Comunicación
Se puede hablar sobre el poder de la comunicación y la forma en que se comunica. A lo largo del tiempo, se han abordado numerosos contenidos, temas y aspectos, pero más allá de la comunicación en sí, lo realmente relevante es el poder del storytelling (cómo narrar las historias de una manera efectiva). Para Hannes Tauber, VOG Marketing Manager, no se trata de inventar historias, sino de encontrar la manera adecuada de contar algo verdadero.
Reflexiona Hannes que el verdadero poder del storytelling radica en identificar historias con valor y en entender quién está interesado en ellas, para luego encontrar la forma correcta de transmitirlas. Las empresas que se toman el tiempo de explicar y comunicar algo cuando les importa su interlocutor, cuando lo comprenden y cuando creen que pueden aportarles valor, crean un vínculo muy fuerte.
En cuanto a la evolución que ha tenido la comunicación, no cree que se haya hecho mal en el pasado, sino que se está siempre en un proceso de mejora constante. Los tiempos cambian, los consumidores evolucionan y sus expectativas también, añade. Este año VOG celebra 80 años de historia y repasando cómo era su comunicación en el pasado, es sorprendente ver la capacidad de quienes impulsaban el proyecto con muchas menos herramientas que hoy. Quizás, precisamente por la escasez de recursos, se requería una mayor creatividad para lograr impacto. “En la actualidad, con tantas herramientas disponibles, es fácil perderse en la inmensidad de opciones, por lo que resulta fundamental tener claridad en los objetivos”.
Aniversario
En este 80 aniversario, Tauber busca aplicar el storytelling para contar la historia de la empresa, reflexiona sobre lo que significó fundar una empresa en 1945, tras la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, resultaba visionario pensar que el esfuerzo individual no sería suficiente, pero que, trabajando juntos, se podría construir algo sólido y duradero. Hoy, tras ocho décadas, “se han producido numerosos cambios y desarrollos, pero los principios fundamentales siguen intactos: hay logros que no se consiguen en solitario, sino juntos”.
Hannes utiliza para explicar este proceso una analogía con la siembra de un árbol: se necesita elegir un suelo y entorno adecuado, plantar una semilla, cuidarla, nutrirla y seguir sembrando para mantener el ciclo. Para la empresa, lo valioso es preservar los principios fundacionales y “garantizar que los agricultores puedan seguir dedicándose a ser agricultores, no es solo un oficio, es un estilo de vida”.
Durante 80 años, VOG ha trabajado con dedicación y esfuerzo y, mirando hacia el futuro, la empresa sigue comprometida con la defensa de sus principios fundacionales y la adaptación a los nuevos desafíos y oportunidades. Para Tauber, el compromiso con el futuro debe asumirse con una actitud positiva y con la determinación de seguir construyendo sobre lo que ya se ha logrado.
Consumidor
Desde la perspectiva del consumidor, no hay nada más atractivo que entrar en un mercado y descubrir la variedad de colores, formas y sabores de las frutas y hortalizas. A menudo, se dice que este sector debe ser más atractivo pero, para Tauber, “la realidad es que ya lo es; lo que falta a veces es encontrar el enfoque y el lugar adecuado para comunicarlo”. Él ya ha demostrado con VOG que cuando la historia se cuenta bien, funciona. Sin embargo, aún queda camino por recorrer para profesionalizar el storytelling, utilizando los canales correctos, dirigidos a los públicos adecuados y con los productos idóneos.
La manera de comunicarse con el consumidor ha evolucionado, existen múltiples perfiles de consumidores, cada uno con diferentes comportamientos, intereses y necesidades. “Para mí, la clave del éxito radica en tener un contenido sólido, con valor, conocer al público objetivo y saber cómo comunicar el mensaje”, afirma.
De igual forma, es realista, en la industria de frutas y hortalizas los recursos son limitados, por lo que es fundamental definir qué se quiere comunicar, cómo hacerlo y a quién dirigir el mensaje para garantizar el éxito. Y se aprecia en el lanzamiento de nuevos productos al mercado, con un enfoque más estructurado en el desarrollo y gestión de productos para asegurar su éxito. Esto para las empresas implica un proceso continuo de evaluación y mejora: “primero se analiza, luego se establecen objetivos, se desarrollan estrategias para alcanzarlos, se implementan medidas y, posteriormente, se vuelve a analizar para determinar si el camino seguido es el correcto”. Pero, al igual que desde muchos sectores españoles, Tauber repite que este no es un esfuerzo individual, sino que es esencial trabajar en conjunto, desde el campo hasta el consumidor final. Cada eslabón de la cadena debe colaborar, compartir información y buscar soluciones que generen valor tanto para el agricultor como para el consumidor.
El objetivo es fortalecer la categoría, aumentar el consumo de productos como las manzanas y fomentar una mayor frecuencia de compra. No se trata sólo de vender una manzana, sino de generar una experiencia, una emoción, un deseo por el sabor y garantizar que el consumidor perciba ese valor añadido.
Optimismo
En cuanto al futuro inmediato, Tauber es optimista de cara a 2025: “Para poder alcanzar todo lo expuesto anteriormente hace falta pasión y compromiso”. Y explica que, sin una actitud positiva, es difícil desarrollar pasión, y esta es precisamente una de las grandes características del sector hortofrutícola. La industria se caracteriza por su energía, creatividad y deseo de avanzar, lo que permite generar los resultados necesarios para seguir creciendo.
Concluye el responsable de VOG evitando centrarse en las dificultades del mercado, sabiendo que son comunes para todos, se debe adoptar una visión común para impulsar el sector a través de nuevas ideas y conceptos innovadores. Este desafío es más grande que cualquier actor individual, y cada uno tiene un papel importante en su desarrollo. La forma en que se comunica y se transmite la pasión es clave para lograr este objetivo.
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