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¿Estamos cuidando el planeta como deberíamos?

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Por Tamara Fernández  – Waterlogic  

Un reciente estudio de la organización mundial de la salud (WHO)  detalla los elevados niveles de micro-plásticos en el agua embotellada nos muestra que podemos estar presenciando un serio problema en nuestros océanos.

El 90% del agua embotellada podría contener micro-plásticos que dañan la salud humana. Nos hemos pasado media década contaminando el agua con plásticos y ahora ella nos lo devuelve a nosotros.

Desde la radio de Bakelite hasta la botella de plástico

En 1907, un belga nacido en América llamado Leo Hendrik Baekeland empezó un descubrimiento: si mezclas fenol y formaldehído, terminarás obteniendo un material sintético con el que podrás fabricar una gran cantidad de objetos.

No pasó mucho tiempo para que este material se utilizara en muchos de los productos que usamos hoy en día. Esto incluye teléfonos, bolas de billar y radios. En la década de los 40 se comenzó con una modesta producción de botellas de plástico. Eran costosas de producir debido a las limitaciones de fabricación del momento. El problema se solucionó de forma rápida con una empresa a nivel global que producía más de cien millones de toneladas métricas en 1989.

Mientras que el consumo de plástico se estabilizó en Europa con el nuevo milenio, hemos sido testigos del aumento de la producción de plástico en un asombroso 67,5 por ciento en todo el mundo desde 2002.

Europa ha experimentado un modesto aumento de la población en los últimos quince años. El crecimiento de la población a nivel mundial sigue en aumento y a medida que crece lo hace también el consumo de plástico. Todo esto indica que el problema del plástico se intensificará.

Mares llenos de plástico: ¿Quien tiene la culpa?

Sabías que hemos acumulado más de 9 billones de toneladas de plástico en los últimos 67 años ?

Tan solo el 9 por ciento ha sido reciclado, el 12 por ciento incinerado y el resto llegó a los vertederos – o lo que es peor: Al océano. Si buscamos al principal sospechoso de todo esto, la mayoría de los indicadores nos hacen pensar en una cosa: la invención de las botellas de plástico, las cuales son consumidas en exceso provocando que hayan surgido islas de basura que están repartidas por todo el mundo.

En un reciente descubrimiento el capitán Charles Moore encontró una isla de basura en medio del océano pacífico más grande que México, lo que nos recuerda el gran problema al que nos enfrentamos. El hecho de que grandes terrenos de basura se acumulen formando islas es una señal de alarma.

Aún más sorprendente es la estimación de que los mares contienen una proporción de plástico a plancton de 1: 2. Dado que este alimento sustenta a una amplia población de la vida marina, existen motivos importantes para preocuparse por los microplásticos que entran en nuestras aguas.

Según muchas estimaciones, la mayor parte del plástico que se produce está todavía en existencia. La mayoría de los plásticos nunca se biodegradan de manera significativa, ya que se descomponen en partículas cada vez más pequeñas. El efecto a largo plazo en los océanos necesita de nuestra comprensión.

Mientras está claro que el problema de la botella de plástico tiene muchas preguntas por responder, otro aspecto igual de inquietante apunta hacia una única dirección. Diez ríos en todo el mundo contribuyen con más del 90 por ciento de la contaminación plástica. Si bien dicha concentración pone de relieve que unos pocos deben tomar medidas significativas para corregir el desequilibrio, todos tenemos un papel fundamental que desempeñar para reducir el consumo innecesario de plástico.

Cómo cambiar el rumbo de la contaminación de los océanos

Una tienda en Ámsterdam dio a conocer hace poco el primer pasillo sin plástico en lo que podría ser algo que marque un antes y un después. Si esta iniciativa resultara exitosa, podría ser un ejemplo a seguir por muchos otros.

Existen maneras muy sencillas de contribuir a la reducción de la contaminación plástica.

Di No al solo uso: Si te ofrecen un artículo de un solo uso, como pajitas, botellas, cubiertos, tazas de café o bolsas de plástico, simplemente di que no. Lleva tu propia versión reutilizable, como pajitas de metal reutilizables, botellas rellenables para mantenerte hidratado, bolsas de tela para tus compras y un termo para el café.

Evita el embalaje: es raro encontrar algo que no esté cubierto por plástico, pero si puedes optar por comidas en las que el plástico no sea lo que las proteja y compra frutas y verduras sueltas siempre que sea posible.

Evita las microperlas plásticas: no compres productos de salud y belleza con microperlas y evita cualquier producto que contenga los peores tipos de plásticos: polietileno (PE), polipropileno (PP), tereftalato de polietileno (PET), metacrilato de polimetilo (PMMA), politetrafluoroetileno (PTFE) y nylon.

No compres nada desechable: los artículos de uso único, como las máquinas de afeitar, contribuyen a un desperdicio excesivo: opta por las hojas de afeitar con hojas reemplazables.

Elige tu comida de forma inteligente: El envasado de alimentos, incluidos los alimentos calientes, es a menudo uno de los peores infractores, ya que contiene poliestireno (PS), un plástico especialmente dañino.

¿Viene en vidrio? Pregúntate si puedes comprar el producto en un recipiente de vidrio. Los productos como salsas, aderezos, adobos y encurtidos vienen en envases de vidrio. Cada vez que realices una compra intenta apostar por el vidrio sobre otras formas de embalaje y reutiliza los recipientes de vidrio viejo.

Estamos en un punto de inflexión; a menos que hagamos cambios en nuestros hábitos de consumo existe un riesgo muy alto de que tengamos más plástico que peces en nuestros océanos para el año 2050. Debemos reducir el volumen de plástico que ingresa en nuestros océanos en un 90 por ciento y reducir la cantidad de plástico en los océanos a la mitad. Además, es importante que se lleven a cabo dos medidas muy importantes:

  1. Detener 7.2 millones de toneladas de plástico que ingresan a los mares
  2. Recoger 2 millones de toneladas de plástico del océano por año

Incluso a este ritmo, aún podría llevar hasta diez años devolver a los océanos a un estado más aceptable. Por tanto, es importante tener cuidado con los empaquetados de plástico, explorar alternativas reutilizables y participar en actividades que ayuden a eliminar los desechos plásticos de tu comunidad.

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