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“Si no existiera Anecoop, habría que inventarla”. COOP. AGRO-CITRICA DE PICASSENT

Cooperativa Agro-Cítrica de Picassent

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Una las de las cooperativas que mejor representa el espíritu de Anecoop es la Cooperativa Agro-Cítrica de Picassent, cuyos socios confían plenamente en este modelo empresarial. Tanto es así que han apostado firmemente por el cultivo de la clementina Clemensoon, exclusiva de Anecoop, y cuya entidad controla la superficie de cultivo, y la totalidad de su comercialización.

Le preguntamos a su gerente, Vicente Fort, cómo es el trabajo diario bajo el paraguas de esta cooperativa de segundo grado. “Previo al inicio de la campaña, Anecoop pone sobre la mesa un avance de las necesidades de sus clientes, mientras que las cooperativas presentamos nuestras previsiones de campaña, de variedades y de calendario comercial”, explica Fort. Una vez contrastada toda esta información, que se actualiza a lo largo del ejercicio, son los comerciales de Anecoop los que están en contacto directo con las cooperativas, trasladándole semanalmente o incluso a diario, las demandas de los clientes. “Anecoop garantiza una comercialización ordenada, acorde a la demanda, por eso considero que si Anecoop no existiera, habría que inventarla: proporciona información en tiempo real de la situación de los mercados, gracias a sus contactos con el cliente final conoce las tendencias de consumo, orientándonos sobre las variedades que serán demandadas en el futuro, garantiza las liquidaciones mensuales según precios pactados, y sobre todo, gracias a la concentración de la producción que realiza, es capaz de presentarse en las negociaciones con la distribución como un interlocutor fuerte, y eso es algo que nos beneficia a todos”, explica Vicente Fort, gerente de esta cooperativa cuyos orígenes se remontan a 1964, siendo socio fundador de Anecoop.

Hoy con 180 socios, 800 hectáreas en cítricos y una producción que oscila entre 12.000 y 15.000 Tn, esta entidad pasa por un proceso de reconversión. Para su gerente, la escasa rentabilidad de las últimas campañas citrícolas está llevando al agricultor a apostar por nuevas variedades de clementinas, como hemos explicado anteriormente, pero también por otros cultivos, como el kaki, el kiwi, la granada o el albaricoque. “Este será nuestro primer año comercial de kiwi, donde esperamos alcanzar las 60 Tn”, comenta Fort, bromeando con el hecho de que si continua esta tendencia del socio hacia otros cultivos, pronto tendrán que plantearse añadir un segundo nombre a la cooperativa, que refleje ese cambio productivo.w

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