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Un sector reconocido, pero de bajos precios. HORTÍCOLAS

El COVID-19 ha servido para poner en valor, de cara a la sociedad, el sector agrícola, sin embargo, en el caso de las hortícolas, siguen sumidas en la misma espiral de bajos precios y altos costos de producción anterior a la pandemia. ¿Qué sucede con estos cultivos?

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jornadas lechuga Murcia

Justo antes de que arrancara el estado de alarma en España, los agricultores se echaban a la calle con manifestaciones en todo el país para reclamar unos precios dignos y una rentabilidad mínima para poder subsistir. Sin embargo, el COVID-19 les obligó a hacer lo que consideraban un deber en esos momentos tan duros, es decir, a dar servicio y olvidarse de sus reclamaciones. “Han sido seis meses muy duros, con miedo e incertidumbre, condicionados a la pandemia, con sobrecostes y medidas, y esto no se ha acabado”, explica Juan Marín, presidente de Proexport. Esta etapa ha servido para poner en valor el sector, sin embargo, este valor no se ha trasladado a los precios del producto. Tanto es así que, en el último trimestre del año, se volvía a registrar un hundimiento de las cotizaciones en las principales hortícolas, tales como brócoli, calabacín, berenjena, tomate, lechuga y pepino.

¿Todo esto no ha servido para nada? Se preguntan indignados desde el sector, que achaca esta situación a diferentes motivos: exceso de oferta en momentos puntuales de la campaña por, entre otros motivos, un desajuste en la planificación de los cultivos ante la incertidumbre de la demanda; a que el mercado en Europa está “muy parado” con las medidas restrictivas en el canal Horeca y los confinamientos, etc. Además, la meteorología tampoco ha acompañado: “El volumen de kilos global no ha sido muy superior al de años anteriores, pero el clima ha hecho que se concentre en determinadas fechas”, explica Fernando Martín, gerente de la empresa granadina Bioprocam.

El Brexit ha sido otra de las principales preocupaciones del sector del año 2020, de la que finalmente han salido “airosos”: “La exención de aranceles ha sido una buena noticia y un alivio para nosotros porque si no, con estos márgenes tan estrechos, no podríamos seguir siendo competitivos”, comentaba Juan Marín.

Desventajas del COVID-19 en la producción de hortícolas:
• Disminución del nivel de productividad.
• Sobrecostes derivados de las medidas de distanciamiento e higiene.
• Desajuste en la planificación de las campañas.

Ventajas del COVID-19 en la producción de hortícolas:
• Aumento de los niveles de consumo.
• Mayor visibilidad y valoración del sector en la sociedad.
• Preferencia por el producto local frente al de terceros países por una mayor seguridad alimentaria.

CAMPAÑA 2019/20 POR PRODUCTOS
Pepino
Sus precios, tomando como referencia la campaña anterior, aumentaron un 6%, principalmente por las buenas cotizaciones de diciembre, la fuerte subida del mes de enero y la estabilidad general de la primavera, a excepción de abril, donde se produjeron desajustes en plena pandemia).

Calabacín
La comercialización creció un 12% y los precios cayeron un 9%. Como resultado, los ingresos y el margen se reducen, un 1% y 20% respectivamente. Al igual que la berenjena, este producto aumentó precios y producción en marzo y abril.

Berenjena
Su producción aumentó considerablemente, un 11% con respecto a la campaña anterior, y lleva años con incrementos continuados de la cosecha. Esto, sin duda, ha influido en que los precios y los ingresos hayan caído un 19% y 11%, respectivamente. En contraposición, este producto ha sido de los pocos que ha aumentado en volumen y precios en los meses de pandemia.

Lechuga
Experimentó un descenso en volumen del 5%. Diversos problemas meteorológicos a principio de campaña y posteriormente en marzo afectaron a la calidad y cantidad de la cosecha. Los precios han tenido un buen comportamiento, siendo un 11% superiores a los de la campaña pasada debido a la falta de producto.

Brócoli
El aumento de la demanda durante el confinamiento ayudó a mejorar su precio medio. Sin embargo, no con los márgenes que serían deseables debido a un exceso de oferta que marcó la campaña. El sector trabaja por mecanizar los procesos para reducir costes.

 

ANÁLISIS DAFO
Debilidades
Altos costes de producción y márgenes comerciales muy reducidos. Crisis estructural.
Inestabilidad de precios.
Menores rendimientos que otras producciones europeas.

Amenazas
Competencia desleal de terceros países.
Continuación de la situación de pandemia y crisis económica.
Afección de plagas.

Fortalezas
Sector estratégico en la sociedad.
Alta seguridad alimentaria, calidad y cercanía al mercado europeo.
Alto nivel de profesionalización y tecnificación.

Oportunidades
El consumidor prioriza su salud y, por tanto, el consumo de frutas y hortalizas.
Defensa del producto europeo frente al de terceros países.
Fortaleza frente al Green Deal con respecto a otros países de Europa.

MEDIDAS QUE EXIGE EL SECTOR
• Incremento de controles de los productos en frontera para garantizar que se cumplen los acuerdos y los cupos.
• Mejora de los mecanismos de gestión de crisis y retiradas
de producto.
• Recuperación del mercado ruso y apertura de nuevos.

LEY DE LA CADENA ALIMENTARIA
El eslabón comercializador declara que “va a ser nefasta para el sector y es inaplicable” porque resta competitividad, según señala el gerente de Coexphal, Luis Miguel Fernández. A su juicio, “el establecimiento de precios mínimos ligados a los costes de producción de productores y empresas de comercialización conduce a la indefensión y a la pérdida de competitividad, beneficiando a los países terceros”. Por tanto, es otro de los retos que afronta el sector.

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