La Asociación Española de Tropicales, que representa al mayor colectivo de productores de fruta tropical del país con alrededor de 500 asociados, ha mostrado su preocupación por la aparición de mangos comercializados antes de alcanzar su punto óptimo de maduración.
Su presidente, José María López, denuncia que ya se están encontrando ejemplares en algunos puntos de venta con un desarrollo insuficiente. A su juicio, esta situación deteriora la imagen del mango español, afecta a todos los productores y pone en riesgo el trabajo realizado durante años para consolidar un producto de alta calidad reconocido por los consumidores.
Antes de profundizar en las consecuencias, la asociación insiste en que mantener unos estándares elevados es fundamental para seguir diferenciando el mango español frente a la competencia.
La calidad del mango español depende de una maduración adecuada
José María López respalda la campaña impulsada por Intertropic, la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango de España, con el objetivo de garantizar que únicamente lleguen al mercado mangos que hayan alcanzado el grado adecuado de maduración.
El presidente de la AET recuerda que la calidad es el principal valor diferencial del sector y subraya que el objetivo es que cada consumidor disfrute de un mango con el sabor y las características propias del producto de origen español. Además, destaca el esfuerzo realizado por productores, comercializadores y otros agentes para impulsar la Marca de Calidad ‘Mango de Málaga’, un distintivo creado para reforzar el prestigio de esta fruta.
La asociación considera que lograr este objetivo requiere la implicación de toda la cadena de producción y comercialización.
Claves para garantizar un mango de calidad
La AET señala que evitar la recolección prematura exige aplicar criterios técnicos y reforzar la coordinación entre todos los participantes del sector.
Entre las principales medidas destacan la comprobación de que el fruto ha alcanzado la madurez suficiente en el árbol mediante parámetros objetivos, como los grados Brix y el porcentaje de materia seca. También considera imprescindible garantizar la trazabilidad del producto durante todo el proceso y mantener una colaboración constante entre agricultores, comercializadores y puntos de venta.
Según José María López, solo con un trabajo conjunto será posible ofrecer un mango con mejor sabor, aumentar la satisfacción del consumidor y fortalecer la posición del sector en los mercados.
Antes de abordar el papel de la marca de calidad, la asociación recuerda que el prestigio del mango español se ha construido gracias al esfuerzo colectivo de todos los profesionales implicados.
La Marca Mango de Málaga, un patrimonio que proteger
La Asociación Española de Tropicales destaca que uno de los mayores logros del sector ha sido la creación y promoción de la Marca de Calidad ‘Mango de Málaga’, un sello que identifica un producto cultivado bajo elevados estándares de calidad.
Sin embargo, José María López advierte de que ese trabajo puede perder valor si parte de la producción llega al mercado sin haber alcanzado el momento adecuado de maduración. Por ello, considera que proteger la calidad debe convertirse en una prioridad estratégica para todos los agentes implicados en la cadena de valor.
La organización insiste en que cada mala experiencia de consumo repercute directamente en la confianza del comprador y dificulta la fidelización en los mercados europeos.
La ventaja competitiva del mango español frente a otros mercados
La AET recuerda que España cuenta con un importante factor diferencial respecto a otros países productores: la proximidad a los principales mercados europeos. Esta ventaja permite mantener el fruto más tiempo en el árbol para que alcance una maduración óptima antes de su comercialización.
La asociación advierte de que renunciar a este modelo mediante cosechas prematuras supondría perder uno de los principales argumentos de calidad del mango español. Además, alerta de que esta situación pondría en riesgo la competitividad del sector y el futuro de las miles de familias que dependen del cultivo de frutas tropicales en el sur de la península.


