La decana de las interprofesiones españolas está de vuelta, y a lo grande.
En junio 2025, planteó al Ministerio de Agricultura un acuerdo de extensión de norma y aportación económica obligatoria para llevar a cabo ejes de actuación dirigidos a la defensa fitosanitaria y lucha contra plagas y enfermedades, líneas de I+D, actividades de comunicación y campañas de promoción de las naranjas y mandarinas españolas.
En febrero 2026 se publicó la Orden Ministerial de aprobación, por 5 años. El objetivo es recaudar unos 5 millones de euros anuales a través de una cuota obligatoria de 0,60 euros por tonelada, soportada de manera paritaria (50%) por agricultores y operadores comerciales en la primera compraventa.
Las campañas de promoción
Después de una (demasiada) larga pausa de 18 años, la interprofesional ha presentado en mayo a la Unión Europea su propuesta de programa de información y promoción de las naranjas y mandarinas españolas, que abarca el periodo 2027-2029 y va dirigido a los mercados de Alemania, Francia y Reino Unido.
Bajo el lema ‘So close, so good’ (en castellano se traduciría en ‘Tan cerca, tan bueno’), la campaña subrayara el valor añadido que proporciona su máxima cercanía a los consumidores europeos y su producción y comercialización acorde con la normativa comunitaria.
El lema hace, por un lado, un juego de palabras con la expresión inglesa ‘So far, so good’ y, por otro, recupera el eslogan histórico del sector. Era ya un niño criándose en Francia y mi padre, siempre atento a las noticias que venían de su país, llegó a casa muy contento porque había visto una campaña de las naranjas españolas “plus pròche, plus fraiches” (más cerca, más frescas).
Esta campaña constituiría el principal destino de los fondos recaudados por la extensión de normas, capítulo, con una partida que rondará entre el 55 y 75% del total, por delante de otros ejes de actuación como líneas de I+D, la defensa fitosanitaria y la lucha contra plagas y enfermedades.
Si, como es esperable, la campaña formará parte de las propuestas seleccionadas por la Comisión, este presupuesto se vería considerablemente reforzado con una cofinanciación con fondos europeos de hasta un 70% a fin de ampliar el presupuesto definitivo.
Una campaña necesaria
La necesidad de esta campaña se basa en las dos evoluciones más relevantes del mercado europeo, una disminución del consumo por un lado y un auge de las importaciones de terceros países.
La Plataforma Tierra, consulta indispensable hoy en día para seguir los mercados agrarios, publicó un interesante análisis[1] que desborda con mucho el marco de la presente campaña, del que hemos extraído los dos gráficos adjuntos.
Los autores, Pablo Resco y Pablo Izu, nos recuerdan que “las estimaciones del USDA para la campaña 2025/26 sitúan el consumo europeo de naranja en 5.575 mil toneladas, lo que representa una caída del 3,6 % respecto a las 5.781 mil la campaña anterior y un 3,8 % por debajo de la media de las cinco campañas precedentes. Se trata del nivel más bajo desde 2022/23 y confirma que, tras la recuperación observada en 2024/25, la demanda vuelve a moderarse en un contexto de menor disponibilidad de producto y precios más elevados.
La mandarina registra una contracción más pronunciada, debido a que el consumo previsto para 2025/26 es de 2.829 mil toneladas, un 5,4 % menos que en 2024/25 (2.991 mil toneladas) y un 3,1 % inferior a la media de las últimas cinco campañas. El retroceso interrumpe la tendencia ascendente observada desde la campaña 2022/23. En ambas categorías, la moderación del consumo estimado para 2025/26 es coherente con el encarecimiento del producto en origen y en destino que se ha documentado a lo largo de la campaña. “
En cuanto a las importaciones de países terceros, la tendencia en naranja es al crecimiento de Sudáfrica, que cada año aumento poco a poco su cuota de mercado (el 32%, en la campaña 2024/25, +2% en un año), todavía lejos de la cuota española (55,7%) pero en retroceso continuo (- 2,4% en un año).
En mandarina, la dinámica competitiva es considerablemente más intensa. La cuota española ha caído del 71,6 % al 64,8 %, una pérdida de 6,8 puntos porcentuales que representa el retroceso más significativo de los últimos años en esta categoría. El hueco dejado por España ha sido ocupado íntegramente —y con holgura— por los países extracomunitarios (Turquía, en primer lugar, y Suráfrica) cuyo volumen combinado crece un 24,6 % hasta las 306 mil toneladas, elevando su cuota del 28,4 % al 35,2 %.
Otras acciones financiadas
Por un lado están las acciones de defensa fitosanitaria y lucha contra plagas, coordinadas con los servicios correspondientes de sanidad vegetal. Se trata de la financiación de misiones técnicas de vigilancia activa en terceros países de origen para evitar la entrada de plagas prioritarias antes de que toquen suelo europeo; de redes de trampeo biológico y monitorización digital de poblaciones en campo para plagas críticas como el cotonet de Sudáfrica (Delottococcus aberiae) o la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) y de la creación de fondos de respuesta inmediata para ejecutar tratamientos de choque biológicos o químicos autorizados ante detecciones tempranas de organismos de cuarentena.
En cuanto a la Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), la línea de investigación más urgente es hacer frente al HLB (Huanglongbing), con convenios de colaboración con centros científicos españoles y de zonas endémicas mundiales (como Brasil o EE. UU.) para evaluar el comportamiento del material vegetal. También se financia la mejora del banco de germoplasma y proyectos científicos dedicados a encontrar alternativas viables, ecológicas y de biocontrol para suplir las materias químicas activas que la Unión Europea va retirando progresivamente del mercado.
[1] https://www.plataformatierra.es/mercados/campana-2025-26-de-naranja-y-mandarina-menor-oferta-precios-al-alza-y-un-entorno-competitivo-mas-exigente-en-europa


