Durante las semanas previas a la crisis sanitaria del coronavirus, los agricultores organizaban ya una serie de protestas y tractoradas por toda Espaรฑa con el lema โagricultores al lรญmiteโ. Con estas reivindicaciones se pretendรญa impulsar unos precios justos y un mayor equilibrio en la cadena agroalimentaria, entre otras, para lograr un mejor futuro para agricultores y ganaderos. Pese al protagonismo que estรกn cobrando los trabajadores del campo durante covid-19, en muchos casos se sigue vendiendo por debajo de los costes de producciรณn.ย
Como decรญamos, las protestas tuvieron que paralizarse con el Estado de Alarma, pero ya habรญan conseguido por fin que se modificase la Ley de Cadena Alimentaria, en vigor desde 2011, pero que, a posteriori, no estaba sirviendo para acabar con los desequilibrios en el sector, ni frenar las prรกcticas comerciales abusivas por parte de industria, distribuciรณn y comercializaciรณn.ย
Estas situaciones oligopolรญsticas y de indefensiรณn de agricultores la vemos, por ejemplo, en el sector olivarero. A pesar de que el consumo nacional de aceite de oliva se ha incrementado, los productores siguen percibiendo los mismos precios muy por debajo del coste de producciรณn mientras otros eslabones siguen especulando y lucrรกndose a su costa.ย
De esta forma se percibe como innegable la necesidad de mejorar las relaciones entre todos los elementos de la cadena para que esta interdependencia sea lo mรกs justa posible.ย
Ya se han cumplido dos meses de las modificaciones de la Ley de Cadena Alimentaria pero desde UPA Andalucรญa estiman necesario dar continuidad a su desarrollo para que se puedan plantear mรกs cambios, y asรญ asegurar una rentabilidad adecuada al sector productor y mayor certidumbre de cara a un futuro prรณximo.
En este momento la ley se encuentra todavรญa en fase de trรกmite, abierta para que los grupos parlamentarios realicen las alegaciones y solicitudes oportunas para su mejora y enriquecimiento. Por tanto, desde la organizaciรณn agraria han trasladado a la Consejerรญa de Agricultura, encargada de aglutinar las peticiones de modificaciรณn andaluzas al Gobierno central, que bajo ningรบn concepto se paralice ni se retrase su aplicaciรณn, pues se trata de una gran oportunidad para el sector agrario, y determinante para su futuro.ย
Algunos de los aspectos esenciales que recoge la Ley de cadena alimentaria son el establecimiento de unos precios mรญnimos ligados a los costes de producciรณn, asรญ como la prohibiciรณn de la venta a pรฉrdidas, fundamentales para el reequilibrio de los eslabones de la cadena agroalimentaria y beneficio de todo el sector primario.
Paralelamente a la tramitaciรณn parlamentaria de esta ley, se encuentra en informaciรณn pรบblica la trasposiciรณn de la Directiva de Prรกcticas Comerciales Desleales. En el proceso de asimilar esta directiva a la legislaciรณn, dentro de las modificaciones que reclama UPA Andalucรญa, estรก la necesidad de incorporar algunas cuestiones importantes como los contratos con el canal HORECA o reforzar el papel del mediador en los contratos agroalimentarios para favorecer la transparencia a lo largo de la cadena.
De la misma forma, tambiรฉn consideran que se deben ampliar las competencias de las Organizaciones Interprofesionales Agroalimentarias, ademรกs de las de promociรณn e investigaciรณn, otorgรกndoles competencias de autorregulaciรณn a travรฉs de extensiรณn de norma con condiciones de obligado cumplimiento para todo el sector, con el fin de gestionar excedentes, programar y limitar producciones, etc.ย
Otro aspecto que UPA Andalucรญa considera a mejorar en la redacciรณn de la norma es en lo referente al etiquetado. Defienden que en la etiqueta tiene que ser obligatorio indicar claramente el origen de los productos, diferenciรกndolos de paรญses de la UE y otros paรญses extracomunitarios, con sus respectivos porcentajes. Ademรกs, exponen necesario incorporar en la etiqueta el marcado CE para productos cuyo origen, manipulaciรณn, transformaciรณn y distribuciรณn hayan sido llevados a cabo conforme a las normas y estรกndares de la Uniรณn Europea. Esta distinciรณn potenciarรญa el consumo nacional, favoreciendo finalmente a agricultores y ganaderos de nuestro paรญs.ย
Para la aplicaciรณn correcta de la Ley de Cadena Alimentaria y la trasposiciรณn de la Directiva de Prรกcticas comerciales Desleales, se hace imprescindible, tambiรฉn, reforzar el observatorio de precios. En la actualidad, existen distintos observatorios oficiales, tanto del Ministerio de Agricultura como de algunas CC. AA. Segรบn la organizaciรณn, estos deberรญan ser coordinados y potenciados, dotรกndolos de mayor importancia. Tambiรฉn habrรญa que otorgarles la supervisiรณn de costes de producciรณn, ya que esta referencia es la que mรกs afecta al sector agrario a la hora de determinar la rentabilidad de las explotaciones.
Por รบltimo, concluyen desde UPA que la Agencia de Informaciรณn y Control Alimentarios (AICA) debe tener un papel aรบn mรกs activo, si cabe, en la aplicaciรณn de la ley y de la directiva. Este organismo debe seguir vigilando las relaciones comerciales de la cadena y velando por que se cumpla la ley, realizando una labor mรกs exhaustiva marcando directrices, actuaciones y protocolos de interpretaciรณn, y dando publicidad a las sanciones.ย


