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Una mayor diferenciación en la fruta de hueso extra-temprana

El proyecto LIFE+ Cero Residuos se centra en las variedades extra-tempranas cultivadas en el valle del Jalón en su objetivo de producir fruta de hueso libre de residuos, con la coordinación técnica de ZERYA.

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Hace ya varios años que las variedades extra-tempranas de fruta de hueso vienen cobrando importancia dentro del sector al tener muy buenos atributos comerciales, a la par que permiten ampliar el calendario de producción suavizando los picos de oferta y evitando el colapso de precios, además de tener mejor adaptación a ciertas regiones.

Dada su creciente importancia en la agricultura española, se ha apostado por las variedades extra-tempranas cultivadas en el Valle del Jalón para desarrollar el proyecto LIFE+ Cero Residuos (www.ceroresiduos.eu), co-financiado por el programa LIFE + de la UE, que tiene como objetivo principal mejorar la sostenibilidad y la calidad de la producción de fruta de hueso para crear un sector más competitivo y saludable. En concreto, se busca la producción convencional, en volúmenes comerciales, de fruta sostenible, con un impacto ambiental minimizado y en las mejores condiciones de seguridad alimentaria y conservación, es decir, que cualquier materia activa detectada en el producto esté por debajo de 0,01 ppm.

Este proyecto será un elemento más de refuerzo para las variedades extra-tempranas, sin perjuicio de que después se pueda extrapolar a todas las modalidades varietales, ya que precisamente uno de las condicionantes que tienen los proyectos LIFE+ es que se puedan reproducir en otras regiones productivas y además, requiere que los beneficiarios hagan difusión de sus hallazgos y de la tecnología que desarrollen.

 

 Metodología

Para este proyecto se han seleccionado cinco especies de fruta de hueso: melocotón, nectarina, albaricoque, paraguayo y cereza. Para cada una de ellas se cuenta con una superficie experimental de aproximadamente 5 hectáreas, con las siguientes variedades extra-tempranas: en cereza Early Bigi, Sonata y Satín; en albaricoque, Traver y Kou; en Paraguayo, UFO-3; en melocotón, la GC58 y en nectarina, la 603.

Está previsto que durante los cuatro años que dura el proyecto se mantengan las mismas variedades. La superficie es propiedad de uno de los socios, de la Finca Valleluz. De forma paralela, SEIPASA, otro de los socios, proporciona otra finca experimental de 3.400 m2 en el término municipal de L’Alcudia (Valencia) en la que se van a aplicar las mismas tecnologías que en la original. La diferencia es que en la finca bajo el control de SEIPASA, toda la superficie es de nectarina, de la variedad Mayglobe. El propósito de contar con esta segunda parcela es verificar en condiciones reales la posibilidad de aplicar la tecnología en otras regiones, y además con ello, SEIPASA se permitirá hacer experimentos con sustancias de MDF que después pueda incluir en el proyecto.

Detrás de todo este trabajo está la coordinación técnica de ZERYA que también es socio del proyecto y que busca como objetivo encontrar una forma de trasladar a la fruta de hueso toda la tecnología que ha venido desarrollando durante más de una década para conseguir una agricultura más segura y sostenible para el consumidor. En el segundo trimestre del año, se presentará el primer “Inception Report”, que es el informe de progreso preceptivo del proyecto y que contendrá los primeros trabajos realizados por los socios.

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