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¿Es la clementina el cítrico del futuro?

El sector citrícola no vive su mejor momento. La sucesión de malas campañas está llevando a productores y comercializadores a cuestionarse la viabilidad de estos cultivos, donde la clementina parece ser la mejor apuesta.

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España es un país cien por cien citrícola. Con más de 5 millones de toneladas, es el quinto productor de cítricos del mundo, y el mayor de la Unión Europea, por lo que desde octubre hasta finales de enero somos los responsables de lo que comercialmente ocurra en Europa. ¿Y qué está ocurriendo?

Según el propio sector, existen factores coyunturales que desestabilizan la campaña (climatología adversa, baja calidad, crisis económica…), pero también hay otros estructurales, y esos, si el propio sector no toma medidas, seguirán estando ahí. Nos referimos a la creciente competencia de terceros países, a la concentración de la producción en determinados momentos de la campaña, disminución del consumo de naranja en fresco, o incluso a la percepción que tiene el consumidor de que esta es una fruta demasiado estandarizada, sin valor añadido.

La unión de unos y otros factores está provocando la sucesión de campañas con resultados negativos para el sector, especialmente para el productor, que ante esta escasa rentabilidad comienzan, o bien a reducir costes de producción, lo que termina afectando a la propia calidad del fruto (es la pescadilla que se muerde la cola), apostando por otra especie dentro de los cítricos, o abandonando el cultivo.

Es precisamente esto último lo que está pasando en Valencia, donde en nuestra visita a la zona, hemos podido comprobar cómo el kaki, los frutales de hueso, incluso el granado o el kiwi, están ocupando cada vez más superficies.

Nuevas variedades

Frente a esta situación, el sector tiene puestas muchas de sus esperanzas en la clementina. De hecho, es en esta especie donde mayor movimiento varietal está surgiendo. Clemensoon (Anecoop), Tango (Eurosemillas), Octubrina (variedad protegida gestionada en exclusiva por la empresa valenciana Citrus Genesis), son algunos de los nombres propios de la nueva oferta varietal de mandarina. Destacar de Tango, que el pasado 24 de octubre, la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales concedió a la Universidad de California protección oficial sobre esta variedad.

En el caso de Octubrina, se trata de una clementina precoz (tres semanas antes que Clemenules), que destaca además por su alta productividad, intenso color naranja, fruto redondo y algo achatado, piel suave, fácil de pelar y excelente calidad, atributos que la convierten en una fruta muy atractiva para el consumidor. Esta ha sido su primera campaña de exportación, concretamente a Reino Unido, donde se ha comercializado a través de Tesco, con una excelente acogida por parte del cliente final.

Clementinas en Andalucía

Este creciente interés por las clementinas también se ha notado en Andalucía, una región donde la producción de esta fruta no es elevada, pero sí los precios que han percibido los agricultores por ella esta campaña, debido en gran medida a las ventas que han realizado a los exportadores del Levante.

Según el Observatorio de Precios de la Junta de Andalucía, en octubre se incrementaron los precios hasta en un 200% (el kilo de mandarina se situaba en 0,68 € frente a los 0,22 € del año pasado). Son datos que sin duda animan al sector andaluz a seguir apostando por este cultivo, y no tanto por la naranja, pues no está ofreciendo los mismos resultados a productores y comercializadores.

Ha sido el propio sector quien ha confirmado que externamente la fruta, en esta campaña, no presenta una calidad adecuada, lo que unido al exceso de stockaje de la industrias, podría conducir a una sobreoferta en los mercados de una fruta no apropiada.

Limón y Pomelo

Tiempos mejores corren para limones y pomelos. Las previsiones apuntan a una producción correcta, tanto en volumen como en calidad, y una comercialización estable y segura, gracias en gran medida a la labor que desde hace años viene realizando el sector para mejorar la calidad de sus variedades y, sobre todo, para garantizar el suministro durante los 12 meses del año.

La Interprofesional AILIMPO ha sido determinante la bonanza que viven estos subsectores, pero no descansa. El cierre de la frontera rusa ha puesto en evidencia la necesidad de llegar a nuevos mercados, no sólo para el limón y pomelo, sino para todos los productos hortofrutícolas europeos, por lo que en palabras del director general de Ailimpo, José Antonio García: “debemos aprovechar la sensibilidad que en estos momentos se ha generado a nivel político para avanzar en la apertura de nuevos mercados y simplificar los protocolos fitosanitarios”.

En conclusión, el cítrico tiene demasiados frentes abiertos, y quizás la sucesión de campañas negativas, especialmente para la naranja, no deja mirar esos problemas de fondo que como hemos dicho antes, seguirán sucediéndose ejercicio tras ejercicio. Hoy se mira a la clementina como el cítrico del futuro, pero cambiar de especie no va a solucionar los problemas del mercado.w

1 Comentario

  1. Apostar por nuevas variedades de mandarinas o clementinas puede ser una solución aunque se deben tomar medidas desde las instituciones públicas. La producción de naranjas de Valencia está muy atomizada por microfundios, que no llegan ni a la hectárea por lo que su rentabilidad es muy baja.

    En Valencia mayores campos para producir nuevas variedades de naranjas y mandarinas van a ser cruciales para la subsistencia del sector. El relevo generacional también es clave, debemos pasar de pequeños agricultores a producciones más organizadas y de mayor tamaño con los últimos avances en variedades, riego, control de plagas y producción…

    La seguridad y los robos es otro gran problema. El robo es un riesgo presente en muchas comarcas que afecta a la rentabilidad. Los robos son de fruta y bienes de campo como bombas, herramientas, equipos…

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