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Si se muere Doñana, desaparece el cultivo de la fresa en Huelva

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Este Paranoico tiene costumbre de atar cabos, aunque estos estén distantes unos de otros en algunas semanas. Tres noticias recientes sobre el problema del agua en el entorno de Doñana merecen, en mi opinión, una lectura conjunta.

La primera tiene que ver con que el parque de Doñana se seca. Falta agua, por una conjunción de factores, el cambio climático y el aumento de las temperaturas que provocan un aporte insuficiente y una mayor evapotranspiración (ambas variables que están fuera de nuestro control, a menos a corto plazo) y una extracción excesiva.

Fuente: https://elpais.com/eps/2022-10-29/el-grito-de-donana-un-humedal-sediento.html#Echobox=1667031804-1

Como si se puede intervenir sobre la extracción excesiva, se plantean recortes en el riego que, como justamente señalan desde FRESHUELVA pueden afectar de lleno al sector fresero.

Freshuelva: «Si se adoptan nuevos recortes en el riego, afectarán de lleno al sector fresero»

En este contexto, con esta situación, se plantea la ampliación del regadío con 1.460 “nuevas” hectáreas. Caben tres posibilidades.

Fuente: https://www.diariosur.es/andalucia/ampliacion-regadios-donana-20220117000301-ntvo.html

La primera es que estas hectáreas ya se estuvieran regando y que se trata únicamente de la legalización de regadíos, lo que no debería provocar mayor consumo de agua. En este caso, se plantearía premiar a (una parte de) los regantes ilegales con el beneplácito de la legalidad.

La segunda es que se trata, de verdad, de nuevos regadíos. En este caso, vendrían a agravar el déficit crónico anteriormente señalado. El agua (por poca que sea) que se van a llevar los nuevos se la van a quitar a los “viejos” regantes que van a sufrir el impacto acumulado de las restricciones por sequía y las restricciones para abastecer a los nuevos.

La tercera posibilidad es una combinación de las dos anteriores. En todo caso, pintan bastos. Esto no suena bien. Entre las cosas que me sorprenden es que oigo poco la protesta atronadora de los “viejos” regantes con concesiones legales. Ellos van a ser los paganos de la historia, las victimas de los pozos ilegales y de las nuevas regularizaciones.

Y, si se muriera el Parque de Doñana, si perdiera su reconocimiento internacional, lo siguiente que morirá es el cultivo de la fresa en Huelva al abandonar los supermercados europeos la zona como fuente de suministro.

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