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Bioline AgroSciences, soluciones integradas para los frutos rojos

Llevar a cabo un exitoso manejo integrado del cultivo de las berries exige disponer de toda una serie de herramientas como las que nos ofrecen Bioline Agrosciences.

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Bioline AgroSciences desarrolla este tipo de programas en Huelva desde hace más de 15 años en colaboración con su distribuidor en la zona Pedro Pérez Agrícola. Estasestrategias de control racional de plagas, inicialmente enfocadas al cultivo de fresa, han ido evolucionando para dar respuesta a la cambiante situación fitosanitaria, y se han ido haciendo extensivas a otros cultivos, como frambuesa y arándanos.
Todo ello es posible gracias a la puesta a punto de los sistema más avanzados de producción de insectos y ácaros beneficiosos y a la continua innovación en las
formulaciones (sistemas de suelta), que junto con la investigación en las zonas de producción permite ofrecer la recomendación más adaptada a las necesidades en cada momento.
Cultivo de Fresa
Las principales plagas que afectan a este cultivo son, sin duda, araña roja (Tetranychus urticae) y trips (Frankliniella occidentalis). Para su control se han desarrollado estrategias muy fiables y cuya eficacia está más que contrastada, mediante la introducción de depredadores como Phytoseiulus persimilis y Orius laevigatus.
Control de araña roja
Para conseguir un control eficaz de esta plaga es de vital importancia llevar a cabo muestreos periódicos que permitan detección precoz de focos y el seguimiento de la evolución posterior de la plaga y OCBs liberados. Si es necesario, se realizará algún tratamiento preventivo, antes de iniciar las sueltas, teniendo en cuenta la selectividad y persistencia de los mismos con respecto a la fauna útil.
Recomendamos la liberación del ácaro depredador Phytoseiulus persimilis (Phytoline), que normalmente proporciona un Control de trips
Se recomienda principalmente Orius laevigatus (Oriline), depredador antocórido que se alimenta tanto de larvas como de adultos, así como de polen de las flores, que favorece su establecimiento.
Las sueltas deben iniciarse cuando las temperaturas mínimas superen los 12- 15ºC y en condiciones de fotoperiodo largo, es decir, a partir de febrero en
nuestras condiciones. La dosis total de suelta recomendada es de unos 3 ind./m2, que se fraccionará en 2-4 introducciones con frecuencia semanal o quincenal, dependiendo de la incidencia de plaga. (Puede empezarse con sueltas a dosis más bajas, que se irán incrementando progresivamente hasta
alcanzar 3 ind./m2 a principios de marzo).
También se pueden emplear, como complemento de Orius, diversas especies de ácaros fitoseidos del genero Amblyseius, como pueden ser A. cucumeris
(Amblyline), A. swirski (Swirskiline) y, más recientemente, A. montdorensis (Montyline), tanto en material suelto como en sobres de suelta controlada, que ofrecen una buena protección contra trips y otros artrópodos plaga, como tarsonemidos.
Control de Áfidos o pulgones
El cultivo de fresa en Huelva se ve afectado por un amplio rango de especies de pulgón. El control biológico de algunas de ellas (como Aphis gossypii y Myzus
persicae) es muy efectivo mediante la liberación de parasitoides como Aphidius colemani (Aphiline). Otros como Macrosiphum euphorbiae o Acirthosyphon rogersii son parasitados por otras especies de parasitoides (Aphidius ervi o Praon volucre). Pero algunos pulgones, como Aphis forbesi o Chaetoshipon fragaefolii no cuentan parasitoides suficientemente eficaces en condiciones de campo. Por este motivo, es muy importante identificar las especies de áfidos presentes, para introducir lo parasitoides más adecuados en cada caso, así como la detección y marcaje de sus focos.
Durante las últimas campañas se han realizado ensayos con diversos parasitoides y depredadores de pulgón, para tratar de abarcar todo el rango de especies que pueden incidir:
-Introducción de formulaciones con mezcla de parasitoides, como Aphiline Strawberry (Praon volucre, Aphidius colemani, A. ervi, A. matricariae, Aphelinus
abdominalis y Ephedrus), que presentaron relativamente buenos resultados, pero sin ejercer un control de todas las especies presentes.
-Introducción de depredadores dirigida a focos (Aphidoletes aphidimyza (Aphidoline), coccinélidos (Adaline) y Chrysopas (Chysoline). Aunque se han observado buenos resultados, el establecimiento depende de gran variedad de factores.
-También se puede contemplar el uso de “banker plants”, que nos pueden permitir reducir las dosis de suelta de parasitoides, pero requieren un manejo preciso.
Lo más habitual es la introducción de Aphidius colemani (Aphiline), De forma general se puede considerar una dosis normal de 0,15-0,25 ind./m2 con frecuencia semanal o quincenal, durante 4-8 semanas, cubriendo todo el periodo de riesgo. Si la incidencia es alta podemos incrementarla hasta 0,25-0,5 ind./m2 con frecuencia semanal durante 4-6 semanas. De forma orientativa, se puede estimar que la plaga está bajo control cuando se alcanza un 60% de parasitismo.
Control de otras plagas
Desde hace algunas campañas se observa presencia más o menos generalizada de ácaros tarsonémidos (Steneotarsonemus pallidus), cuya detección precoz y control no es sencilla. Después de llevarse a cabo diversos ensayos comparativos consistentes en la introducción de diferentes especies de ácaros fitoséidos del genero Amblyseius, se observó que A. cucumeris (Amblyline) reducía claramente el número y tamaño de los focos y las plantas mostraban una rápida recuperación.
La dosis total recomendada es de 250-300 ind./m2. Se puede hacer una primera suelta de 125 ind./m2 una vez detectada primera presencia e incrementarla en semanas sucesivas según incidencia.
Cultivo de Frambuesa
En cultivo de frambuesa podemos considerar la araña roja (Tetranychus urticae) como la plaga más relevante. Su control biológico mediante introducciones
de Phytoseiulus permilis (Phytoline) es muy eficaz. La dosis recomendada es de 15-20 ind./m2 fraccionada en varias sueltas, siguiendo las mimas recomendaciones indicadas para fresa.
Desde la última campaña se está observando un incremento progresivo de la presencia de trips (Frankliniella occidentalis), que puede llegar a representar un
problema considerable. Se están llevando a cabo las primeras experiencias con introducciones de A. andersoni (Anderline), un buen candidato para el control
de esta plaga, a tenor de los resultados provisionales, a la vez que contribuye también al control de araña roja.
La incidencia de Drosophila suzuki también se está incrementando progresivamente. El porte y desarrollo vegetativo de este cultivo proporciona un microclima muy propicio para su desarrollo, que se ve favorecida por altas humedades relativas y temperaturas suaves, en comparación con fresas y arándanos. Aunque se han identificado varias especies de himenópteros como probables parasitoides de este drosofílido, por el momento no se dispone de organismos de control biológico comerciales eficaces en nuestras condiciones de cultivo.
Cultivo de Arándanos
Hasta hace poco, los áfidos, especialmente Aphis gossypii, eran la plaga más significativa que afectaba a este cultivo, y su control biológico mediante la suelta
de Aphidius colemani (Aphiline) es normalmente muy satisfactorio. No obstante, otras especies de pulgón como Ericaphis scamelli, cuya incidencia está aumentando progresivamente, presentan un control más complicado mediante los parasitoides disponibles. Por ello, se combinan con sueltas de depredadores, como Aphidoletes (Aphidoline), mediante una formulación exclusiva en Blister, que se cuelga directamente en la planta, próximo a un foco, y proporciona una mejor protección, maximizando su eficacia.
Durante los últimos años han ido cobrando importancia otras plagas, como trips, para cuyo control se están llevando a cabo ensayos de eficacia con algunos ácaros fitoseidos, siendo A. andersoni (Anderline) el mejor candidato. También están afectando diversas especies de cochinillas, entre las que destaca el cotonet (Planococcus citri) cuyo control biológico mediante el parasitoide Anagyrus pseudococci (Anagline) es muy eficaz.
Como resumen, podríamos decir que hay un gran abanico de agentes de biocontrol con alta eficacia para las principales plagas que afectan a los cultivos
frutos rojos, lo que nos permite afrontar los nuevos retos del mercado con mayores garantías y seguridad alimentaria dentro de un modelo de agricultura
sostenible.

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