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Las especialidades fortalecen al sector del pimiento GRAL. PIMIENTO

Los productores apuestan cada vez más por esta hortícola, de la mano de variedades con las que obtienen una mayor rentabilidad y pueden destacarse en el lineal.

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Tras unos años en los que el tomate le hizo sombra y se convirtió en el “rey” de los cultivos, el pimiento vuelve a cobrar fuerza en el Levante almeriense, la principal zona de producción de España y la segunda en exportación a nivel mundial. Así lo confirma el secretario provincial de Coag Almería, Andrés Góngora. Y es que, pese a un ligero descenso (-0,6 %) en el número de hectáreas en 2014/2015 respecto a la campaña precedente, el aumento de sus cotizaciones (del 6,3 % de media y de un 3,1 % en valor comercializado, según el Análisis de la Campaña Hortofrutícola elaborado por Cajamar), suponen un claro aliciente para los agricultores, que cada vez más apuestan por él. Buena parte de este resurgir de un producto considerado tradicional y relativamente estable se debe al desarrollo de especialidades, más rentables para el agricultor que las convencionales, al tratarse de productos de nicho aún poco explotados. En los últimos años, las casas de semillas han sabido encontrar variedades visualmente atractivas y de sabor dulce que han captado el interés del consumidor (Sweet Bite, Palermo, picantes…). Un claro ejemplo de ello es Rijk Zwaan, que lleva tiempo apostando por el desarrollo de las especialidades y sigue impulsando este segmento a través de la diversificación de sus productos y la creación de nuevos conceptos o marcas como Sweet Palermo, que ahora se presenta en tres variedades, rojo, amarillo y naranja.

A nivel de producción y comercialización, si en un primer momento las comercializadoras incorporaban pequeñas producciones a su catálogo para diferenciarse y testar su andadura en los mercados, ahora no dudan en incrementar su producción con el objetivo de dar respuesta al creciente aumento de la demanda (ejemplo de ello es Femago, que ha aumentado su volumen de Palermo entre un 30% y un 40% más en esta campaña, alcanzando los 2 millones de kilos).

Es tal el boom de las especialidades, que las casas de semillas ligadas a las variedades más tradicionales, como Ramiro Arnedo, han dado un paso adelante para adaptarse a estos cambios del mercado. De hecho, en 2015 la firma ha ampliado su catálogo con Boiro F1, Bohemia F1 y Naranjito F1, de tipo padrón, Cristal y mini naranja, respectivamente, y para 2016/17 prevé lanzar dos Scott Bonet (uno rojo y otro amarillo), dos Fresno (naranja y amarillo) y una guindilla roja.

Mejora varietal
Como vemos, el camino de las especialidades tiene un largo recorrido por delante, pero los pimientos más tradicionales no se quedan atrás. No puede ser de otro modo, ya que el destino principal de la producción española, el mercado europeo, es muy exigente y, para darle lo mejor, los productores reclaman variedades que potencian el rendimiento y la calidad en todo el ciclo, alargando la ventana comercial. “Se están consiguiendo variedades nuevas muy productivas, que aguantan muy bien el invierno, y los agricultores que se están especializando en pimiento obtienen una buena rentabilidad a raíz del volumen”, detalla Góngora.

Uno de los ejemplos más recientes de mejora varietal lo ha protagonizado Monsanto, que a finales del año pasado presentó el California SV3781PC (pendiente de registro bajo el nombre Tormes), amarillo para plantaciones tempranas, con un aguante en planta de hasta 40 días y una excelente poscosecha que le permiten al productor escalonar la cosecha y ofertar su producto cuando más le conviene en materia de precios (algo fundamental para los agricultores en fechas con picos de producción), y con el que puede exportar a destinos lejanos.

También ha presentado novedades Semillas Fitó, con una nueva variedad de California rojo en fase precomercial, Luarca, sobre la que hay grandes expectativas debido a su buen comportamiento (cuaje, precocidad y producción) en condiciones de elevadas temperaturas.

Exportar para ganar
Según el secretario general de Coag, con la llegada de la crisis económica el consumo de los españoles “retrocedió a niveles similares a los de los años ‘90 y ha sido la exportación la que ha tirado del carro de la agricultura, porque allí se valora y se paga más por el producto”.

Aún en la campaña pasada seguimos asistiendo a un retroceso en el consumo a nivel nacional, con un descenso del 6% en el caso del pimiento en términos de volumen, como se desprende del Panel de Consumo Alimentario elaborado por el MAGRAMA (217.998 Tn en 2014/2015 frente a 232.282 Tn en el ejercicio precedente). Esta evolución contrasta con la de la exportación, que creció un 3,5% (Dirección General de Aduanas).

El producto de origen español se valora, y mucho, fuera de nuestras fronteras. Empresas como Agroponiente llegan con su pimiento a EE.UU. y Canadá. El director de Servicio de Estudios del Grupo Cajamar-BCC, David Uclés, confirma que Almería ha aumentado sus envíos a estos destinos, pero nuestro mercado natural para el producto fresco sigue (y debe seguir siendo) Europa, por la cercanía y el consecuente ahorro en términos de logística y transporte, dejando abierta la puerta de ultramar para la IV y V Gama, debido a su mayor valor añadido y conservación. Quizá sea este punto, el desarrollo de nuevas líneas de transformado, una de las claves a desarrollar para el futuro. Pero no hay que perder de vista los aspectos en los que ya está trabajando el sector, como la mencionada innovación varietal, o el desarrollo de packaging y promociones que vuelvan a atraer al consumidor nacional.

VIRGINIA HERNÁNDEZ

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