Retornos en avión “negociados” de forma exclusiva por la Royal Air Maroc y traslados en Ferry solo desde Francia e Italia, ademas de asumir el pago cada trabajadora de un tests PCR y serológico en las 48 horas anteriores al traslado. Estas son las “facilidades de acceso” que ofrece el gobierno de Marruecos para el retorno de sus compatriotas trabajadoras de contratación en origen, todo un despropósito que parece que tuviera la intención de impedir la vuelta con sus familias y seres queridos.

Desde UPA Huelva podemos entender que haya una “apertura controlada” en lo sanitario, pero el procedimiento aprobado es poco coherente y deja de lado a las trabajadoras de la campaña agrícola de Huelva. Todo ello por las siguientes razones:

1. Solo se abre la posibilidad de vía marítima desde Italia o Francia. Es decir, que para poder llegar vía barco las trabajadoras deberían asumir el coste de recorrer todo el país hasta llegar a Francia en el mejor de los casos y de ahí retornar la vuelta en barco hasta Marruecos. Todo ello con el esfuerzo, sobrecoste económico y riesgo sanitario que ello implica.

2. Por vía aérea solo es posible negociar un vuelo con la Royal Air Maroc, excluyendo a otras compañías, lo cual tiene un claro carácter mercantilista y de monopolio que seguro afectará a los costes económicos, al tiempo de espera para acceder a un vuelo y el orden de salida de los mismos.

3. En las 48 horas previas al viaje, cada persona deberá realizar un test PCR y un test serológico para presentar antes del embarque, no haciéndose mención alguna a los costes derivados de estos tests, que entendemos tendrán que asumir las propias trabajadoras.

Desde UPA Huelva entendemos que las medidas adoptadas por Marruecos son o un despropósito fruto de una mala toma de decisiones o se han tomado de forma intencionada con un carácter disuasorio que afecta directamente a las trabajadoras del contingente en la provincia de Huelva, dado que el sistema dificulta hasta el extremo los medios para su retorno.

Es absurdo hacer recorrer a una trabajadora aproximadamente 1400 Km hasta el puerto de Sète en Francia para luego volver a Marruecos, cuando podría tomar un ferry a 280 o 290 Km dependiendo si lo hace en el puerto de Algeciras o Tarifa con mejores condiciones de seguridad sanitaria.

Especialmente sangrante es además lo relativo a los tests PCR y serológicos exigidos, dado que si se hiciera el desplazamiento desde los puertos mencionados y no desde Francia, podrían contar con la posibilidad del gobierno Andaluz que ya se ofreció a realizar tests PCR de forma gratuita.

Por otra parte, la situación deja con mucha incertidumbre al sector, que constata como ante una situación problemática el gobierno de Marruecos se vuelve inflexible y no responde como se espera, generando un problema que acaba repercutiendo en el sector, dado que nuestros agricultores/as siguen prestando alojamiento gratuito y atención a las trabajadoras en un momento en el que ya deberían haber vuelto, con la responsabilidad que ello conlleva. También existe un daño emocional directo a las trabajadoras, que tienen mucha incertidumbre frente a su situación y quieren retornar a su país, pero ven como las medidas que se adoptan son para la mayoría imposibles de asumir.

Por ello son cada vez más las voces del sector que ponen en tela de juicio depender únicamente del contingente de Marruecos para atender a la campaña de frutos rojos y cítricos en la provincia de Huelva. UPA Huelva ya viene posicionándose desde hace tiempo en mantener el convenio con el gobierno de Marruecos en los mismos términos que había hasta la irrupción de la pandemia del COVID-19, pero abrir nuevas experiencias con otros países terceros procedentes fundamentalmente de Europa del Este.

Desde UPA Huelva exigimos a Marruecos que recapacite y que facilite un corredor seguro vía autobús hasta los puertos de Algeciras y Tarifa y posterior salida a Tánger vía ferry. Hay que recordar que estas personas llegaron para poder ganar dinero y retornarlo a su país, buena parte de su subsistencia el resto del año depende del dinero que han ganado en la campaña y que están teniendo que gastar aquí en sus necesidades básicas como comida o medicinas. Las medidas tomadas por Marruecos imposibilitan en la práctica el retorno de estas personas, por lo que el gobierno marroquí debe mostrar más sensibilidad con sus propias compatriotas.