Escribe para buscar

Rusticidad frente a las adversidades climáticas

Los viveros de altura de fresa afrontan una nueva campaña marcada por la falta de desinfectantes, mayor estabilidad en cuanto a lluvias y temperaturas, aunque se espere un verano cálido, y con la confirmación de la fragmentación varietal que se ha ido configurando en las últimas campañas.

Comparte

Clima

La campaña 2022 comenzó especialmente adversa en las dos primeras semanas de plantación en Huelva, con unas condiciones meteorológicas caracterizadas por elevadas temperaturas y falta de lluvia, situación similar a la que se dio en los viveros en Castilla y León, algo que continuó durante todo el verano. Todas estas circunstancias provocaron un alto número de plantas perdidas, debido a la inmadurez de las mismas por falta de horas de frío y diversos problemas patológicos.
Tras una campaña tan “anómala” como definen algunas de las empresas entrevistadas del sector viverista, esta de 2023 parece seguir unos parámetros más habituales. Con un leve retraso en la plantación que posteriormente se ha ido recuperando, los cultivos siguen un crecimiento óptimo a las puertas del verano.

Desinfección

Las malas hierbas son la primera consecuencia de la falta de un desinfectante eficaz, apuntan varios responsables de campo de los viveristas. Pero éstos no se olvidan del dicloropropeno y la cloropicrina, las materias activas prohibidas por la Unión Europea, que para sorpresa del sector sí están permitidas en el cultivo de tabaco, a apenas cientos de kilómetros de donde se encuentran las plantas de fresa. Si bien hay quien confía en un uso excepcional para futuras campañas, también los hay que asumen que son parte del pasado y tratan de afinar al máximo el uso de Metam Sodio para hacer frente a las amenazas de la planta. No obstante, desde la Asociación de Viveristas se reclama un mayor apoyo de las administraciones para poder encontrar a tiempo un sustitutivo que no haga reducir rendimientos y rentabilidades a un sector muy castigado por la subida de costes de los últimos años.

«La falta de desinfectantes no solo afecta a la sanidad de la planta

sino al aumento de costes de mano de obra»

Variedades

El sector de la fresa ya ha olvidado aquellos años en los que 2-3 variedades copaban casi la mayoría de la plantación en Huelva. El aumento de empresas obtentoras es una realidad, participando con un mayor número de variedades registradas o en vías de registro. Esto genera un enriquecimiento de la propuesta varietal existente, lo cual ayuda al agricultor o productor a planificar la campaña según sus necesidades comerciales. Aunque también hay voces desde los viveros que apuntan al riesgo que supone manejar 12-14 variedades con unas características diferentes en una superficie limitada. Incluso, está probado que un mayor conocimiento y manejo supone un mayor rendimiento.

La rusticidad, junto a la precocidad y el sabor son los principales objetivos de la producción de fresa a corto plazo, de manera que permitan asegurar y ofrecer rentabilidad a un productor cada vez más presionado por los altos costes.

Mano de obra

Si bien es conocida la falta de trabajadores durante la campaña de viveros de planta de fresa, en estos momentos supone un problema añadido debido a las malas hierbas que están aflorando por la falta de desinfectantes. Ello no solo supone un trabajo añadido con una mano de obra que falta, sino un sobrecoste para poder asegurar la productividad y sanidad de la planta. Como nos comentaba un técnico agrónomo de una finca en Segovia, la entrada de más personas para quitar esas hierbas, que solo se puede realizar manualmente, lo que se traduce en un mayor riesgo de plagas y enfermedades.

Etiquetas

Te puede interesar

Deja un comentario

Subscríbete a nuestra newsletter
Sé el primero en conocer las noticias diarias del sector hortofrutícola, directas a tu email
Suscríbete
Mantente informado, siempre puedes darte de baja.
close-link