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Ajo Morado, una especia comparable al azafrán. COOP. SAN ISIDRO EL SANTO

¿Por qué no podemos darle al ajo morado un valor en el mercado como sí han sabido darle a especias como el azafrán? Es la pregunta que nos hacemos junto a Mª José Arellano, gerente de la Cooperativa San Isidro El Santo.

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Castilla – La Mancha es tierra de productos con Denominación de Origen, sus vinos, sus quesos, su azafrán,… pero en esta exquisita lista, el consumidor no incluye el ajo morado, ¿por qué no podemos darle a este producto la categoría de especia, con valor, como ha hecho el sector del azafrán, revalorizando un producto único?, se pregunta en voz alta Mª José Arellano, la nueva gerente de la Cooperativa San Isidro El Santo, totalmente convencida de que sí es posible, de que existen argumentos culinarios y sobre todo científicos y medicinales, para hacer de este bulbo un producto con valor añadido. “Se han demostrado sus cualidades, es ahora el momento de diferenciarlo en los mercados y darle el valor que se merece”, argumenta la gerente.

Sin embargo sí reconoce que no es tarea fácil lograr tal objetivo. La IGP Ajo Morado de Las Pedroñeras lleva ya varios años en esta labor, y aunque es indiscutible todo lo que se ha logrado, Arellano reconoce que aún queda mucho por hacer. “Es el consumidor el que al final tiene que apostar por él, y lleva su tiempo que aprenda a diferenciarlo de otros similares que se ofertan en los lineales”, añade, orgullosa al reconocer que es el buque insignia en su cooperativa, que representa casi el 45% de su producción, y que cada día son más los clientes, de mercados tan exigentes como Japón, Canadá, Australia o Reino Unido, que lo demandan.

Es tarea de todos por tanto recuperar la posición que nunca debió perder este producto: de los agricultores, que han abandonado este cultivo en favor de otras variedades quizás más rentables pero con menos valor diferenciador, como puede ser el ajo Spring; de las entidades comercializadoras, para que continúen ofertando el ajo morado como un producto único al que es posible darle valor defendiendo precios rentables para todos; y a la distribución, para que lo identifiquen como tal, como la especia que es.

Es solo así, como el consumidor se podrá ver beneficiado de sus innumerables propiedades.

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