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El Pimiento, un sector modélico aún con camino por recorrer

Se reinventó y vive un momento dulce con crecimientos en la producción, exportación y consumo.

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Hablar de pimiento en Europa, es mirar a España. La producción española representa el 44,33% de la producción de la UE (datos FAO 2012). Hasta alcanzar este liderazgo, han sido necesarios muchos años de trabajo y esfuerzo que hoy ven sus frutos. Se trata de un sector en crecimiento, modélico, que en apenas unos años impulsó un nuevo sistema de producción. Pero no pueden bajar la guardia. De nada sirve ese dinamismo en el campo sin un control adecuado de sus costes, sin herramientas comerciales eficaces que permitan un mayor retorno para el agricultor, y sin mostrar a clientes y consumidores ese carácter innovador que hoy define al pimiento español.

Datos positivos

En diciembre de 2006, el sector del pimiento español vivía una crisis sin precedentes, de la que salió fortalecida, incluso podríamos decir, que se reinventó. Tras varios años de titubeos desde un punto de vista comercial, los principales mercados europeos comenzaron de nuevo a confiar en España como proveedor, gracias a la apuesta de productores y comercializadores por otra forma de cultivar y comercializar. Esto ha provocado que hoy, ocho años después, la producción de pimiento en nuestro país no sólo se haya consolidado, sino que está creciendo. Así, de 2009 a 2013, se ha incrementado en más de un 12%, hasta alcanzar las 1.053.000 Tn, como recogen los avances del MAGRAMA.

Y es que se trata de una cultivo seguro para el agricultor. Los datos así nos lo confirman. Según la Junta de Andalucía, principal región productora en nuestro país, con más de 11.000 has, la cotización media de esta hortícola en la campaña 2011/2012 se situó en 0,64%, mientras que en la 2012/2013 fue de 0,76 €/kg, es decir un 18,79% más.

Signos positivos también encontramos al analizar el consumo interno. De enero a septiembre de 2013, el gasto de los hogares españoles en esta hortícola fue un 7,7% superior al realizado el mismo periodo de 2012, mientras que el volumen sólo se incrementó un 0,7%.

 

Alza de las exportaciones

Al igual que otros sectores, 2013 ha sido un buen año para las exportaciones de pimiento. Hasta septiembre se habían incrementado un 9,2% en volumen y un 22,7% en valor. Especialmente significativa es la recuperación de las operaciones extracomunitarias, situándose en este periodo un 4,28% (volumen) por encima de las registradas ese mismo periodo de 2012 (cayeron más de un 10% en 2012). El sector deberá tener en cuenta esos destinos, al igual que Bulgaria (+355%), Eslovenia (+55%), Polonia (+8,46%) o República Checa (+22,47%), ya comunitarios.

Pero la vieja Europa sigue representando el principal mercado para el pimiento español. Alemania (+24%), Francia (+1,39%), Países Bajos (+4,99%) y Reino Unido (+2,87%) encabezan el ranking de países receptores de nuestro producto, y por tanto son los que marcan las tendencias.

Producción sostenible

Todo este entorno de bonanza no es fortuito. Ha sido clave, sin duda, la apuesta del sector por el control biológico, garantizando no sólo un mayor respeto medioambiental, sino también una disminución de los tratamientos fitosanitarios, reduciendo de forma importante los costes de producción. Este es uno de los retos de este sector, que al igual que ocurre en otros, le resta competitividad frente a otros orígenes.

El sector va más allá, y trabaja ahora por lograr la Producción Sin Residuos, una nueva exigencia, que por ahora es solo una alarma en naranja, pero pronto pasará a rojo. Las empresas auxiliares especializadas están lanzando líneas de producto que de forma global, persiguen un manejo integral del cultivo. Ya no es posible hablar de variedades, técnicas de cultivo, tratamientos de plagas y enfermedades de forma independiente. En este sentido, hay que destacar la tendencia del sector hacia variedades de ciclo largo, huyendo por un lado de las dificultades comerciales al inicio de la campaña, y por otro, porque es precisamente en esos inicios del cultivo donde la implantación de insectos auxiliares presenta más dificultades.

Por tanto, las casas de semillas también son determinantes. Gracias a las mejoras genéticas, existe una completa oferta varietal, que nos habla de pimientos con sabor, con tamaños y colores muy diferentes a los que veíamos hace unos años en los lineales. “Con una oferta plana no eres atractivo para el comprador”, nos recordaba el responsable de una de las principales empresas del sector.

Camino por recorrer

Parece que está todo hecho, pero no es así. El sector debe apostar por nuevas fórmulas comerciales que acompañen todo este dinamismo productivo, mostrar qué se está haciendo, cómo y bajo que técnicas, organizar la oferta, tecnificar sus procesos para reducir costes de producción y manipulación, mejorar e innovar en presentaciones. Sólo así podrá consolidarse comercialmente este nuevo sector.

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