comprar por debajo de coste este tipo de productos para poder sacar un importante volumen al mercado y la Ley de la cadena no lo permite, impidiendo su venta y, por tanto, arruinando agricultores que no logran dar salida a su producto.
- Subir al sistema los contratos a tiempo real se hace imposible en un sector tan voluble en precios, que cambia por dĆa e incluso horas, complicando el proceso burocrĆ”tico y aumentando el coste de personal.
- Solo se aplica en EspaƱa, lo que resta competitividad frente a otros paĆses productores, ya que el sector trabaja tambiĆ©n a nivel internacional.
- Las exigencias de pago a 30 dĆas a proveedores cuando algunos envĆos superan los 45.