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“Algo estamos haciendo mal”. INTERPROFESIONAL MELÓN Y SANDÍA CLM

La Interprofesional de Castilla- La Mancha alarma sobre la responsabilidad del sector en el descenso del consumo de melón a nivel nacional.

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urante nuestro viaje por la extensa llanura manchega, lo primero que pudimos corroborar es que, efectivamente, el cultivo de melón sigue reduciéndose paulatinamente a favor de la sandía, que ofrece mayores niveles de rentabilidad. Tanto es así, que los datos de producción de esta cucurbitácea, de 280.000 toneladas en la pasada campaña, ya casi alcanzan a los del melón, con 320.000 Tn, como nos facilita la Interprofesional. En número de hectáreas aún sigue habiendo una diferencia considerable, con 3.500 has de sandía y unas 8.000 de melón. Pero todo apunta a que la tendencia sea que sigan disminuyendo las hectáreas de melón.

Esta situación se debe principalmente a la alarmante reducción del consumo interno que se registra a nivel nacional, que, según cifras del MAGRAMA, ha disminuido en un 30% solo retrocediendo cuatro años atrás, pasando de 1.050.000 toneladas a 736.000 Tn en 2015.

“Algo estamos haciendo mal”, declara tajante el presidente de la Interprofesional del Melón y la Sandía de Castilla- La Mancha, Cristóbal Jiménez, refiriéndose a que en general, el sector del melón en España debe trabajar en reducir el número de variedades de melón y mirar más por la calidad que por la productividad: “En la búsqueda de esa rentabilidad perdida se ha ido apostando por la obtención de un mayor rendimiento en campo, donde por ejemplo en una hectárea en la que se deberían cultivar unas 35.000 a 40.000 toneladas máxime, se alcanzan hasta las 60.000. Esto ha llevado a una pérdida de la calidad del producto que inevitablemente, es lo que está afectando al consumo. Un fenómeno que se extiende a nivel nacional. Asimismo, hay más de 20 variedades de melón y no todas son de calidad”, manifiesta. En contraposición, el hecho de que en sandía haya solo unas 4 variedades y todas sean de calidad, facilita el trabajo al agricultor y fomenta la demanda del mercado.

Si a esto se le suma la repercusión de Nueva Delhi en el cultivo, que solo en la pasada campaña mermó cerca de 1.000 hectáreas de variedades tardías en la región de La Mancha, nos queda un panorama muy negro para el melón. Una fruta que forma parte de la identidad manchega desde antaño y que utiliza una media de 40 jornales diarios en campaña en los diferentes municipios de la comunidad, lo que representa una riqueza económica que debe sostenerse y luchar por su futuro. Por ello, desde la Interprofesional se anima al sector a reaccionar y llevar a cabo buenas prácticas como la prevención del virus de la mosca blanca y la apuesta por variedades de calidad, además de acciones de promoción básicas para poner en valor la IGP.

ALICIA LOZANO

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