“La peor campaña de los últimos 60 años”
La campaña de melón y sandía de 2025 cerró con resultados excepcionalmente negativos, situándose entre los peores de las últimas seis décadas según señaló el presidente de la Interprofesional de Melón y Sandía de Castilla – La Mancha, José Ángel Serrano. Fueron varios los factores que condujeron a esta situación: solapamiento de la campaña andaluza con la de La Mancha, una elevada oferta, bajas temperaturas en destino que mermaron la demanda, competencia de producto procedente de Turquía y Marruecos…
“Todo ello hizo que el ejercicio fuera catastrófico”, apuntó Serrano, quien señaló que se dejó de recolectar un 25% de melón verde y un 35% de sandía, una situación inédita por la cantidad y porque “por primera vez se quedó melón Piel de Sapo sin recoger”.
Sin embargo, estos resultados no implican una reducción de la superficie para esta temporada. De hecho, desde la Interprofesional de La Mancha esperan una producción similar. Además, al tener más agua gracias a las abundantes precipitaciones, otras zonas como Andalucía prevén sembrar algo más. “Pero no son indicadores negativos, ya que todo depende de cómo se desarrollen los diferentes factores que condicionan la campaña y los mercados”, señaló.
La Mancha dejó sin recolectar un 25% del melón verde y un 35% de la sandía en la pasada campaña
Un punto positivo de la campaña anterior fue la calidad del producto, ya que se mantuvo más tiempo en el campo, lo que permitió una mayor maduración de la fruta. Esto, unido al menor precio, provocó un repunte en el consumo de melón y sandía. “Las variedades son las mismas, por lo que la oferta de un producto de mejor calidad, especialmente en melón, viene por el buen hacer del agricultor”, comentó Serrano.
Desafíos de base
Más allá de los factores coyunturales, el sector afronta varios retos estructurales. Serrano destaca, en primer lugar, el incremento de costes, cercano al 35%, especialmente por el encarecimiento del gasóleo. A ello se suma la falta de mano de obra para las campañas agrícolas y la necesidad de nuevas infraestructuras hídricas, como embalses, que reduzcan la dependencia de acuíferos sobreexplotados. Además, a ello se suma el papel creciente de la importación a Europa con productos más baratos que coinciden en la ventana comercial de La Mancha, como es el caso de Argentina y, sobre todo Brasil. “Nos afecta bastante y eso sin haberse aprobado oficialmente Mercosur”, manifestó.
Ante toda esta situación, desde la Interprofesional trabajan por integrar la IGP Melón de la Mancha, acceder a las ayudas europeas de promoción y poner en marcha una extensión de norma entre los asociados para financiar campañas de promoción. “La lentitud en la burocracia es lo que nos está frenando”, puntualizó, aunque espera alcanzar este objetivo la próxima temporada.


