Los Veintisiete han completado el proceso de ratificación del nuevo acuerdo comercial con México, que entrará en vigor una vez que el país latinoamericano finalice también su procedimiento de aprobación, previsto después del verano.
La actualización del tratado llega en un contexto marcado por una mayor incertidumbre en las relaciones comerciales internacionales y por las tensiones arancelarias con Estados Unidos. La Unión Europea considera que reforzar los vínculos con socios estratégicos es clave para garantizar nuevas oportunidades para sus empresas.
La ministra de Comercio de Irlanda, Helen McEntee, país que preside este semestre el Consejo de la UE, destacó que en un escenario geopolítico cambiante resulta fundamental estrechar la cooperación con socios considerados de confianza.
Más oportunidades para las exportaciones agroalimentarias europeas
Uno de los principales avances del acuerdo es la eliminación de los aranceles para el 99% de los productos que todavía estaban sujetos a estas cargas. Esta medida tendrá un impacto especialmente relevante en los intercambios agrícolas y alimentarios entre la UE y México.
El nuevo marco permitirá reducir al 0% los aranceles aplicados a determinados productos europeos exportados a México. Entre ellos se incluyen 13.000 toneladas de carne de porcino, 20.000 toneladas de diferentes tipos de quesos y 13.000 toneladas de preparados lácteos, productos que hasta ahora soportaban tasas del 45%.
Además, México eliminará progresivamente sus elevados aranceles sobre productos agroalimentarios europeos como pasta, chocolate y confitería, quesos azules, patatas, manzanas y melocotones en conserva, huevos y determinados productos avícolas.
Protección para alimentos con denominación de origen
El acuerdo también refuerza la protección de los productos europeos con reconocimiento geográfico. En total, 568 alimentos y bebidas quedarán protegidos frente a imitaciones y usos indebidos de sus nombres comerciales.
Esta medida permitirá salvaguardar referencias tan reconocidas como el vino Rioja, el jamón de Parma o el queso Roquefort, favoreciendo la diferenciación y el valor añadido de los productos europeos en el mercado mexicano.
Nuevas oportunidades para empresas europeas
Además del ámbito agroalimentario, el acuerdo contempla mejoras en el acceso de las compañías europeas a contratos públicos en México y elimina obstáculos comerciales en sectores como los servicios financieros, el transporte y las materias primas.
Según las estimaciones de la Unión Europea, unas 45.000 empresas europeas podrán beneficiarse de estas nuevas condiciones, especialmente pequeñas y medianas empresas que buscan ampliar su presencia internacional.
El pacto comenzará a aplicarse dos meses después de que México complete su ratificación. Mientras tanto, la presidencia irlandesa del Consejo de la UE ha señalado su intención de seguir avanzando en negociaciones comerciales con otros países como Malasia, Filipinas, Tailandia y Emiratos Árabes Unidos.


