Las persistentes borrascas registradas durante el invierno impidieron que los agricultores sembraran en las fechas habituales, obligando a retrasar los trabajos hasta que las condiciones meteorolรณgicas mejoraron.
Segรบn explica Juan Antonio Romero, responsable de COAG, cuando el tiempo permitiรณ volver al campo la mayorรญa de los productores realizรณ la siembra prรกcticamente al mismo tiempo. Como consecuencia, las cosechas han coincidido en su salida al mercado, generando una concentraciรณn de producciรณn que ha desbordado la capacidad de absorciรณn de la demanda.
Esta situaciรณn ha provocado un fuerte desequilibrio entre la oferta y el consumo, agravando la crisis comercial del sector.
El exceso de oferta deja patatas sin vender
Romero asegura que la llegada masiva de producto ha provocado una autรฉntica saturaciรณn del mercado. Buena parte de la producciรณn tendrรก que comercializarse a precios muy bajos, mientras que otra parte podrรญa no encontrar salida.
Ademรกs, algunos agricultores se estรกn viendo obligados a dejar patatas sin recoger en el campo porque los precios ofrecidos no compensan siquiera los costes de la recolecciรณn.
Una parte de la cosecha permanece almacenada en cรกmaras frigorรญficas con la esperanza de encontrar mejores oportunidades de venta en los prรณximos meses, aunque las perspectivas continรบan siendo inciertas.
La saturaciรณn tambiรฉn afecta al mercado europeo
La crisis no se limita a Andalucรญa ni al conjunto del mercado espaรฑol. Segรบn COAG, el exceso de oferta tambiรฉn se extiende al resto de Europa, donde todavรญa permanece sin comercializar una importante cantidad de patata procedente de Francia.
Este escenario reduce las posibilidades de exportaciรณn y dificulta aรบn mรกs la salida de la producciรณn andaluza, incrementando la presiรณn sobre los precios en origen.
Para la organizaciรณn agraria, la coincidencia de excedentes en distintos paรญses estรก agravando las consecuencias econรณmicas para los productores.
Los precios caen hasta un 50% por debajo de los costes
El exceso de oferta ha provocado un desplome de las cotizaciones en origen. Si al inicio de la campaรฑa la patata se pagaba entre 40 y 45 cรฉntimos por kilogramo, actualmente muchas operaciones se cierran en torno a los 25 cรฉntimos, e incluso existen partidas que se comercializan por apenas 20 o 22 cรฉntimos.
Segรบn explica Juan Antonio Romero, estos niveles de precios suponen vender entre un 40% y un 50% por debajo de los costes de producciรณn, lo que genera importantes pรฉrdidas para los agricultores.
COAG advierte de que, si la situaciรณn no mejora en las prรณximas semanas, numerosos productores afrontarรกn una campaรฑa con graves dificultades econรณmicas, marcada por la caรญda de ingresos y la imposibilidad de rentabilizar el cultivo de la patata.


